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viernes, 23 de mayo de 2014

Atrapados en las prisas y la filosofía de la lentitud


Nos han enseñado que una vida provechosa es ir deprisa, no detenernos demasiado en ninguna acción, acumular experiencias y actividades. La sociedad industrial y de consumo fomentó desde sus comienzos la competitividad y la prisa, el supuesto valor de llegar el primero, lo que conlleva a un aumento de la impaciencia, la irritabilidad y el estrés que todos hemos asumido. Estamos enfermos de prisa y todo lo queremos de inmediato.

La enfermedad del tiempo

Llenamos nuestro tiempo de multitud de cosas. La jornada laboral no parece productiva si no hemos conseguido, al menos, hacer todo lo que se nos reclamaba para ese día, o mejor más. No importa si apenas hemos tenido tiempo en todo el día de pensar en algo más que la empresa, el trabajo asignado, el que queda pendiente…Y no llegar tarde a ningún sitio, para empezar, aunque sea a costa de comer rápido una comida rápida.

Luego, en casa, nos preguntarán cómo ha ido el día y responderemos que ha sido frenético, pero hemos hecho muchas cosas. Y casi sonreiremos de satisfacción al decirlo. Esperamos ansiosos durante meses las vacaciones, para tener días “libres” para hacer muchas más cosas que no hacemos el resto del año. Porque, claro, no es divertido que los días de asueto no tengamos planes. Viajamos, hacemos largas colas en aeropuertos, carreteras o estaciones. Llegamos a un punto de destino y buscamos actividades lúdicas para no parar en todo el día. Damos por supuesto que tenemos que atender nuestro trabajo fuera y dentro de casa, más la vida social mínima, más los compromisos imponderables. Y que los niños deben tener actividades extraescolares, para que aprendan a “aprovechar el tiempo”.

Vivimos atrapados por las prisas, por el tiempo cronológico ocupado y frenético. Llamamos ocio a media hora frente al televisor, viendo vidas que no nos importan, mientras pensamos en lo que nos queda por hacer mañana o dentro de un rato. El entorno y las acciones del momento se diluyen ante nuestros ojos, mientras visualizamos ya lo próximo que haremos cuando acabemos la labor presente.

Larry Dossey, un médico estadounidense, lo llamó “enfermedad del tiempo” y, en 1982, diagnosticó el síntoma característico y extendido en la población de creer que el tiempo se nos va de las manos sin hacer más de lo que hacemos, que no aprovechamos suficientemente nuestra vida si no vamos más rápido, hacemos más cosas, y llegamos a más sitios.

Vivir deprisa es sobrevivir

En la sociedad del siglo XXI, la psicología colectiva considera que ir rápido equivale a eficiencia.

Esa afirmación no es siempre cierta, ya que todos sabemos que hay trabajos que requieren un cuidado y un tiempo que no suplen la rapidez y la cantidad. Muchas de esas tareas se han ido dejando de hacer, suplantadas por sucedáneos modernos, fáciles de elaborar y de menor calidad.

Nos hemos pasado a la cocina rápida, las reparaciones rápidas, las dietas rápidas, el software rápido. La industria informática ha acabado reconociendo que, la urgencia de tener que sacar al mercado sus productos sin apenas probarlos, para mejor competir, ha provocado una epidemia de errores, fallos y virus informáticos que cuesta a las empresas millones de dólares, cada año.

Los médicos advierten que dormir poco, menos de seis horas al día, provoca irritabilidad, indigestión, diabetes o depresión, así como acaba por dañar el sistema inmunitario y cardiovascular. El consumo de medicamentos y drogas estimulantes se dispara en el mundo civilizado.

Estos y otros datos aporta el libro de Carl Honoré, Elogio de la Lentitud, publicado en el 2005, y que aboga por un novedoso movimiento llamado Slow Down (ralentizar, ir más despacio).

Entre sus reflexiones y como en su obra, utilizada ya como texto académico en disciplinas como Psicología, Periodismo o Comunicación, Honoré dice: “Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir. Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo, pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida.”

¿Qué es la Filosofía Slow?

No se trata, como aclara el autor, de una crítica a la rapidez, ni de ir contra la sociedad de consumo, el capitalismo o el progreso, sino de convertirlo en algo más humano, saber frenar a tiempo, equilibrarnos, no dejarnos consumir por las prisas, dedicar a cada cosa el tiempo que precise para ir mejor. Empezando por nuestras vidas.

Es lo que pretende mostrar la filosofía Slow, o filosofía de la lentitud. No se trata de no actuar con prontitud en lo que se pueda o se quiera, sino de repartir mejor el tiempo del que disponemos, aceptando que hay cosas que precisan otro ritmo, y que no dejar que nos pueda la impaciencia nos permite hacer mejor nuestro trabajo y relajar nuestro cuerpo y nuestra mente.

Esta filosofía es la que ha dado origen a diversos grupos que se forman en todo el mundo, para difundir sus principios de serenidad, lentitud y disfrute del paso del tiempo en cada área de la existencia. Hay grupos que se centran en aspectos concretos de esa filosofía, como la Slow Sex, la Slow Education, o la Slow Food, pero también se extiende este modo de pensar como modo de vida general, y poco a poco toman forma, con sus sedes, páginas web y principios, como en el caso de Slow Madrid.

http://suite101.net/article/atrapados-en-las-prisas-y-la-filosofia-de-la-lentitud-a62664
Foto: http://www.elblogalternativo.com/wp-content/uploads/2009/07/slow3.jpg

lunes, 2 de diciembre de 2013

Vuelta al trabajo con quiropráctica



Hemos mencionado anteriormente la estadística preocupante que ocho de cada 10 personas padecerán dolor de espalda en algún momento de su vida. Si crees que puedes aguantar el dolor, tome nota de una estadística preocupante: El dolor de espalda es una de las principales causas de los problemas de salud en el trabajo y de baja por enfermedad del trabajo.
Más y más personas están reconociendo la quiropráctica como un método eficaz para la gestión de dolor de espalda (y muchas otras enfermedades reumáticas) . Si la experiencia personal y la evidencia de la investigación todavía no le han convencido de ello, tal vez un estudio reciente en el Journal of the System Neuromusculoesqueléticas hará el trabajo . En el estudio participaron 103 trabajadores mencionados para el tratamiento quiropráctico de cuatro empresas de fabricación en Inglaterra. Los pacientes completaron un cuestionario de selección en su visita inicial, y cuestionarios posteriores realizados en las visitas 2 , 4 , 6, 8 y 10.
Los pacientes informaron de disminuciones en todas las medidas de resultado, como : intensidad del dolor , discapacidad en la vida diaria , trabajo y las actividades sociales , ansiedad acerca de la condición , depresión , y actitudes sobre la actividad laboral que empeoraban el problema . También hubo pruebas de satisfacción general de los pacientes con el tratamiento y la percepción de auto -mejora. Lo más impresionante quizá fue que, todos los empleados se mantuvieron trabajando o volvieron al trabajo dentro de los ocho primeros tratamientos quiroprácticos.
Usted no puede ser capaz de evitar el dolor de espalda, pero hay sin duda algo que puede hacer al respecto. No seas parte de las estadísticas. Si usted está sufriendo de dolor de espalda, tome una cita con un doctor en quiropráctica.

Blokland MP, Bolton JE, Gration J. Chiropractic treatment in workers with musculoskeletal complaints. Journal of the Neuromusculoskeletal System 2000: Vol. 8, pp17-23.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Cuando el trabajo provoca dolor de espalda


Todos estamos sujetos a los problemas de espalda - es uno de los inconvenientes (sin doble sentido) de caminar erguidos sobre dos piernas. Está casi garantizado que la mayoría de las personas están expuestas a sufrir dolor de espalda.
No importa cuál sea su ocupación, es sin duda  una fuente de estrés todos o casi todos los días. Los factores relacionados con el trabajo han sido implicados como posibles contribuyentes al dolor de espalda, una hipótesis apoyada por investigaciones recientes en la revista Spine.
Cuatrocientos ochenta y cuatro hombres y mujeres participaron en un estudio de 24 años para determinar los factores laborales específicos relacionados con el dolor de espalda lumbar (LBP). El estudio también evaluó si las interacciones entre los factores psicosociales y físicos, y entre los factores relacionados con el trabajo y el ocio, afectaban a LBP. Los resultados mostraron que:


  • La carga de un trabajo físico pesado y el trabajo sedentario (es decir, los trabajos que implican estar mucho tiempo sentado o de movimiento limitado) aumentó el riesgo de dolor lumbar entre los hombres y las mujeres.
  • Entre las mujeres, el tabaquismo y la combinación de "vibraciones globales" (una frase usada por los investigadores para designar puestos de trabajo relacionados con la conducción, operario de maquinaria, etc) y la baja influencia sobre las condiciones de trabajo aumenta el riesgo de dolor lumbar.
  • Entre los hombres,  la alta carga percibida fuera del trabajo (es decir, el ejercicio, las responsabilidades del hogar, etc) y la combinación de las pobres relaciones sociales y las horas extras aumentan el riesgo de dolor lumbar.

¿Qué se puede hacer con el dolor de espalda? En primer lugar, ser conscientes de las "banderas rojas" - factores en el trabajo y en el hogar que pueden aumentar su riesgo. En segundo lugar, programar citas quiroprácticos regulares. El doctor quiropráctico puede evaluar cualquier dolor de espalda actual que pueda estar experimentando y ayudar a prevenir el futuro dolor de espalda.

Referencia:
Thorbjornsson CB, Alfredsson L, Fredriksson K, et al. Physical and psychosocial factors related to low back pain during a 24-year period. Spine, Feb. 1, 2000: Vol. 25, No. 3, pp369-75.

http://www.toyourhealth.com/mpacms/tyh/article.php?id=295
Foto: http://transdoc.com.gt/assets/images/users/pau/image/marthastewart/estiramientos/backpainno.JPG

viernes, 6 de septiembre de 2013

Estrés postvacacional: cómo afrontarlo


No hay duda de que las vacaciones son las fechas del año más esperadas, las cuales se esperan con ilusión y se organizan con una antelación exagerada para que podamos disfrutarlas al máximo.
Pero lo que resulta más excitante es la vuelta de las vacaciones, ese período en el que tienes que volver al trabajo, la rutina diaria y las obligaciones con las que vivimos el mundo entero.
Puede que para muchas personas sea muy normal e incluso habitual el tener que volver de vacaciones e inmiscuirse en su trabajo como si nada, pero otras personas no asumen de manera tan normal este cambio tan grande.

Volver al trabajo, a casa y a tus deberes como persona puede provocar un estrés en el que todo puede verse afectado pues la capacidad para afrontar la vida se ha reducido y no somos capaces de adaptarnos de nuevo a ello. Se le conoce de hecho habitualmente con los nombres de estrés postvacacional o depresión postvacacional, aunque el término médico más adecuado es síndrome postvacacional.

Los síntomas más frecuentes del estrés postvacacional son muchos y variados como puede ser la ansiedad, cansancio físico o psíquico, preocupación excesiva e incluso excitación.

Éste tipo de síntomas puede provocar otros más dolorosos como la migrañas y menos visibles como la hipertensión o el insomnio.
El porcentaje que circula entorno a éste tipo de trastorno es de un 20 y 25 % de la población, por lo que es más habitual de lo que parece y por supuesto nada excepcional.

¿Cómo afrontar el estrés postvacacional?

Para empezar debes ser consciente a la hora de salir de vacaciones es que dejarás por un tiempo tus obligaciones laborales y familiares a un lado, postergarás los deberes y presiones diarias para descansar y relajarte física y mentalmente.
Hay que mentalizarse antes de tomarse un descanso y programar la capacidad que tienes para que al llegar a casa no veamos la vida de manera tremendista.
Disfruta de tu tiempo libre y de los días que te has fijado como libres de cualquier ocupación.
Cuando hayan terminado tus vacaciones debes tomarte las cosas con calma, intentado organizar tu vida como anteriormente y no dejar que las pequeñas cosas te agobien.
Si notas en algún momento la sensación de opresión, incapacidad para retomar tus obligaciones, estrés, cansancio, preocupación e incluso depresión debes tomar muy enserio todas esas sensaciones y acudir al psicólogo que te ayudará a volver al día a día y ser capaz de disipar tu incapacidad de afrontarte a lo que viene después de las vacaciones.

http://www.naturpsico.net/estres-postvacacional-como-afrontarlo/
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgXGGMzbwyQHThddzZUQca42UJnFq25POy3rNwdb3xpteQl3DHZWwGeQWTdLJzw5WwSta_CK44KjqrtZIZcsNkwzBsLZ9DkAT6LUkefV6jEzh88b78ZL4aY7EiHSZhgBr36UfSIiCnVdyxe/s320/el-terrible-sindrome-postvacional.jpg

lunes, 2 de septiembre de 2013

El deporte disminuye la fatiga, y aumenta la calidad de vida


Las personas que practican deporte se fatigan menos en el trabajo

Muchas veces se pone como excusa el exceso de trabajo, y por consiguiente, la falta de tiempo para no hacer ejercicio. Pero, lo que la mayoría ignora es que ejercitarse influye favorablemente en el rendimiento laboral, entre otras virtudes.
Y es que cuando se hace ejercicio físico con regularidad, las personas están más alerta, disminuyen el estrés mental, los accidentes laborales, la sensación de fatiga, el grado de agresividad, la ira, la ansiedad, la angustia y la depresión.
Por ejemplo, los empleados de la empresa Wrangler de Costa Rica, la cual se dedica a la maquila, pudieron experimentar recientemente los beneficios del ejercicio físico regular. Durante tres meses participaron en el Programa de Estiramiento y Movimiento Articular dirigido por la educadora física de la Universidad Nacional, Karen Castro. Este programa lo desarrolló Castro como parte de su tesis de graduación para optar por el título de maestría en educación física de la UNA.
La dinámica consistió en que, en un lapso de tres meses, de lunes a viernes, los empleados realizaron ejercicios de estiramiento y movimiento articular durante alrededor de 15 minutos en la mañana (9 a.m.) y 15 minutos en la tarde (2:30 p.m.). Ellos seguían las instrucciones de Castro desde sus puestos de trabajo. Música de fondo amenizaba la dinámica.
En total participaron 65 mujeres y 41 hombres entre los 18 y 38 años de edad, todos operarios directos de Wrangler.
Antes de someterlos al programa, explica Castro, se les hizo un cuestionario en el cual se les preguntaba su opinión sobre las condiciones laborales, la satisfacción y reconocimiento laboral, entre otros. Después de la aplicación de todo el programa, al final de los tres meses, se les volvió a aplicar la misma evaluación y los cambios fueron muy importantes.
Según Castro, mejoraron considerablemente las opiniones de todas las preguntas, especialmente en lo que se refiere a tensión, agotamiento, reconocimiento y condiciones laborales. Además, los empleados reportaron menos dolores de cabeza, de cuello y espalda. Aumentaron su fuerza abdominal y flexibilidad, enfatiza Castro. Muy importante, es también que disminuyó considerablemente el número de incapacidades.
“El objetivo con mi investigación fue que el programa, entre otros, aumentara el bienestar general de los empleados y ofreciera mejores condiciones de trabajo”, manifiesta Castro.
Otras empresas que en Costa Rica estimulan también el ejercicio físico en sus empleados son Coca Cola Interamerican y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz.
La salud laboral está determinada por diversos factores como la motivación del trabajo, factores fisiológicos, antecedentes de enfermedades crónicas, factores sociales dentro de la empresa como el clima laboral, deficientes condiciones físicas de trabajo, falta de seguridad y insatisfacción con el pago.
Para el psicólogo Ronald Ramírez, es muy importante que haya una congruencia total en los programas para los empleados, porque una empresa puede pagar la membresía de un gimnasio a sus ejecutivos pero qué beneficio hay si estos no pueden asistir porque la compañía les exige horarios extenuantes. Además Ramírez insiste en que los programas deben ser también integrales en donde hay asistencia emocional y reconocimiento de la laborar que se desarrolla. “Debe existir toda una cultura organizacional y claridad a nivel operacional”, concluye el especialista en psicología consultado.

Mídalos

Usted puede medir los beneficios de desarrollar programas de ejercicios y actividades recreativas y de salud en su empresa. Ello es una razón más para ver estos programas como una inversión y no como un gasto:

  •  Aumenta la producción.
  •  Se crea un concepto de lealtad, el empleado es más fiel a la compañía.
  •  Menos llegadas tardías.
  •  Se reducen las incapacidades.
  •  Menos corrupción.
  •  Se reduce la rotación de empleados, lo cual implica un costo muy alto.

Antiestrés

En 1995 un instituto de investigación, afiliado a la Universidad de Miami, publicó un trabajo en donde se evaluaba el efecto de quince minutos de masaje dos veces por semana en una serie de empleados, según informó en su sección de salud el diario el Mundo de España.
Estos trabajadores reconocieron menos niveles de estrés y menos ideas depresivas. Los empleados, después de cada sesión de masaje, fueron además capaces de trabajar más rápido y cometieron menos errores. Asimismo, en el electroencefalograma que se practicó a cada uno, se pudo observar que la actividad cerebral indicaba que estaban más alerta.
Antes de este estudio, se sabía, gracias a investigaciones anteriores, que el masaje reducía el nivel de ciertas hormonas relacionadas con el estrés y que disminuía la ansiedad. Lo que aún no estaba demostrado, antes de este estudio, era su poder para aumentar la capacidad de estar alerta.

http://www.deportesalud.com/deporte-salud-el-deporte-disminuye-la-fatiga--y-aumenta-la-calidad-de-vida.html
Foto: https://fbcdn-sphotos-c-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash4/p480x480/400007_144985658984967_2042028870_n.jpg

viernes, 1 de febrero de 2013

Ejercicio antiestrés en el trabajo




¿Sientes estrés en el trabajo? Te proponemos un ejercicio antiestrés sencillo para reducir el estrés y la ansiedad en el trabajo. Es muy fácil de seguir, y eficaz.
La ansiedad en el trabajo tiende a ser un trastorno común que, cada día, afecta a un buen número de personas, lo que unido a la situación actual de crisis económica ha llevado a que las consultas de psicólogos se llenen de personas estresadas y ansiosas, que sienten nerviosismo en el trabajo.
A la hora de controlar la ansiedad, y superarla, es fundamental preguntarnos ante qué situaciones sentimos ansiedad, ante qué circunstancias aparece y qué podemos hacer para reducirla (esto es, si creemos que contamos con las técnicas suficientes para poder controlarla y solucionarla).
Suele ser habitual que esa ansiedad aparezca porque no podemos controlar lo que los demás piensen sobre nosotros, sobretodo en el trabajo, en donde es común las riñas y envidias. En este sentido debemos siempre tener en cuenta que lo mejor es aceptar nuestro trabajo y nuestros compañeros tal y como son, no obsesionándonos con que si éstos nos aprueban o no.
Si la ansiedad aparece de vez en cuando pero no se trata de un trastorno que podríamos considerar como crónico, existen determinados ejercicios antiestrés que pueden resultar de utilidad para practicar en el trabajo. Toma buena nota, ya que son bien sencillos de seguir.

Ejercicio relajante para el trabajo

Si sientes que la ansiedad va a hacer acto de aparición un buen ejercicio es colocar tu dedo índice contra el lado de la nariz izquierdo y tomar aire profundamente por el lado derecho.
Luego, puedes alternar de lado y repetirla durante algunos minutos. Te ayudará a centrar la atención en la respiración y no en la sensación de ansiedad.

http://www.naturpsico.net/ejercicio-antiestres-en-el-trabajo/
Foto: http://tusdudaspsicologia.blogspot.com.es/2012/01/estres-laboral.html

viernes, 29 de junio de 2012

Estrés laboral y conductas poco saludables



Comer mal, beber y fumar más. Son tres señales inequívocas de que se sufre estrés en el lugar de trabajo que, si se alarga en el tiempo, puede causar problemas asociados a estos malos hábitos: sobrepeso, obesidad, hipertensión o problemas cardiovasculares, entre otros. Un estudio reciente, además, afirma que las mujeres estresadas son más propensas a los atracones. A partir de unos sencillos consejos que pretenden eludir las fuentes de estrés, la actitud individual es esencial para intentar poner freno a un problema que representa un alto gasto sanitario.
Las mujeres que sufren estrés laboral tienden a adquirir el hábito de comer por causas emocionales, como ansiedad o depresión, en lugar de hacerlo solo por hambre. Además, son más propensas a comer de forma descontrolada y a los atracones. Esta es una de las conclusiones de un estudio reciente que ha seguido a 230 mujeres de Finlandia. El principal motivo que provoca problemas con la comida -y, en consecuencia, sobrepeso u obesidad- es el estrés crónico y no los momentos puntuales de mucho trabajo, que generan situaciones temporales de estrés.
El 22% de las participantes en el trabajo padecía algún grado de agotamiento laboral y ello les provocaba comer a partir de las emociones y de manera descontrolada. En cambio, las mujeres sin cansancio al inicio del estudio, en un año, tendieron a comer cada vez menos de manera descontrolada. Aunque los investigadores aseguran que estos resultados no indican una relación directa entre el estrés y la obesidad, sí aseguran que el hecho de comer a partir de las emociones es un factor de riesgo potencial.
La "comida emocional" no se asocia con comer fruta o verduras, sino con optar por chocolate o una comida rápida. El trabajo, realizado por investigadores del Instituto Finlandés de Salud Laboral, se ha publicado en la revista 'American Journal of Clinical Nutrition'.
Los investigadores finlandeses señalan que la solución pasa por controlar la fuente de estrés, sobre todo, cuando se está expuesto de manera inevitable y crónica, como en el trabajo. Un buen hábito podría ser eliminar los tentempiés tipo bollería y repostería industrial, snacks salados o bolsas de chucherías, entre otros, o en caso de no poder evitarlo, cambiarlos por aperitivos saludables. Si a pesar de esto es difícil controlar el estrés, una buena solución puede ser salir a caminar en momentos determinados del día. Hacer deporte entre horas (en el tiempo de la comida) también podría ser un buen antídoto.

A largo plazo, el estrés puede provocar deterioro cognitivo
Un estudio publicado en 'Times' lanzaba varios consejos para poner freno a la necesidad de comer bajo la influencia del estrés. En él se citaba una de las necesidades de comer más habituales en el trabajo, la "automática". Uno de los mejores consejos sería, por tanto, el "comer consciente", es decir, desarrollar conductas de alimentación para darse cuenta de la cantidad que se come de más. Cuando uno come de forma automática, se pierde la noción de la cantidad que se ingiere, puesto que se hace sin pensar.

Otro consejo de los especialistas es elaborar una agenda para registrar los hábitos diarios alimentarios. Si se anota la hora del día en la que se realiza la ingesta excesiva y el estado anímico en ese momento, ambos datos pueden ayudar a reconocer si es hambre físico o emocional y, en este caso, los factores emocionales desencadenantes.

Consecuencias del estrés laboral
Según la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), las situaciones de estrés laboral pueden causar consecuencias negativas para la salud. Si bien el estrés intensifica la actividad del individuo e incrementa los recursos (atención, memoria y rendimiento) que aumentan su productividad, su cronificación agota y causa cansancio y pérdida de rendimiento. Asimismo, a largo plazo, el estrés puede provocar deterioro cognitivo.
Las prisas, la falta de tiempo o la tensión aumentan las conductas no saludables, y no solo por comer demasiado, sino por fumar o beber en exceso y reducir el tiempo dedicado a las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, seguir una dieta o dormir de forma adecuada. Según afirman desde la SEAS, entre quienes ejercen profesiones altamente estresantes se registran tasas más altas de tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones. Además, las personas obesas manifiestan mayores niveles de ansiedad.

Cinco consejos para controlar el estrés
Son muchos los consejos que ofrece la Sociedad para prevenir el estrés, más allá de seguir unos buenos hábitos alimenticios o practicar ejercicio. Descansar es uno de ellos: hay que garantizarse una época para las vacaciones, cuando termine la jornada, dejar el trabajo en la oficina, realizar actividades fuera del trabajo y dormir bien. Una buena organización del trabajo también es importante: establecer horarios fijos, no llegar tarde a las citas o saber seleccionar las actividades más importantes.
Respecto a la toma de decisiones, es recomendable no dejar pasar los problemas, sino analizar bien la forma de afrontarlos (planteamiento, análisis de alternativas, elección de la solución menos mala), sin volver atrás y darle demasiadas vueltas. Hay que aprender a relativizar los problemas y analizarlos de manera objetiva, para no dramatizar y poder actuar con naturalidad. Reforzar la autoestima y las relaciones sociales y, si se hace necesario, realizar entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés, son otras soluciones.

Ref: http://www.consumer.es/web/es/salud/psicologia/2012/04/30/209053.php
Foto: http://www.google.es/imgres?hl=es&sa=X&biw=1360&bih=624&tbm=isch&prmd=imvnsbl&tbnid=bEGOI4wmZ14IGM:&imgrefurl=http://www.gruponatanael.es/cms/%3Fp%3D419&docid=N6Cr2xF-k9kf3M&imgurl=http://www.gruponatanael.es/cms/wp-content/uploads/2011/02/estres-laboraaaaal.jpg&w=410&h=305&ei=HtrNT-yfMcjMhAe4uPXvCw&zoom=1&iact=hc&vpx=491&vpy=176&dur=4889&hovh=194&hovw=260&tx=130&ty=122&sig=110259869625684178058&page=1&tbnh=116&tbnw=155&start=0&ndsp=21&ved=1t:429,r:2,s:0,i:101

martes, 10 de enero de 2012

Mitos acerca del dolor de espalda





Mitos
¿Qué dice la evidencia?
Su dolor de espalda se debe al desgaste
Los cambios radiológicos son en gran medida normales, relacionados con la edad
El desgaste se debe al trabajo pesado
Las exigencias físicas del trabajo no son las principales causas de degeneración
Su dolor de espalda es causado por el trabajo
El dolor de espalda puede estar relacionado con el trabajo, pero la mayoría de los dolores de espalda no son causados ​​por el
Debe coger la baja
La mayoría de las personas con dolor de espalda no necesitan ni cogen una baja por enfermedad
Debería quedar de baja hasta que no tenga dolor
No es necesario quedarse de baja hasta estar completamente libre de dolor
Su trabajo es demasiado pesado - debe cambiar a un trabajo más ligero
La mayoría de las personas pueden regresar a su trabajo anterior. Esa es siempre la opción más fácil
Renunciar a ese trabajo sería bueno para la espalda
En la práctica, podría significar jubilación anticipada innecesaria


Referencias
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