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viernes, 2 de mayo de 2014

¿Podría ser el “sueño placebo” la solución al insomnio?


Según un estudio llevado a cabo de por la Universidad de Colorado en EEUU, simplemente con que te digan que realmente dormiste bien (y creértelo), tu ánimo mejora y el cansancio que te acompañaba desde que te levantaste, disminuye.

A estas conclusiones llegaron los investigadores de Colorado tras realizar un experimento con un grupo de estudiantes: a una parte del grupo se les dijo que habían dormido profundamente y, a la otra, que habían dormido mal. ¿Cómo influyó esta información en el rendimiento de los participantes? Los que creyeron haber dormido bien obtuvieron mejores resultados en las pruebas de atención y memoria; en comparación con aquellos estudiantes a los que se les hizo creer que no habían dormido profundamente.

Para llevar a cabo este estudio, publicado en el Experimental Psychology: Learning, Memory and Cognition (‘Diario de Psicología Experimental: Aprendizaje, Memoria y Cognición’), los investigadores contaron a los participantes que se había inventado una nueva técnica (que realmente no existía) con la cual se podía medir la calidad del sueño. Tras darles esta información, les conectaron a una máquina que medía la frecuencia de las ondas cerebrales durante dos noches, registrando su actividad cerebral en hojas de cálculo con muchas fórmulas (para que fuera “totalmente” creíble).

Al segundo día, y una vez registradas las ondas cerebrales, a unos estudiantes se les dijo que su sueño REM había sido superior al de la noche anterior (habían tenido un sueño más profundo); y, a los demás, se le dijo lo contrario: que su sueño REM había sido inferior (no duró tanto) que el de la noche anterior.

Tras conocer, ambos grupos, cómo había sido su sueño REM; se les dio una breve sesión de cinco minutos sobre la importancia de la calidad del sueño y sus repercusiones en el rendimiento cognitivo.

¿Qué sucedió después? Los alumnos que creyeron haber pasado una “buena noche” rindieron mejor en las pruebas que evaluaban su capacidad de escucha y procesamiento de la información.

A este fenómeno le han llamado “sueño placebo” y funciona como todos los placebos: la persona puede auto-influenciarse por la sensación de ser tratada o, en este caso, por recibir una determinada información.
Los placebos se utilizan con mucha frecuencia en los ensayos de productos farmacéuticos, ya que, como dicen los investigadores: ”La importancia de la percepción y el papel que juega el cerebro en la salud, es el aspecto más relevante de todos los estudios que llevamos a cabo sobre el efecto placebo”.

En otras investigaciones sobre este tema se ha encontrado, por un lado, que el pensamiento positivo ayuda a que el cuerpo se cure; y por otro lado, que incluso saber que se está tomando un placebo ayuda a sentirse mejor. Un ejemplo de ello fue un estudio que realizó un grupo de investigadores de Harvard, los cuales encontraron que las píldoras de azúcar (inofensivas) aliviaban los síntomas de los pacientes, incluso cuando éstos sabían que estaban tomando un placebo.

“Esto sugiere que, simplemente pensando de manera positiva, se puede fomentar la curación”, dicen los científicos. “En una de las pruebas que llevamos a cabo, se les dio una pastilla sin ingredientes activos a 40 pacientes con trastorno del intestino irritable. Después de tres semanas, manifestaron menos síntomas que los que no recibieron ninguna píldora”, añaden estos investigadores.

Conociendo ahora el efecto que tienen los placebos y, más concretamente el “sueño placebo” en nuestro rendimiento, tal vez podríamos usar esta nueva “táctica” para ayudar a mejorar el ánimo y energía de los que no durmieron tan bien como hubieran querido.

http://www.recursosdeautoayuda.com/sueno-placebo/
Foto: http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/el-efecto-placebo-del-sueno-ayuda-a-nuestro-cerebro-a-funcionar-mejor-591393858929?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=140306_Newsletter

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