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viernes, 13 de septiembre de 2013

Fábula de los tres leones


En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión. Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí:
Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cuál será el elegido, pero, ¿Cómo descubrirlo?
Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, les comunicaron a los tres leones la decisión tomada:
Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.
La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.
El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?
En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:
-¡Yo sé quién debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
¿Cómo?, preguntaron todos.
Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.
El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es rey de sí mismo, y está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.

Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=592
Foto: http://xn--alejandrofaria-2nb.com/wp-content/uploads/2013/01/3_leonesb.jpg

viernes, 28 de junio de 2013

El noble jardinero


Los rosales vivían felices. Sin duda, estaban cuidados con esmero y amor.

Junto a uno de ellos, crecían también unas pequeñas flores de color amarillo, muy bonitas.

Un día, el jardinero las noto decaídas…

-¿Qué sucede?-les pregunto.

Una de ellas respondió:

-Pues está claro, las rosas son admiradas por su belleza, en cambio nosotras, tan insignificantes, nadie percibe nuestra existencia, eso nos pone tristes-.

Entonces el jardinero replicó:

- Yo las quiero y valoro tanto como a los rosales, deben aceptarse como son, no olviden que son únicas en este lugar.

Vivan felices también ustedes-

Y a partir de ese día, ya no volvieron a sentirse tristes, y crecieron más, y fueron apreciadas por todos los que visitaban el jardín.

Raquel Keren, escritora de Israel
http://www.encuentos.com/cuentos-cortos-para-reflexionar/el-noble-jardinero/
Foto: http://www.encuentos.com/wp-content/uploads/2013/03/el-noble-jardinero.jpg

viernes, 19 de abril de 2013

Competencia de ranas: un cuento para reflexionar



Érase una vez un grupo de ranitas que decidió hacer una carrera cuyo objetivo era alcanzar lo alto de una gran torre.

En el lugar había una gran multitud de espectadores y mucha gente para apoyar y gritar por ellas. Comenzó la competencia pero como los espectadores no creían que las ranitas pudieran alcanzar lo alto de aquella torre, se oía murmurar entre la gente:

- ¡Qué pena! esas ranitas no lo van a lograr, no van a poder, es imposible que salten tan alto.

Los murmullos fueron aumentando y poco a poco las ranitas comenzaron a desistir.

Los espectadores, aún con su creencia de que las ranitas no lo lograrían, empezaron a gritar tratando de hacerles ver que lo mejor era desistir.

- No lo conseguirán, no sigan esforzándose en vano

Una por una, las ranitas iban desistiendo en sus esfuerzos, pero había una que persistía y continuaba la subida en busca del logro. La multitud seguía gritando que era mejor rendirse, pero la ranita no cesaba en sus esfuerzos.

Para el final de la competencia, todas las ranitas habían desistido, menos ella. Contra todas las expectativas aquella ranita había logrado alcanzar la torre.

La multitud corrió impresionada al encuentro de la ranita pues les parecía increíble que lo hubiera logrado, pero cuando se acercaron a preguntarle cómo lo había hecho descubrieron que aquella ranita era sorda.

Moraleja:

Las palabras pueden tener un impacto muy profundo en nosotros, no permitas que la negatividad de otras personas te contagie y te impida avanzar. Se “sordo” ante aquellos que te digan que no puedes lograr tus sueños y persevera hasta alcanzar tus metas.

http://www.supermujer.com.mx/bienestar/inteligencia-espiritual/competencia-de-ranas-un-cuento-para-reflexionar.html
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg3aaq7g93AYDO_w1pk4AQUP8RXPOERs_LSZEgrqF1gsbo77vRROh-eQ2NNLXCRAJC4_OCGnBZDG6kRVeOal9G4W7ZRiTR93eq0UO9mWJqcWh18mTwKvvjxfDWaC8OSKYdsbpwQDkAxBqE/s320/ranitas.jpg

viernes, 5 de abril de 2013

El Chino y el Arroz




 Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina.

El hombre se dirigió al chino y le pregunto, levemente burlón:

- " Disculpe señor ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?

- " Si ", respondió el chino, " cuando el suyo venga a oler sus flores .. "

MORALEJA:
Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener.
Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente.
No juzgues.... solamente comprende....

http://www.rscj.es/contenido/Oracion/Cuentos/Antiguos/00002_arroz.htm
Foto: http://www.humanaglobal.com.ar/wp-content/uploads/2011/10/Cuenco-de-arroz-chino31.jpg

viernes, 8 de febrero de 2013

La verdadera riqueza


 Un hombre rico veraneaba en un pueblo de pescadores. Cada mañana, solía pasear por la playa, y siempre veía a un pescador dormitan­do en su barca. Un día se le acercó y, tras los saludos de rigor, le dijo:
—Y usted... ¿no sale a pescar?
—Bueno... sí... —repuso el pescador—: salí esta mañana temprano, y no se dio mal.
 —Y... ¿no va a salir otra vez?
—¿Para qué? Ya pesqué lo suficiente para hoy.
—Pero si usted pescara más, conseguiría más dinero, ¿no?
—¿Y para qué quiero más dinero, señor?
—Bueno, con más dinero podría usted tener un barco más grande.
—¿Un barco más grande?
—Pues claro... Con un barco mayor usted conseguiría más pesca, y más pesca significa más dinero.
—¿Y para qué quiero yo tanto dinero?
—Pero... ¿no lo entiende usted?: con más dinero podría comprar varios barcos, y entonces pescaría mucho más, y se podría hacer rico.
—¿Yo? ¿Ser rico?
—Sí, claro... ¿acaso no desea ser rico? Podría usted comprarse una casa bonita, tener un coche, viajar, tener toda clase de comodi­dades...
—¿Y para qué quiero yo esas comodidades?
—¡Dios mío!... ¿Cómo es posible que no lo entienda?... Si usted tuviera comodidades y riquezas, entonces podría usted retirarse a disfrutar y descan­sar.
—Pero, caballero... ¿no ve usted que eso es justo lo que estoy haciendo ahora?

http://www.laureanobenitez.com/cuentos_de_autoayuda.htm

viernes, 12 de octubre de 2012

El valor de las cosas



 Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, en Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.
El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.
¿Dónde están sus muebles? - preguntó el turista.
Y el sabio, rápidamente, también preguntó: -¿Y donde están los suyos...?
¿Los míos? - se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también... - concluyó el sabio.
"La vida en la tierra es solamente temporal... Sin embargo algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices."
"El valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables."

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=2604
Foto: http://unajulietadejesus.blogspot.com.es/2011/09/el-valor-de-las-cosas.html

viernes, 10 de agosto de 2012

Otro reflejo


Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.
Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
- Yo nunca he venido por estos lugares… Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano le respondió con otra pregunta:
- Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?
- Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allá.
- Así son los habitantes de esta ciudad, le respondió el anciano.
Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
- Voy llegando a este lugar. Cómo son los habitantes de esta ciudad?
El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:
- Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes?
- Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía tantos amigos que me há costado mucho separarme de ellos.
- También los habitantes de esta ciudad son así, respondió el anciano.
Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
- Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?
- Mira – le respondió, cada uno lleva el universo en su corazón. Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, encontrará también aquí amigos leales y fieles. Porque las personas encuentran en sí mismas siempre lo que esperan encontrar.

Texto: Reflejo de la Vida, Cuento Sufi
http://el-ser-bohemio.blogspot.com.es/2012/04/otro-reflejo.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+ElArteDeLaPalabra+(EL+ARTE+DE+LA+PALABRA)

viernes, 13 de abril de 2012

La fábula del puercoespín


Hay que tener buena predisposición para aceptar las diferencias que tenemos con los demás, y tener paciencia tanto con los demás y con nosotros mismos.
Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puercoespín dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.
De esa manera se  abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma pudieron sobrevivir.

Moraleja de la historia
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=2935

viernes, 12 de agosto de 2011

La Montaña de las Dificultades

En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión:
Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: 
Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes.
Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero ¿Cómo descubrirlo?.
Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada:
Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.
La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.
El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?
En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
¿Cómo?, Preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.
El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de si mismo, y está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales.
Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.
Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.
La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado. !Tu todavía estas creciendo!