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miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Nos alimentamos bien?


El consumo de calorías y nutrientes se aleja con frecuencia de las recomendaciones nutricionales, según la primera encuesta nacional de ingesta dietética, realizada por la AESAN
La primera encuesta nacional de ingesta dietética, realizada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, pone en evidencia que nuestra ingesta de calorías y nutrientes se aleja a menudo de los valores y cantidades recomendados. A partir de esos datos, el siguiente artículo valora cuál es la ingesta nutricional de los españoles, resalta los principales excesos y déficits de nuestra alimentación y propone consejos prácticos para corregirlos.
Los datos de la primera encuesta nacional de ingesta dietética, que realizó en 2011 la AESAN, apuntan que nuestras decisiones alimentarias aún deben mejorar, ya que nos excedemos con ciertos alimentos, al tiempo que comemos poco de otros. En concreto, ingerimos muchas proteínas, pocos carbohidratos y demasiadas grasas de mala calidad.
Demasiadas proteínas a costa de los hidratos de carbono
El consumo de proteínas asciende al doble de lo recomendado
Los hidratos de carbono, que según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria deberían proporcionar entre un 45% y un 60% de las calorías diarias consumidas, solo llegan al 40% en la alimentación de los españoles. Este déficit se explica por el exceso en el consumo de proteínas (y de grasas), que en lugar de ser de 54 gramos al día en los hombres y de 41 gramos al día en las mujeres, es de 109 gramos diarios para ellos y 88 gramos diarios para ellas, es decir, el doble de lo recomendado.
¿Y por qué este exceso de proteína? Porque la primera fuente de calorías de nuestra dieta son las carnes y sus derivados que, además de energía (y grasas), también aportan muchas proteínas. De hecho, más del 60% de las proteínas que consumimos proceden de alimentos de origen animal (carne, pescados y huevos). La propuesta para mejorar este desequilibrio es aumentar el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono y disminuir el de proteínas, en especial, si son de origen animal. En definitiva, más pan, pasta y arroz (de preferencia integrales), más legumbres y menos carnes y derivados.
Mucha grasa y de mala calidad
El consumo excesivo de grasa es otro punto débil de nuestra alimentación: del 30%-35% recomendado, se pasa a una realidad donde el 42% de las calorías ingeridas cada día procede de grasas. Pero incluso más importante que la cantidad de este nutriente, es su calidad, es decir, el tipo de grasa. Y es que este exceso se debe a la desproporción con las denominadas grasas saturadas. Estas son promotoras de enfermedades cardiovasculares y otras dolencias, por lo que no deberían superar el 10% del consumo energético diario, algo que cumple menos del 5% de la población encuestada.
Los productos cárnicos, seguidos de cerca por los lácteos, son la principal fuente de grasas saturadas, por lo que, una vez más, la moderación en el consumo de carnes y la preferencia por las variedades magras y los lácteos desnatados contribuirán a una mejor adecuación nutricional. Respecto al aporte de grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, con un papel más positivo para la salud, tendrían que figurar con un porcentaje aproximado entre un 5% y un 20%, respectivamente. En este caso, la realidad se acerca bastante a las recomendaciones, gracias al consumo de aceite de oliva (fuente de grasas monoinsaturadas) y pescados (fuente de grasas poliinsaturadas) que se realiza en nuestro país.

Los consejos para mejorar nuestra alimentación (y los datos de la encuesta de 2011) se resumen en los siguientes puntos:

• Consumir cinco raciones diarias de frutas y hortalizas.
• Incorporar en la alimentación diaria pan, pasta y/o arroz integrales.
• Comer legumbres y frutos secos varias veces a la semana.
• Reducir la ingesta de carne y derivados.
• Escoger los lácteos desnatados.
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/alimentos_a_debate/2012/09/05/213199.php
Foto: http://adelgazarsinesfuerzoya.blogspot.com.es/2012/09/alimentacion-sana.html

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Carbohidratos

Son uno de los principales componentes de la alimentación. Esta categoría de alimentos abarca azúcares, almidones y fibra.

Funciones
Cada gramo de carbohidratos aporta una energía de 4 Kcal. Ocupan el primer lugar en el requerimiento diario de nutrientes debido a que nos aportan el combustible necesario para realizar las funciones orgánicas, físicas y psicológicas de nuestro organismo.
Una vez ingeridos, los carbohidratos se hidrolizan a glucosa, la sustancia más simple. La glucosa es de suma importancia para el correcto funcionamiento del sistema nervioso central (SNC) Diariamente, nuestro cerebro consume más o menos 100 g. de glucosa, cuando estamos en ayuno, el SNC recurre a los cuerpos cetónicos que existen en bajas concentraciones, es por eso que en condiciones de hipoglucemia podemos sentirnos mareados o cansados.
También ayudan al metabolismo de las grasas e impiden la oxidación de las proteínas. La fermentación de la lactosa ayuda a la proliferación de la flora bacteriana favorable.

Fuentes alimenticias
Los carbohidratos se clasifican como simples o complejos. La clasificación depende de la estructura química del alimento y de la rapidez con la cual se digiere y se absorbe el azúcar.
1. Simples
  • Monosacáridos: glucosa o fructosa
  • Disacáridos: formados por la unión de dos monosacáridos iguales o distintos: lactosa, maltosa, sacarosa, etc.
  • Oligosacáridos: polímeros de hasta 20 unidades de monosacáridos.
Ejemplos de Carbohidratos Simples: azúcar de mesa, dulces, pasteles, pan hecho con harina blanca, pasta hecha con harina blanca, Los refrescos.

2. Complejo
  • Polisacáridos: están formados por la unión de más de 20 monosacáridos simples
Los carbohidratos complejos, a menudo llamados alimentos "ricos en almidón", incluyen:legumbres, verduras ricas en almidón,panes y cereales integrales.

Efectos secundarios
Obtener demasiados carbohidratos puede llevar a un incremento en las calorías totales, causando obesidad.
El hecho de no obtener suficientes carbohidratos puede producir falta de calorías (desnutrición) o ingesta excesiva de grasas para reponer las calorías.

Recomendaciones
La mayoría de las personas deben obtener entre el 40 y el 60% de las calorías totales de los carbohidratos, preferiblemente de los carbohidratos complejos (almidones) y de los azúcares naturales. Los carbohidratos complejos suministran calorías, vitaminas, minerales y fibra.

Los alimentos con alto contenido de azúcares simples procesados y refinados suministran calorías, pero muy poca nutrición. Por lo tanto, es mejor limitar el consumo de este tipo de azúcares.

Para incrementar los carbohidratos complejos y nutrientes saludables:

Coma más frutas y verduras
Coma más arroz, panes y cereales integrales
Coma más legumbres (fríjoles, lentejas y arvejas secas)

Ref:
María Suriguez, Licenciada en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Postgrado en Nutrición y Dietética