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lunes, 24 de septiembre de 2012

Ajustes Quiroprácticos y Tensión Arterial


Un estudio del área de Chicago de 50 individuos con la vértebra Atlas (C1) desalineada (que se encuentra en la parte alta del cuello) e hipertensión arterial mostró que después de un ajuste quiropráctico especializado, la presión arterial disminuyó significativamente. La disminución fue igual a la toma de dos medicamentos para la presión arterial. Los resultados se publicaron el 02 de marzo del 2012 en la revista Journal of Human Hypertension.

Según el autor principal George Bakris, MD, director del centro de hipertensión del Centro Médico de la Universidad de Chicago, a diferencia de las otras vértebras, que se entrelazan a la siguiente, el Atlas (también conocido como C-1) depende únicamente de los tejidos blandos (músculos y ligamentos) para mantener la alineación, por lo que es especialmente vulnerable a los desplazamientos. El desplazamiento de la C-1 puede ocurrir sin dolor y, por tanto, a menudo no se detecta y no se trata.

Un pequeño grupo de especialistas quiroprácticos han renunciado a típicas “manipulaciones de la columna vertebral completa ", lo que limita su práctica a una alineación precisa, manual y delicada de una sola vértebra, la C-1. Estos profesionales forman parte de la National Upper Cervical Chiropractic Association (NUCCA).(Asociación Nacional Quiropráctica d ela cervical superior).

Los pacientes fueron remitidos a un doctor del NUCCA, Marshall Dickholtz Sr., DC, para la evaluación cervical, que incluyó: la determinación de la temperatura de la piel paracervical, el análisis postural, rayos X  de la pre-alineación craneocervical, y verificación de longitud de las piernas en posición supina. (Se produce una desalineación del Atlas por disparidades de la longitud de las piernas, evidente cuando se comparan las posiciones del talón mientras que el paciente se encuentra en una posición de decúbito supino. Cuando el paciente se le manda girar su cabeza hacia la izquierda o la derecha, la posición de disparidad de talón cambia. Los talones que aparecen paralelos entre sí o que no cambian al girar la cabeza son señal de que el Atlas no está desalineado.)

Las personas con presión arterial alta y desalineamiento de la C-1 se inscribieron en el estudio. Los datos de la evaluación fueron utilizados por el quiropráctico para planificar la alineación. La mitad de los pacientes recibieron un ajuste cuidadoso a medida en función de sus resultados. La mitad recibió una "intervención simulada", que fue diseñada para ser indistinguible para el paciente de una alineación auténtica, posible sólo por la delicadeza del procedimiento.

Los participantes fueron evaluados completamente de nuevo después de la alineación, así como después de ocho semanas.
Los autores dicen que la mejora de la presión arterial (sistólica y diastólica) después de la corrección de la desalineación del Atlas es similar a la observada al dar a los pacientes dos fármacos diferentes para bajar la presión  sanguínea. La reducción de la presión arterial continuó en la octava semana. No hubo cambio significativo en la frecuencia cardiaca de los participantes.

"El mecanismo de por qué se produce una mejora de la presión arterial es desconocido y no se puede determinar por este estudio", escribieron los autores. "Los datos presentados, sin embargo, plantean una serie de preguntas importantes, entre ellas: a) ¿Cómo afecta la desalineación de la C1 a la hipertensión, y b) Si hay una relación de causa y efecto entre la falta de alineación de la C1 y la hipertensión, es la mala posición de la C1 un factor de riesgo adicional para el desarrollo de la hipertensión? "

http://www.medicalnewstoday.com/releases/65345.php

lunes, 21 de noviembre de 2011

Raíces nerviosas, vértebras y órganos

En este artículo veremos la relación que hay entre cada una de las raíces nerviosas que hay entre las vértebras y el estado de nuestros órganos. La columna vertebral de los seres humanos tiene varias funciones pero sin duda una de las más importantes es la de cubrir y proteger a la médula espinal que lleva la información que el cerebro envía al resto del cuerpo. Para mandar está información a los diferentes lugares de nuestro cuerpo la médula tiene pequeñas salientes conocidas como raíces nerviosas vertebrales, que pasan por los espacios laterales que quedan entre una vértebra y la siguiente, conocidos como forámenes intervertebrales.

¿Qué ocurre cuando una vértebra "se sale de su lugar"?
En ocasiones las vertebras pierden su alineación con la vertebra de arriba, con la de abajo o con ambas, lo cual produce que una raíz del nervio sea pellizcada o en algunos casos solamente irritada, condición conocida como subluxación vertebral. Esto provoca que la señal que debería de mandar ese nervio a cierto órgano, músculo, célula etc. llegue con menor intensidad o en ocasiones simplemente no llegue, lo cual provoca que nuestro cuerpo no trabaje al 100% de su capacidad.

Relación entre las raíces nerviosas, vértebras y órganos
Cada nervio tiene un origen, el cual es al nivel de la columna del cual proviene, pero también tiene un destino específico. Existen: nervios cervicales = C, nervios torácicos o dorsales= T y nervios lumbares = L.
Esta relación es aproximativa, ya que la innervación del cuerpo es más compleja que un solo nervio, en particular a nivel de los órganos que reciben la información de varios niveles según la función (ortosimpatico vs. parasimpatico)

Nervios cervicales: dónde y cómo nos afectan
C1: posiblemente la raíz nerviosa con mas funciones. Se dirige o inerva a las arterias que irrigan el cerebro, ciertos nervios de la cara, el oído interno y medio etc. Su compresión o irritación puede provocar dolores de cabeza, mareos.
C2: inerva el nervio óptico y auditivo, la lengua, la frente y los mastoides. Puede provocar dolor de oídos.
C3: inerva el oído externo, los dientes, el nervio trifacial y los huesos de la cara, puede provocar neuralgia o neuritis.
C4: se dirige a la nariz, labios, boca y trompa de Eustaquio.
C5: cuerdas vocales y faringe.
C6: inerva los músculos de los hombros y el cuello así como las amígdalas. Puede causar dolor en la parte superior de los brazos, cuello rígido.
C7: inerva la glándula tiroides y paratiroides así como la bursa en hombros y codos.

Nervios torácicos o dorsales
T1: inerva brazo hasta la mano y esófago. Provoca dolor en brazo, codo, mano y muñeca.
T2: inerva al corazón.
T3: este nervio se dirige principalmente a los pulmones.
T4: inerva la vesícula biliar y el ducto común.
T5: inerva al hígado.
T6: nervio principal en la inervación del estómago.
T7: inerva al páncreas y al duodeno.
T8: inerva el bazo.
T9: inerva a las glándulas renales y suprarrenales.
T 10 y 11: inervan el riñón.
T 12: inerva, junto con la L1 el intestino delgado y el grueso.

Nervios lumbares
L1: Al igual que la T12 inerva el intestino delgado y el grueso.
L2: Inerva el apéndice, abdomen y pierna superior.
L3: inerva los órganos sexuales, útero, vejiga y rodilla.
L4: inerva la glándula prostática, músculos del dorso inferior y el nervio ciático. Puede provocar ciática, lumbago.
L5: afecta a tobillos y pies.

¿Qué podemos hacer para corregir mejorar nuestra salud?
La tarea del quiropráctico es la de detectar, por medio de un examen físico y en ciertas ocasiones radiografías, las subluxaciones vertebrales que causan la irritación de estos nervios, y por medio de ajustes vertebrales corregir la desalineación de esa vertebra especifica.

Ref: Dr. Jorge Segall Bessudo
Centro quiropráctico Polanco (México)