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lunes, 26 de agosto de 2013

Los riesgos de hacer deporte con calor


Es uno de esos días en los que parece que todo el sol se concentra sobre tu cabeza y a ti no se te ocurre otra cosa más que salir a correr un poquito. Piensas que con todo lo que vas a sudar vas a acabar "con cuerpo de triatleta" pero la realidad es que tu cuerpo no se merece ese castigo y que tu salud está en serio peligro. Conoce las lesiones que ocasiona el calor.

  1.  Medidas preventivas 
  2.  Calambres por calor 
  3.  Agotamiento por calor 
  4.  Golpe de calor o hipertermia 


  •     Medidas preventivas

 Usa ropa ligera, bien ventilada y de colores claros para correr.
Cuando el calor que el cuerpo produce no puede ser eliminado al ritmo necesario como para evitar un progresivo sobrecalentamiento se producen las llamadas lesiones de calor. En un deportista sano/a y en su sano juicio (dos cosas que no tienen por qué coincidir...) es muy complicado que se dé un golpe de calor con consecuencias graves, no obstante conviene tener en cuenta una serie de medidas preventivas:
         - Disminuir la intensidad. Si vamos a hacer deporte a una zona mucho más calurosa que la nuestra (esto se ha de aplicar con más precauciones aún a los que van a competir) debemos disminuir la intensidad al menos un 20% los primeros días y no intentar el máximo rendimiento hasta transcurridos 8 ó 10 días en las nuevas condiciones.
         - A partir de los 35°C modera la intensidad de tu esfuerzo. Haz menos trabajo de series, potencia y cambios de ritmo fuertes.
         - Humedad relativa del aire. Si la humedad relativa del aire supera el 60%, las temperaturas peligrosas pueden empezar a los 28°C.
         - Bebe mucho. Bebe abundantemente aunque no tengas sed, siempre a pequeños sorbos.
         - Ojo con los calambres. Los calambres musculares pueden indicar que un golpe de calor anda cerca. Si la temperatura es elevada y te da algún calambre estira el músculo afectado y disminuye la intensidad del ejercicio radicalmente.
         - Ropa. Usa ropas ligeras, bien ventiladas y de colores claros.
         - Cuándo ir al médico. Si sientes fiebre y te da sueño mientras estás haciendo deporte ve inmediatamente al médico.

  •    Calambres por calor

 Es una forma de calambre muscular que se origina cuando el esfuerzo y el calor se combinan, parece que por un nivel bajo de las sales que se precisan para la contracción muscular.
Si te da un calambre de este tipo tienes que pararte y estirar el músculo afectado. Puede ocurrir que al estirar el músculo que tiene el calambre te dé un calambre en el músculo antagonista, el que tiene la acción contraria (por ejemplo, estás estirando el cuádriceps y te da un calambre en los isquiotibiales).
Trata de que te ayuden a estirar o si estás solo, estira sin tensar la musculatura lo más mínimo. Además de estirar bien, bebe agua o una bebida isotónica para reponer las sales.

  •    Agotamiento por calor

Cuando las pérdidas de fluidos por el sudor junto con el agua que se va en la respiración son importantes, el cuerpo produce una vasoconstricción, sobre todo en brazos y piernas, para compensar ese bajo nivel de fluidos. Los síntomas son sudores, piel pálida (por la vasoconstricción), el pulso es débil y la respiración se acelera, puede haber vómitos (por la menor circulación sanguínea en el estómago) y la temperatura generalmente es normal o apenas algo elevada.
Lo más importante es rehidratarse enseguida con bebidas isotónicas o soluciones especiales tipo suero oral. Bebe despacio y espaciando los sorbos. Beber muy rápido podría hacer que vomitaras.
Si tienes que reanudar la actividad física (típico en senderismo, mountain bike, carrera...) no comiences hasta que tu cuerpo no se haya recuperado lo suficiente. Túmbate un rato en la sombra antes de arrancar de nuevo.

  •    Golpe de calor o hipertermia

Es un cuadro grave que de no tratarse a tiempo puede llegar a producir secuelas irreversibles (daño cerebral) o incluso ser mortal cuando la temperatura interior del cuerpo supera los 42°. Puede haber golpe de calor con una importante pérdida de fluidos o también sin que ésta pérdida ocurra.
Con pérdida de líquidos: La persona llega al agotamiento por calor (el segundo escalón de las lesiones por calor) de tanto sudar o por no beber lo suficiente. Como consecuencia de esta pérdida de fluidos el cuerpo ha perdido la capacidad de eliminar adecuadamente el calor. Es lo que le pasa a un deportista que hace un recorrido largo sin llevar agua.
Sin pérdida de líquidos: Una temperatura extrema hace que, aún estando lo suficientemente hidratado, el cuerpo no pueda eliminar el calor que está generando con su actividad. Un ejemplo sería un corredor que sale con más de 40° a hacer un entrenamiento intenso.
El síntoma principal de un golpe de calor es la piel muy caliente, que puede estar seca o húmeda por el sudor, pero siempre está caliente. La piel tiene un tono pálido, decrece la cantidad de orina que se expulsa y las pupilas pueden estar dilatadas y no responder adecuadamente a la luz, el pulso es rápido y fuerte y la respiración agitada.
Desplaza a la persona afectada a un sitio más fresco o a una zona de sombra.
Quítale la ropa y échale agua en las extremidades. Si dispones de un ventilador úsalo. También puedes darle un baño de agua fresca (no fría del todo).
Trata de hacer masajes durante el proceso en las piernas y brazos para reactivar la circulación y hacer que la sangre más fresca llegue al centro del cuerpo.
Una vez que se ha controlado la temperatura, que está sobre unos 39°, se ha de proseguir el enfriamiento pero con mucha más calma: si nos descuidamos podemos pasarnos al terreno opuesto y producir una hipotermia.

Muy importante: es mejor no dar líquidos porque obligarían al cuerpo a un esfuerzo digestivo. Si la temperatura no baja rápido hay que buscar atención médica.

http://www.pulevasalud.com/ps/subcategoria.jsp?ID_CATEGORIA=101601
Foto: http://www.conversandoenpositivo.cl/portal/images/stories/deporte%20calor.jpg

lunes, 29 de julio de 2013

Conducir con calor


Una temperatura superior a 24º C en el interior del vehículo produce sueño, cansancio y agresividad

En verano, el interior de un vehículo puede convertirse en un verdadero horno. La temperatura en él llega a ser hasta 15º C mayor que la temperatura del exterior. El calor del motor, el número de ocupantes o el color de la carrocería son factores que influyen en esta circunstancia. A 37º C aumentan los despistes y el tiempo de reacción. Por si fuera poco, una temperatura elevada produce sueño, cansancio y agresividad. Es entonces cuando se hace necesario el uso del aire acondicionado o del climatizador para conseguir una temperatura entre 19º C y 24º C. Éste es el intervalo ideal que favorece una conducción relajada.

Efectos en la conducción

El calor afecta a las capacidades y al comportamiento de quien conduce. Colocarse al volante en un día caluroso puede tener consecuencias para la salud. Se calcula que en el interior de un vehículo se pueden alcanzar hasta 15º C más que en el exterior, lo que repercute negativamente en el estado del conductor o conductora. "Un exceso de calor en el vehículo puede suponer una reducción en la capacidad de concentración y de atención, y una mayor probabilidad de aparición de fatiga y de somnolencia", precisa el asesor médico de la Dirección General de Tráfico (DGT), Juan Carlos González Luque. Las altas temperaturas ocasionan un fuerte factor de estrés, que conlleva una clara disminución del rendimiento físico y psíquico de las personas afectadas.
Según datos de la consultora Prevensis, la temperatura de un coche depende de la temperatura exterior, la superficie del automóvil que está expuesta a la radiación solar, el color exterior, la tapicería, la ventilación del habitáculo, el número de ocupantes y el calor que estos desprenden por el tipo de tejido y el color de sus ropas. Incluso el propio calor del motor puede provocar que, en días moderadamente calurosos, con temperaturas entre 15 y 20º C, se alcancen en el coche entre 20 y 35º C. Un estudio realizado por el grupo Frape Behr -dedicado a la producción y venta de equipos de climatización y refrigeración del automóvil- afirma que, en caso de radiación solar directa al cuerpo, pueden alcanzarse en la zona torácica y en los brazos temperaturas superiores a 70º C. "Una carga térmica que influye claramente en las reacciones y en las funciones del conductor", señala un portavoz de la empresa.
"Un exceso de calor en el vehículo puede suponer una reducción en la capacidad de concentración y de atención, y una mayor probabilidad de aparición de fatiga y de somnolencia"
La temperatura en la cabina es un factor determinante para la efectividad en el manejo del vehículo. Una temperatura elevada produce sueño, cansancio y agresividad. Esto afecta, principalmente, a cuatro aspectos: el cuidado, atención y obtención de información; el poder y la velocidad de reacción ante una circunstancia determinada; el nivel de estrés; y la duración en la conducción, ya que con más calor es más difícil aguantar jornadas largas al volante. El estudio llevado a cabo por Frape Behr revela que con estrés y calor aumentan los fallos en la conducción porque no se ven las señales de la misma forma, hay reacciones más tardías y es más difícil mantenerse en el carril.
Se calcula que a 37º C se hacen más del doble de movimientos correctores durante la conducción que en condiciones normales. Además, aumentan los despistes y el tiempo de reacción, mientras que el rendimiento visual es más reducido. Respecto a la agresividad que causa, está demostrado que la influencia del calor carga de hostilidad a quien conduce. De hecho, aumenta significativamente el número de veces que toca el claxon en un semáforo o en un atasco, así como la impaciencia. Las conclusiones del estudio de Frape Behr determinaron que a 38 grados y por encima del 70% de humedad el claxon llegó a ser accionado de forma continuada por un 34% de las personas que participaron en la investigación.

Evitar el calor en la moto
Si el calor puede resultar insoportable en un turismo, lo es aún más en una motocicleta. Sin posibilidad de aire acondicionado, el motorista recibe directamente sobre su cuerpo los rayos de sol. González Luque recomienda en este caso emplear "ropas y vestimenta adecuada". Hay prendas especialmente diseñadas para viajar en moto porque permiten la transpiración. "Esto hace que la temperatura deje de ser un problema", añade González Luque. Se venden cazadoras a las que se puede quitar las mangas para afrontar mejor las altas temperaturas, o ponérselas cuando comienza a refrescar. Otros modelos tienen aberturas en las axilas o en la espalda para conseguir que el cuerpo se ventile. El uso de cremalleras es muy práctico para regular esas aberturas.

http://www.consumer.es/web/es/motor/educacion_y_seguridad_vial/2007/07/10/164636.php
Foto: http://noticias.arteherramienta.com/wp-content/uploads/2012/08/conducir-con-calor1.jpg