¿Alguna vez ha mirado la red de autopistas y se ha dado cuenta que es parecida a su sistema nervioso? Usamos la autopista para ir desde donde estamos hasta donde queremos ir y, para la mayoría de nosotros, del modo más rápido y eficiente. El sistema nervioso también es el modo más eficiente para que los centros de control del cerebro comuniquen con todas las células, tejidos y órganos del cuerpo. Una autopista con baches ralentiza el tráfico. Un sistema nervioso con interferencias merma la transmisión de informaciones vitales haciendo que el cuerpo no funcione de forma óptima.
