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viernes, 9 de mayo de 2014

La astenia primaveral



La astenia es un término médico generalizado que se utiliza para hacer referencia al cansancio. Los síntomas suelen cursar algunas décimas de fiebre, e incluyen dolores musculares, de cabeza y garganta, además de una debilidad que nos incapacita física e intelectualmente.

Las causas de la astenia pueden ser muy variadas, desde una situación de estrés o ansiedad hasta una enfermedad orgánica, y requieren un tratamiento médico adecuado. Si los síntomas persisten durante más de seis meses podemos encontrarnos ante un caso de astenia crónica.

El tipo de cansancio denominado astenia primaveral cursa los mismos síntomas, pero su carácter es leve y no precisa de tratamiento, aunque sí podemos seguir una serie de pautas para afrontarla y poder superarla de forma que no afecte a nuestra rutina diaria.

El origen del trastorno

Casi el 2% de la población padece astenia primaveral, siendo más habitual en las mujeres, y constituye una de las incidencias más habituales en las consultas de medicina interna en esta época del año.

Aunque las causas de este fenómeno no están realmente confirmadas, se sabe que están asociadas a los cambios de las estaciones meteorológicas. Existen personas más propensas a las variaciones estacionales, y además los síntomas de la astenia primaveral también cursan en los procesos alérgicos, tan frecuentes en esta época del año.

La explicación científica más aceptada es la que relaciona esta disfunción con una disminución durante la primavera de betaendorfinas en la sangre, que son las sustancias que regulan el sistema del bienestar y del malestar, el cual al alterarse produce esa sensación de decaimiento y agotamiento.

Síntomas habituales

Aunque pueden variar en cantidad y en intensidad según el individuo que padezca el trastorno, los síntomas generalizados de la astenia primaveral son los siguientes: debilidad general y dolor muscular, sensación de agotamiento, en especial a la hora de levantarse, tendencia a la apatía y a la tristeza, cambios bruscos de humor, falta de apetito, somnolencia diurna, tensión arterial baja, dificultad de concentración, dolor de cabeza y malestar general, pérdida del cabello y uñas frágiles, anemia, molestias faríngeas, disminución de la libido.

Tratamiento adecuado

En general los expertos coinciden en que no es necesario utilizar remedios farmacéuticos para superar la astenia primaveral. Lo más correcto es mantener unos hábitos de vida saludables: dormir el tiempo necesario, lo ideal son ocho horas; llevar una dieta equilibrada, con un aporte especial de alimentos energéticos en esta época: frutos secos, plátanos, legumbres, pastas y chocolate; reducir el consumo de azúcares y harinas refinados; hacer ejercicio físico, preferentemente al aire libre; reducir el consumo de excitantes como el café, el tabaco y el alcohol; beber dos litros de agua al día; se pueden tomar suplementos vitamínicos o minerales, pero siempre bajo prescripción facultativa; emplear complementos dietéticos como la jalea real, el polen o la levadura de cerveza; eliminar de nuestra dieta la comida basura, los alimentados congelados o precocinados.

Y, sobre todo, mantener una actitud positiva y reír mucho. La risa aumenta el nivel de endorfinas en nuestro cuerpo, liberando tensiones y facilitándonos el sueño. Además, reír oxigena los pulmones y mejora la actividad cardiovascular.

http://suite101.net/article/la-astenia-primaveral-a13168
Foto: http://2.fimagenes.com/i/1/4/5f/412_79218_2130147_783489.jpg

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