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viernes, 11 de abril de 2014

Diferencias de estrés entre hombres y mujeres


¿Afecta de diferente manera el estrés a los hombres que a las mujeres? Esta es la pregunta que se hicieron los investigadores de las Universidades de Viena y Friburgo (Alemania) y de la International School for Advanced Studies (SISSA) de Italia. Y la respuesta a esta pregunta es que, al parecer, los hombres tienden a ser más centrados y con menos capacidad para la empatía; a las mujeres les sucede justo lo contrario.
 Los investigadores partieron de la hipótesis inicial de que las personas tienden a ser más egocéntricas cuando están sometidas a estrés, por lo que la carga emocional se vería disminuida y por tanto su capacidad para la empatía. Así, realizaron un experimento con un grupo de estudio formado la mitad por hombres y la mitad por mujeres, a los que sometieron a condiciones de estrés moderado en tres situaciones diferentes. Lo curioso del experimento es que la hipótesis solo se reafirmó para los hombres, ya que las mujeres presentaron una conducta más empática.

 Las conclusiones del estudio que ha sido publicado en la revista Psychoneuroendocrinology, subrayan que el estrés no solo afecta a nuestra salud, sino también a nuestras relaciones sociales, sobre todo si hablamos del género masculino. Las mujeres estresadas tienden a tener un comportamiento o conducta prosocial, por lo que se olvidan más del “yo” y miran más al prójimo.
 ¿Por qué les sucede solo a los hombres? Para los investigadores no está claro y podría deberse a diversas explicaciones, una de ellas a la oxitocina. Esta hormona, conectada con los comportamientos sociales, y conocida como la “hormona del amor”, presenta niveles más altos en las mujeres en situaciones de estrés que en los hombres.

http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/diferencias-de-estres-entre-hombres-y-mujeres-921395153879?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=140320_Newsletter
Foto: http://www.biut.cl/wp-content/uploads/2013/07/estr%C3%A9s.jpg

viernes, 24 de enero de 2014

La felicidad y la inteligencia se pueden transmitir a través de una bacteria



En la última década, los científicos han descubierto que el comportamiento, el estado de ánimo e incluso la memoria pueden verse modificados por la acción de microbios externos. Un claro ejemplo son los efectos que nos provoca estar en contacto con Mycobacterium vaccae, una bacteria que vive en el suelo y que inhalamos cuando damos un paseo por el campo, jugamos un rato en el parque o podamos las plantas del jardín. Según un estudio publicado hace unos años en la revista Neuroscience, este microbio estimula a las neuronas de la corteza prefrontal del cerebro humano para que liberen serotonina, el neurotransmisor de la felicidad y el bienestar, lo que nos pone de muy buen humor. Lo que es más, Christopher Lowry, neurocientífico de la Universidad de Bristol (Reino Unido), ha comprobado que inyectando la bacteria en ratones de laboratorio ejercía un efecto antidepresivo muy similar al popular Prozac.

Por si esto fuera poco, Dorothy Matthews, investigadora de The Sages Colleges de Nueva York (EE UU), ha llegado a la sorprendente conclusión de que M. vaccae también puede mejorar la capacidad de aprendizaje. En experimentos con roedores alimentados con la bacteria viva, Matthews y su equipo comprobaron que los animales "infectados" se movían más rápido por los laberintos y sufrían menos ansiedad. "Podemos especular que sería positivo programar en las escuelas un tipo de aprendizaje al aire libre para adquirir nuevas habilidades", sugiere Matthews. A la vista de estos resultados, tampoco parece descabellado imaginar que, en un futuro no muy lejano, podamos tomar un puñado de estas bacterias para convertirnos en personas más felices e inteligentes. De hecho, en 2003 Rook y Lowry ya dieron el primer paso en este sentido al obtener una patente para el uso de M. vaccae y derivados para tratar la ansiedad, los ataques de pánico y los trastornos alimentarios.

http://larutadelailuminacion.blogspot.com.es/2013/01/la-felicidad-y-la-inteligencia-se.html
Fuente: Muy Interesante
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiBakG0XhUlosqvCgaq4W_yET08p2Q5xDX7SO6qmQpRZeSGjX7Q5riYoTSl8dK7GoeULKqBq4_gLrLrEAXYTybzxR0DA8tB9MHlwBNAtvPZ9Ieu9Qu2TyaNfScgcFjLTFiuOEt_YuKly3w/s1600/felicidad.jpg

viernes, 7 de junio de 2013

Pensamientos negativos. Cómo cambiarlos o eliminarlos



Tu pensamiento es como un filtro que usas para interpretar y dar significado a todo lo que te sucede, y esas interpretaciones de tu realidad ejercerán una influencia muy importante en tus emociones, haciendo que te sientas de un modo u otro.
Es decir, es tu pensamiento el que determina si, tras un determinado acontecimiento, sentirás una ira intensa y descontrolada o, por el contrario, sentirás simplemente malestar o un enfado moderado y controlable.
Cambiar los pensamientos negativos no significa sacar de tu mente todo lo malo para pensar en rosa en todo momento. Ni tampoco significa pretender convertir la depresión en felicidad o la ira en amor. Si tienes motivos para estar triste, para estar enfadado, para estar nervioso, debes sentir esas emociones y no pretender usar tu pensamiento para hacerlas desaparecer y sustituirlas falsamente por las opuestas, porque eso no es más que un autoengaño que al final te pasará factura (seguramente, en forma de síntomas físicos).
Pero sí puedes usar tu pensamiento para modular la intensidad de tus emociones. Es decir, en vez de sentir esa ansiedad tan intensa cuando tienes que hacer algo que temes, puedes pasar a sentir tan solo cierta incomodidad o nerviosismo; en vez de sentir una ira que te empuja a gritar y discutir, puedes sentir un enfado más sano y menos intenso, que te permita mantener el control y hablar de lo sucedido con calma; en vez de hundirte en una profunda tristeza que hace que no quieras levantarte de la cama nunca más, puedes sentir una tristeza moderada que no te bloquee sino que te ayude a ver con claridad qué es lo que no marcha bien en tu vida y buscar soluciones.
Sentir emociones negativas es normal y no debemos pretender hacer que desaparezcan, pero cuando esas emociones negativas son demasiado intensas y hacen que perdamos el control, bloquean nuestro pensamiento y comportamiento y hacen que nos quedemos en blanco, entonces significa que estamos usando mal nuestro pensamiento.
Cuando usas un pensamiento lógico, racional y constructivo, tus emociones, aunque sean negativas, serán sanas y adecuadas en vez de ser extremas y descontroladas. De ahí la importancia de saber usar correctamente nuestra mente, sin cometer errores de pensamiento, como conclusiones precipitadas, maximizar, personalización, etc.

Cómo usar tu pensamiento de manera constructiva

1. Sé consciente de lo que estás pensando. El pensamiento se genera a menudo de manera automática en base a esquemas de pensamiento creados hace muchos años, que usamos para interpretar lo que nos sucede de manera rápida y automática. Por desgracia, a veces esos esquemas son erróneos y debemos cambiarlos para hacerlos más realistas y sanos. Por eso, el primer paso es conocer lo que pasa por tu mente cada vez que reacciones de un modo exagerado o inadecuado en vez de dejar que sea un pensamiento automático y, en gran parte, inconsciente, el que decida por ti.

2. Pregúntate: ¿qué he pensado que me ha llevado a sentirme o comportarme así? Hazte esta pregunta cada vez que reacciones con unas emociones o conductas exageradas, inapropiadas o dañinas, pues esas emociones y comportamientos son las que te indican que no estás usando un pensamiento del todo adecuado y constructivo.

3. Una vez que tengas claro lo que has pensado y cómo tu pensamiento te ha llevado a sentir esa emoción exagerada o tener esa reacción o comportamiento indeseado, cuestiona tu pensamiento. Es decir, hazte preguntas como: ¿De verdad es esto así? ¿Estoy exagerando? ¿Estoy cometiendo algún error de pensamiento? ¿De verdad es tan terrible? ¿Realmente pasaría esto que creo? ¿Es cierto que lo ha hecho a propósito? ¿Existe otra explicación posible? Y otras preguntas similares. Se trata de preguntas destinadas a poner en duda tu pensamiento para no creerte lo primero que te venga a la mente y hacerlo más lógico y racional.
Conforme vayas haciendo esto con cierta frecuencia irás descubriendo ciertos patrones de pensamiento perjudiciales e irracionales que te crean muchos problemas y podrás empezar a cambiarlos por pensamientos más constructivos. Con el tiempo y la práctica, tu nuevo modo de pensar irá ganando fuerza hasta convertirse en dominante.

http://motivacion.about.com/od/superacion/a/Pensamientos-Negativos-Como-Cambiarlos-O-Eliminarlos.htm