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lunes, 28 de julio de 2014

Beneficios del ejercicio físico en la salud emociona


Según las investigaciones llevadas a cabo, parece que hacer ejercicio puede tener beneficios positivos en la salud mental.

 Una hipótesis que intenta explicar la acción del ejercicio sobre nuestro bienestar es la “Hipótesis de la Distracción” (Bahrke y Morgan, 1978). Consiste en la creencia de que mientras estamos realizando cierta actividad física, nuestra mente está concentrada en “ese momento” y no en los eventos estresantes que nos preocupan, produciendo alivio durante un tiempo y despejando la mente.

 Según los estudios de base biológica o neuroquímica, se intenta relacionar el ejercicio con el aumento de endorfinas, que están asociadas a la reducción de la sensación de dolor y la facilidad de producir cierto estado de euforia. Pero una de esas líneas de investigación apunta más bien a la norepinefrina neuromoduladora, encargada de ayudar al cerebro a manejar el estrés de manera más eficaz. De hecho, algunos antidepresivos actúan aumentando la concentración de esta sustancia química en el cerebro.

 Podríamos deducir que, el ejercicio no necesariamente reduce la depresión automáticamente sino que, más bien, el ejercicio regular ayuda a aumentar nuestra capacidad de lidiar con el estrés de manera más eficaz, ayuda a despejar la mente y descargarla de tanto trabajo que le damos normalmente, y además, ayuda a mejorar nuestra apariencia y condición física. Todo esto, indudablemente, repercute positivamente en nuestro estado de ánimo. Cuanto más sedentarios somos, menos eficiente es nuestro cuerpo para hacer frente a los problemas y responder al estrés.

 Puestos a elegir, ¿quién no prefiere afrontar la vida con mayor facilidad?

  www.apa.org
Foto: http://blog.runrun.it/wp-content/uploads/2013/10/brain-workout.jpg

viernes, 18 de abril de 2014

Resiliencia, la capacidad de superar las adversidades


La resiliencia es un proceso por el cual las personas tienen la habilidad de adaptarse a situaciones traumáticas, a tragedias; en definitiva, a sobreponerse a la adversidad y a ser capaces de seguir adelante, incluso, transformados. La investigación científica ha puesto de manifiesto que la resiliencia es común a todas las personas, en mayor o menor grado. Así lo demuestran sucesos acaecidos en la historia de la humanidad, como relató en su momento Viktor Emil Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco que sobrevivió en los campos de concentración de Auschwitz y Dachau, al describir en sus ensayos cómo en las condiciones más extremas el ser humano encuentra una razón para vivir.

¿Se nace con resiliencia?

Esta "capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, sobreponerse al dolor emocional que producen y seguir proyectándose en el futuro, a pesar de los acontecimientos desestabilizadores o condiciones de vida difíciles, es innata a la persona", según Lecina Fernández, psicóloga clínica. Es decir, todo el mundo tiene la capacidad de resistir el golpe, sobreponerse y seguir adelante.

La resiliencia no es una característica especial para una minoría, ni tampoco está reservada para personas extraordinarias

Pero, con esta capacidad, ¿se nace o se hace? Para esta experta, aunque en algunas personas está más acusada que en otras, "todos contamos con la capacidad de sobreponernos. La resiliencia no es una característica especial para una minoría, ni tampoco está reservada para personas extraordinarias, sino que es una respuesta natural, normal y frecuente en el ser humano. Forma parte de nosotros, parte de nuestra esencia, de nuestro objetivo y fin más primario: la supervivencia, sobrevivir, seguir siendo quien somos".

Pero no solo de resiliencia está hecho el ser humano. La resiliencia está asociada a unas características como el autoconocimiento, la autoestima, la independencia, la capacidad para relacionarse, la iniciativa, el buen humor y la creatividad, entre otras, y todas ellas forman parte, en mayor o menor intensidad, de las personas que se trasforman con el transcurrir de la vida. Sin embargo, es posible entrenarlas y mejorarlas. Por tanto "podemos afirmar que la resiliencia nace, se hace y se puede aprender", aclara Fernández.

Estrategias para aumentar la capacidad de resiliencia

¿Cómo o qué se puede hacer para aumentar la capacidad de sobreponerse a periodos de dolor emocional y situaciones adversas? Fernández precisa que hay que tener en cuenta que contar con esta fortaleza no significa que se sea invulnerable o que no afecte un acontecimiento sufrido. "La persona, después de pasar por una experiencia traumática, sufre un cambio que influirá en su modo de pensar y de actuar", expone.
Los autores que han investigado la resiliencia defienden que la experiencia traumática puede generar tres tipos de cambio: en relación a uno mismo, en las relaciones interpersonales y en la propia espiritualidad y filosofía de vida. Y ser consciente de ello ayuda a aumentar la capacidad de sobreponerse a la adversidad. "Tendríamos que reflexionar en lo sucedido y en los cambios vividos y, desde ahí, descubrir los pensamientos y emociones que nos ayuden a crecer", según la especialista. A veces, una persona puede descubrir sola; en otras ocasiones, necesitará la ayuda de su entorno o de un psicólogo para que dirija el camino hacia ese conocimiento personal.

La personalidad resistente

En la década de los setenta, surgió el concepto de personalidad resistente de la mano del Dr. Salvatore R. Maddi (profesor de Psicología y comportamiento social de la Universidad de Harvard, EE.UU.) y la Dra. Suzanne Kobasa (investigadora de Universidad de la Ciudad de New York, EE.UU.). Este término proviene de la teoría existencial de la personalidad, y de ella se extraen dos ideas claves relacionadas con la resiliencia: que la persona, que no es solo un portador de rasgos internos y estáticos, construye su personalidad a través de sus acciones, y que la vida es un inevitable cambio asociado a situaciones de estrés.
Desde este enfoque, además, se pueden distinguir tres conceptos asociados a la resiliencia: el compromiso (cualidad de creer en el valor de uno mismo y de sus acciones), el control (la manera de pensar y de actuar ante situaciones, relacionado con el control de uno mismo y con su responsabilidad) y el reto (la creencia de que el cambio es inherente a la vida; esta cualidad proporciona una flexibilidad cognitiva que ayuda a la superación).

http://www.consumer.es/web/es/salud/psicologia/2014/03/05/219449.php
Foto: http://www.flow-ecodesign.es/blog/wp-content/uploads/2013/07/foto-resiliencia.jpg

viernes, 4 de abril de 2014

Media hora diaria de meditación alivia los síntomas de depresión y ansiedad


El estudio que publica la revista Journal of Internal Medicine también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos.

Una media hora diaria de meditación puede aliviar los síntomas de la ansiedad y la depresión, según un estudio que publica hoy la revista Journal of Internal Medicine, una de las publicaciones de la Sociedad Médica de Estados Unidos.

"Hay mucha gente que usa la meditación, pero no es una práctica que se considere como una terapia médica convencional", indicó Madhav Goyal, profesor asistente en la División de Medicina Interna en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, de Maryland.

"Pero, en nuestro estudio, la meditación aparentemente proporcionó tanto alivio de algunos de los síntomas de la ansiedad y la depresión como otros estudios han encontrado en los medicamentos antidepresivos", añadió.

Los pacientes que participaron en el estudio no tenían ansiedad o depresión graves.

Los investigadores evaluaron el grado en el cual esos síntomas cambiaban en las personas que tenían una variedad de condiciones tales como el insomnio o la fibromialgia, aunque sólo una minoría de ellas tenían un diagnóstico de enfermedad mental.

Goyal y sus colegas encontraron que la llamada "meditación centrada" -una forma budista que centra la atención en el momento presente sin juicio sobre lo que ocurre- también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos.

Las conclusiones se validaron aún después de que los investigadores controlaran la posibilidad de un efecto placebo, por el cual los sujetos en un estudio se sienten mejor aun si no reciben tratamiento alguno porque perciben que se les da alguna ayuda para sus padecimientos.

Para su estudio los investigadores analizaron cuarenta y siete pruebas clínicas realizadas en junio de 2013 entre 3.515 participantes y que involucraron meditación y varios aspectos de la salud mental y física, incluidas depresión, ansiedad, estrés, insomnio, abuso de sustancias, diabetes, enfermedad cardiaca, cáncer y dolores crónicos.

Los científicos encontraron pruebas de mejoría moderada en los síntomas de ansiedad, depresión y dolor después de que los participantes cursaran un programa típico de instrucción en meditación centrada.
Asimismo hallaron pruebas menores de mejoría en el estrés y la calidad de vida. En los estudios que siguieron a los participantes por seis meses las mejorías persistieron.

Goyal dijo que "mucha gente tiene esta idea de que la meditación es sentarse y no hacer nada".
"Pero ésa no es la realidad", agregó. "La meditación es un entrenamiento activo de la mente para aumentar la percepción de la realidad, y hay diferentes programas de meditación que buscan esto por vías distintas".
La meditación centrada se practica, habitualmente, de 30 a 40 minutos por día, y enfatiza la aceptación de las percepciones, sentimientos y pensamientos sin juzgarlos, y un relajamiento del cuerpo y la mente.

http://www.lavanguardia.com/vida/20140107/54398863655/media-hora-diaria-de-meditacion-alivia-los-sintomas-de-depresion-y-ansiedad.html#ixzz2vx2xJNSN 
Foto: http://cdn.globovision.com/media/meditaciones701-660x330.jpg

viernes, 21 de marzo de 2014

Beneficios de escribir un diario


Escribir un diario es algo que, hoy día, ha caído en desuso. Sin embargo está comprobado que son muchos los beneficios que aporta. Tanto físicos como psicológicos. Tal vez pueda parecer que escribir las aventuras, sin sabores o ilusiones de cada uno en un diario pueda ser más típico de chicas adolescentes y que en otras franjas de edad pueda resultar absurdo. Pero, no es así, ya que escribir un diario se ha convertido en toda una terapia natural que ayuda a cumplir tus proyectos, a conocerte mejor y a reducir la ansiedad y depresión entre otras cosas.

El uso del diario personal o íntimo

En 1960 apareció Internet para uso exclusivamente militar y más tarde, a partir de los 90, se generalizó para el resto de la población. Unos años después la práctica de los blogs personales estaba en auge y actualmente son muchos los que poseen su blog personal en Internet y escriben habitualmente en el. Es por este motivo que el diario íntimo, que fue tan popular durante el Romanticismo, hoy día a caído en desuso.
Algunas escritoras famosas también contaban con su diario íntimo. Diarios que después se verían publicados con mucho éxito. Escritoras como Virginia Woolf en la época Victoriana o la norteamericana Sylvia Plath escribían asiduamente en sus “blocs”. Ambas escritoras, a parte de asemejarse en la escritura de un diario, compartieron también un trágico final.
Un diario se puede empezar a escribir a cualquier edad, incluso desde que se aprende a escribir. Aunque es más típico en mujeres adolescentes no quedan exentos hombres, niños o personas de edad avanzada. Cualquier persona puede escribir un diario, plasmar en él las vivencias, sentimientos, emociones, objetivos, reflexiones... es un ejercicio de suma utilidad y que aporta múltiples beneficios.

Beneficios de escribir un diario

Ha quedado comprobado, por un grupo de especialistas de la Universidad de Londres, que escribir un diario tiene beneficios para salud. Lo más sensato sería pensar que estos beneficios se refieren a la salud mental de la persona. Sin embargo el estudio realizado revela que no solo se trata de la mejora psicológica sino también física. Tanto es así que las mujeres que escriben un diario frecuentan menos el médico de cabecera. Esto es debido a que su sistema inmunológico es más fuerte y tienen más linfocitos T por lo que se hallan más protegidas frente a virus y bacterias.
A parte de los beneficios físicos, escribir un diario, también posee beneficios para la salud mental del individuo. Entre ellos se destacan:

  • Quien lo escribe se halla menos expuesto a padecer ansiedad y depresión.
  • Cuando alguien tiene un problema y lo escribe en su diario, este problema pierde fuerza, la persona se libera y empieza a verse el asunto desde una óptica de menor gravedad, lo que da aliento y esperanza.
  • Aumenta la autoestima.
  • Escribir los objetivos que una persona se plantea es una manera de tenerlos más presentes, tomarlos más en serio y una práctica que refuerza la motivación personal. Esto ayuda a la consecución de los mismos. Por eso la persona que escribe sus objetivos en un diario tiene más posibilidades de conseguirlos.
  • Apuntar la vida de cada cual en un diario es un ejercicio de introspección que ayuda a conocerse mejor y a comprender por qué se actúa de un modo determinado ante cualquier circunstancia.

El hecho de escribir un diario ha sido nombrado con el nombre de Diaroterapia ya que ha sido considerado como una terapia natural que ayuda a la curación psicológica y permite un crecimiento personal posterior. Por eso las personas que lo practican se sienten mejor, son más optimistas y positivos y se quieren más (mayor autoestima) ya que llegan a un entendimiento de sí mismos que les ayuda a tener una imagen más realista y positiva de su propia persona.

Inculcar el habito de escribir un diario en niños

Se trata de una práctica muy saludable que pueden empezar a desarrollar desde el mismo momento en que aprenden a escribir. Actualmente, con las nuevas tecnologías y el surgir de nuevas cadenas de televisión, algunas con temática exclusivamente infantil parece difícil inculcar en los niños un hábito que, comparado con lo anterior, puede parecer sumamente aburrido e incluso absurdo.
Sin embargo es fundamental que los padres muestren una actitud positiva y les animen a escribir lo que han hecho durante el día o los momentos más importantes del mismo. Esto además les servirá para practicar la escritura y mejorar así la grafía.
Algunos niños además incluyen dibujos, pegan pegatinas o recuerdos que para ellos significan algo importante. Por lo también puede desprenderse de esta práctica todo un ejercicio de creatividad que divertirá a los más pequeños.
De todos modos, aunque se trate de una opción saludable y asequible para todos, nunca se debe obligar al niño. Siempre habrá que respetar los motivos personales por los cuales no le apetezca o no quiera, incluso cuando no los diga abiertamente.

Escribir un diario es una opción asequible que aporta beneficios psicológicos y físicos. En los más pequeños puede ser un hábito saludable que desarrollará algunas de sus capacidades como la creatividad o la práctica de la escritura. Es apto para todos: niños, adultos y ancianos y además no entiende de sexos. Por eso si tienes que hacer próximamente un regalo ¿por qué no un diario?

http://suite101.net/article/beneficios-de-escribir-un-diario-a31891
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viernes, 7 de febrero de 2014

Tres razones por las que leer beneficia la salud mental


La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha difundido una lista de beneficios que implica para nuestro cerebro el hábito de la lectura. Estos son los principales.


  • Conexiones neuronales. Según Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la lectura es una de las actividades más beneficiosas para la salud, puesto que se ha demostrado que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”. Un cerebro activo no solo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta. Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas. 
  • Reserva cognitiva. Pero además, en los últimos años, han sido muchos los estudios que han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva. “Desde el punto de vista de la neurología, el concepto de reserva cognitiva ha cobrado una gran importancia, no solo porque se ha visto que existe una relación directa entre la misma y el buen funcionamiento cognitivo y ejecutivo de nuestro cerebro cuando envejecemos, sino porque se ha demostrado que es un factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas”, asegura García Ribas. “Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”. Debido al envejecimiento progresivo de la población, en los próximos años, el número de afectados por demencia, principalmente alzhéimer, crecerá exponencialmente. "Leer retarda y previene la pérdida de la memoria, por lo que permitiría retasar la aparición de estas enfermedades y reducir el número de casos”, concluye Guillermo García-Ribas.
  • Antiestrés. Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño.


http://nigcityrd.blogspot.com.es/2013/04/tres-razones-por-las-que-leer-beneficia.html
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viernes, 27 de diciembre de 2013

¿En Navidad nos deprimimos más?



   Ni los villancicos ni las luces de Navidad logran evitarlo. La Navidad es la época del año en que más nos deprimimos, según confirma Erik Nelson, psiquiatra de la Universidad de Cincinnati (EE UU) y experto en trastornos del estado de ánimo. "Es el momento en que los días son más cortos, y la ausencia de luz en las últimas horas de la tarde afecta a muchas personas", asegura Erik Nelson, coautor del trabajo. "Además, en algunos sujetos se agudizan los recuerdos dolorosos relacionados con la pérdida de seres queridos o de una infancia estresante", añade el investigador.

Dormir más de la cuenta, así como experimentar cambios en el apetito y el peso, dificultad para concentrarse y pérdida de interés en actividades que antes resultaban divertidas son algunos de los síntomas propios de este malestar, según Nelson. Pasar más tiempo al aire libre y hacer ejercicio físico puede ayudar a aliviarlo, añade el investigador.

http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/ien-navidad-nos-deprimimos-mas?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=131223_Newsletter
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viernes, 20 de diciembre de 2013

Día de lluvia, ¿tristeza y depresión?


 Si bien los cambios estacionales nos afectan de manera diferente a hombres y mujeres, muchas personas refieren que durante los días grises o nublados son más propensas al bajón emocional, a ver el lado negativo de las cosas o a tener menos energía física.

Relación clima-estado de ánimo, ¿mito o verdad?

Numerosos estudios científicos han tratado de investigar y explicar los efectos del clima en el ánimo de las personas.
Algunas conclusiones fueron:
  • Ante los estímulos lumínicos intensos, sean artificiales o por luz solar, el cerebro aumenta notablemente la producción de serotonina, hormona relacionada directamente con el bienestar y el buen humor.
  • Además, recibiendo al menos 30 minutos de sol a diario es más fácil controlar las adicciones o superar los hábitos negativos.
  • Las mujeres se presentan más vulnerables a la depresión durante el otoño, mientras que los hombres se deprimen más durante el verano.
  • En aquellas personas que ya estaban deprimidas, la poca exposición al sol mostró un deterioro de las funciones cognitivas, como la memoria y la concentración.
  • En general, los índices de consultas por depresión son más elevados en países nórdicos o lluviosos (como Inglaterra) y menos en los lugares tropicales (como Centroamérica).
Depresión estacional

Existe una patología psiquiátrica denominada “Trastorno afectivo estacional”, mediante la cual algunas personas son más sensibles ante estos cambios climáticos y manifiestan depresión durante el invierno. En esos casos, la terapia con luz es muy beneficiosa y cuando no da resultado, la administración de fármacos ayuda a superar el cuadro. Sin embargo, no todas las personas sufren de esta afección y las estadísticas representan simplemente una media que no debe generalizarse.

Por qué no queremos salir los días de lluvia

Es cierto que durante los días lluviosos, muchas personas optan por quedarse en sus casas y reducir sus compromisos al mínimo. Prefieren que un amigo los visite antes de movilizarse ellos a la casa del otro. Uno de los motivos por los que esto sucede puede ser la incomodidad que genera la lluvia sobre las personas, donde socialmente no resulta bien visto llegar a un sitio empapado, con el paraguas chorreando, estar mojados el resto del día, sentir las zapatillas rechinar por el agua que ha entrado en ellas o caminar por la ciudad esquivando charcos y puntas de paraguas que amenazan con lastimar los ojos. Y si no se cuenta con un auto para desplazarse, peor aún.

Cómo pasarlo bien un día de lluvia

Si sabemos que va a llover, podemos estar preparados. Aunque el paraguas  puede resultar incómodo, recuerde que es peor no tenerlo.
Salir con tiempo. Suele haber menos taxis disponibles, más autos en la calle y más tráfico en general.
Encontrar lo lindo de la lluvia: los aromas, los colores que surgen en la ciudad, los sonidos de las gotas sobre el techo. La lluvia transforma y viste el paisaje de una manera única.
Existen lugares que un día de lluvia se tornan súper especiales, como una cafetería con un gran ventanal, un paseo de compras o shopping, o el salón de un amigo con el que compartir una merienda.
Si decidiste quedarte en casa, puedes:

  • Aprovechar para ordenar cajones, papeles, ropa o CDs.
  • Dormir y descansar (es lindo dormir una siesta si afuera está lloviendo).
  • Escuchar música.
  • Mirar una buena película.
  • Jugar dados, cartas u otros juegos de mesa.
  • Tomarte un día de spa.

Recordar que después de una buena tormenta, se limpia el cielo y sale el sol. Encontrar un hobby divertido que pueda llevarse a cabo esos días, no tomar decisiones importantes y pensar que simplemente es un día más.

http://suite101.net/article/dia-de-lluvia-tristeza-y-depresion-a74797
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viernes, 22 de noviembre de 2013

Beneficios psicológicos de la práctica deportiva


Según numerosos estudios realizados, parece demostrado que existe una relación entre la práctica deportiva regular y la esperanza de vida.
Es una realidad que las personas que realizan ejercicio físico regularmente, tienen la sensación subjetiva de encontrarse mejor, tanto a nivel físico como mental es decir, disfrutan de una mejor calidad de vida.
Parece evidente por lo tanto, que la práctica de ejercicio físico regular tiene mucho de positivo para la salud, de forma que las poblaciones más activas físicamente suelen vivir más que las inactivas. Sin duda existen beneficios psicológicos de la práctica deportiva, ya que una adecuada actitud mental nos ayudará a alcanzar unos mejores resultados.

Mente sana en cuerpo sano

El cuerpo humano está diseñado para moverse y toda su estructura biológica necesita del ejercicio para mantener el óptimo funcionamiento de sus sistemas y órganos.
La práctica deportiva y el ejercicio físico en general, estimulan la producción de sustancias químicas que actúan sobre el sistema nervioso y provocan una respuesta física y emocional de bienestar, son las endorfinas. Estas hormonas son producidas en el hipotálamo y la hipófisis situados en el cerebro y, su mecanismo de acción llega a todo el organismo.
Las endorfinas también conocidas como "hormonas de la felicidad", actúan sobre los receptores neuronales que se relacionan con mecanismos que actúan en el control del dolor y la autocuración.
Recientes estudios han concluido que las endorfinas combaten el envejecimiento y el estrés, reducen el dolor, previenen lesiones en los vasos sanguíneos y, refuerzan el sistema inmunológico.
¿Cómo se liberan las endorfinas?
Las endorfinas son liberadas por cualquier actividad que estimule los cinco sentidos como la música, el enamoramiento y, por supuesto la práctica deportiva.
El deporte es el productor de endorfinas por excelencia. Y la práctica deportiva, es la mejor herramienta para liberar estas hormonas en cantidades importantes y sentirse mejor.
Cualquier ejercicio físico, que se practique de manera regular y moderada como mínimo tres veces por semana y durante no menos de 45 minutos, provocará un rápido efecto relajante y a la vez, beneficios psicológicos sobre el estado de ánimo.
Esto es debido a que después de realizar una práctica deportiva intensa, la parte derecha del cerebro o de las emociones predomina sobre la izquierda o de la razón.
Diversos estudios han mostrado que los niveles bajos de endorfinas aparecen en estados de depresión y pesimismo, mientras que niveles elevados se asocian estrechamente a conductas más optimistas. Por tanto, el ejercicio físico ayuda a aumentar la confianza en uno mismo y mantener la autoestima.
Además, la práctica deportiva regular favorece la liberación de otras sustancias químicas, como son la serotonina y la dopamina conocidas como neurotransmisores, responsables igualmente de la sensación de euforia.
También se ha observado que la cantidad de sustancias endógenas como la dopamina, la acetilcolina y la hormona oxitocina reguladora de las emociones, aumentan después de la práctica de un ejercicio físico intenso.

¿Cuáles son los beneficios psicológicos de la práctica deportiva?

El Dr. Kenneth Cooper, considerado por muchos, el padre del movimiento internacional para fomentar el ejercicio, define el ejercicio físico como: "el método para poner más años en su vida y más vida en sus años".
La inmensa mayoría de las personas se pueden beneficiar de la práctica deportiva de forma regular. En la actualidad, se han mostrado evidencias suficientes que prueban que aquellos que llevan una vida físicamente activa, obtendrán una larga lista de beneficios psicológicos y físicos para su salud.
Algunos de los beneficios psicológicos de la práctica deportiva son:

  • Ayuda a liberar tensiones y mejora el control del estrés.
  • Ayuda a combatir los síntomas de la ansiedad y la depresión, además de favorecer el entusiasmo y el optimismo.
  • Mejora la imagen personal y favorece la socialización ya que permite compartir una actividad deportiva con la familia y los amigos.
  • Además, ayuda a dormirse más fácilmente, mejorando la calidad del sueño.

Otros efectos beneficiosos de la práctica deportiva sobre nuestra salud son:

  • Disminución del riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, especialmente por cardiopatía isquémica.
  • Previene la aparición de hipertensión arterial y, regula los valores de tensión arterial en hipertensos.
  • Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes no dependiente de insulina.
  • Ayuda  a combatir la obesidad a todas las edades.

Vivir más para vivir mejor

Indudablemente, la práctica deportiva regular permite desde el punto de vista psicológico afrontar la vida con mayor optimismo y entusiasmo, a la vez que es una forma de socialización importante.
Finalmente, todos estos beneficios de la práctica deportiva, tendrán una positiva repercusión en la reducción del gasto sanitario. Es una importante razón de peso para que las administraciones y organismos competentes, apoyen la promoción de la práctica deportiva para vivir más y mejor.

http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=43
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viernes, 11 de octubre de 2013

El poder de la autoestima


Es muy común escuchar frases acerca de cuan alta o baja tiene la autoestima una persona, un ser allegado o nosotros mismos, generalmente sin prestar mucha atención a tales afirmaciones y por ende, sin darle la importancia respectiva, a pesar que la autoestima pueda tener la incidencia más significativa para el éxito o el fracaso, así como su enorme influencia en los sentimientos de una persona. De allí que conocer, entender, cultivar y desarrollar la autoestima reviste una importancia relevante para todas las personas y vale la pena dedicar unas líneas a este interesante tema del comportamiento humano.
El término Autoestima se refiere al valor (justo o no) que tiene la persona sobre sí misma, en relación con sus competencias, habilidades y personalidad como tal. A su vez este concepto está profundamente asociado con la comunión del individuo consigo mismo y con los demás. Se ha llamado a la autoestima la clave del éxito personal, porque ese “sí mismo” a veces está oculto y sumergido en la inconsciencia o en la ignorancia.
El origen de la autoestima se relaciona con el nacimiento de la persona y el conjunto de experiencias que rodean ese acontecimiento, lo cual está vinculado con la estructura experiencial del individuo o imagen del “yo” (autoimagen). Esta imagen no es otra cosa que la individualidad humana a partir de donde se manifiestan las dimensiones emocional, física, intelectual, interpersonal y social de la persona. De la calidad de este proceso estructural acumulativo de la experiencia se construye el autoconcepto que se verá matizado por el amor, el respeto, el apoyo, el odio, el castigo y el abandono. En consecuencia, esa conformación de la autoestima tendrá ese matiz definido por niveles alto, medio o bajo.
Algunas personas se ven a sí mismas como inteligentes, simpáticas, seguras competentes, creativas, exitosas, etc. mientras otras por el contrario se perciben como fracasadas, incompetentes, mediocres, inseguras, conformistas, etc. Pudiendo en ocasiones esa imagen corresponderse o no con la realidad. De manera que hay gente que tiene un alto concepto de sí mismas y otras que tienen un bajo concepto de sí mismas.
La realidad es que todos tenemos un potencial que puede ser truncado por nosotros mismos o impulsado a su desarrollo. La autoestima es la fuerza que le da sentido y dirección a ese desarrollo, es la que potencia o limita nuestras capacidades.
Es importante destacar que la autoestima nada tiene que ver con la vanidad. Una autoestima alta no es pensar que yo soy lo que no soy, es saber realmente quien soy, conocer y aceptar que hay aspectos en los que tenemos ciertas capacidades y otros en los que no las tenemos. La clave está en olvidarnos de la búsqueda de aprobación y dejarnos ser en nuestra forma más auténtica, de manera que nuestra confianza en nosotros mismos pueda evolucionar y se puedan reconocer los frenos y bloqueos que impiden nuestro crecimiento y desarrollo. Se trata entonces de hacer conciencia de lo que está sucediendo conmigo y en mí, aquí y ahora, sin miedo a que los demás puedan conocer la parte menos querida de mí. Es asumir mis errores y mis limitaciones del mismo modo que asumo mis éxitos y mis virtudes, dejando a un lado las justificaciones acerca de lo que se ha hecho o dejado de hacer, por el placer de vivir las experiencias y crecer con ellas.

La Escalera de la Autoestima

Un interesante planteamiento para conocer y desarrollar la autoestima lo presenta Schuller (1981) a través de la llamada escalera de la autoestima que va en una sucesión de pasos desde el autoconocimiento que se refiere a conocerse a sí mismo, sus necesidades, limitaciones y habilidades, como actúa y siente, es decir todos sus elementos y la interacción de éstos en su personalidad. Dependiendo de este autoconocimiento el individuo logrará tener una personalidad fuerte y unificada o una personalidad débil y dividida. El siguiente nivel es el autoconcepto constituido por una serie de creencias acerca de sí mismo, que se manifiestan en su conducta. Si alguien se cree tonto actuará como tonto, si se cree inteligente o apto, actuará como tal. Sigue en ascendencia la autoevaluación, que consiste en la capacidad de evaluar las cosas como buenas para el individuo, si le satisfacen, si son interesantes, enriquecedoras, le hacen sentir bien, le permiten crecer y aprender o carecen de interés, le hacen daño y no le permiten crecer. Sigue el escalón de la autoaceptación, que es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como la forma de ser y sentir, ya que sólo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible a ello. El próximo nivel es el autorrespeto que va asociado a la atención y satisfacción de las propias necesidades y valores. Expresar y manejar en forma conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse. Buscar y valorar todo aquello que lo haga sentirse orgulloso de sí mismo. Finalmente se llega a la Autoestima que es la síntesis de los pasos anteriores. Si una persona se conoce y está consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores y desarrolla sus capacidades, se acepta y se respeta, tendrá autoestima. Por el contrario si una persona no se conoce, tiene un concepto pobre de sí misma, no se acepta ni se respeta, entonces carecerá de autoestima.

El ser vs. el deber ser

Para cerrar con este tema de la autoestima es importante resaltar que en gran medida los problemas que generalmente inducen a su mal desarrollo, van asociados a los mandatos e imposiciones que desde muy pequeños vamos recibiendo de nuestros padres, maestros y el entorno social en general, que nos hacen cambiar de dirección de nuestro propio destino hacia el destino que los demás quieren para nosotros.
Si me empeño en ser lo que no soy por alguien que sólo es consecuencia de mis “debería ser”, lo más probable es que mi esfuerzo sea en vano, generando una frustración que puede terminar agotando mis deseos, energía y voluntad e incluso terminar encerrado en una severa depresión. De allí que uno de los grandes síntomas de la depresión sea precisamente una baja significativa de la autoestima. De manera que de lo que se trata es que nos manifestemos plenamente como somos y no como “deberíamos ser”. Es ser quien soy y no quien los demás quieren que sea. Dependiendo de cómo nos tratemos a nosotros mismos así nos tratarán los demás. De nosotros depende.
Quiero concluir citando a Virginia Satir (1989) quien enuncia “Los Cinco Derechos” de las personas y que a continuación señalo:

  1.  Tengo derecho de ver y escuchar lo que hay aquí, en vez de lo que debería haber, hubo o habrá
  2.  Tengo derecho a decir lo que siento y pienso, en vez de lo que debería decir
  3.  Tengo derecho de sentir lo que siento, en vez de lo que debería sentir
  4.  Tengo derecho de pedir lo que desee, en vez de aguardar a que me den permiso
  5.  Tengo derecho a correr riesgos por propia cuenta, en vez de querer sólo lo seguro.

Una buena autoestima es la clave del desarrollo de toda persona, del bienestar, del éxito y de la satisfacción de vivir

Gerardo J. Velásquez D., Psicólogo
http://gerardovelasquezd.blogspot.com.es/2009/01/el-poder-de-la-autoestima.html
Foto: http://crecimiento-personal.innatia.com/imagenes/1250.jpg

viernes, 26 de julio de 2013

Animo bajo: cuando empezar a preocuparse.


 Todos, en algún momento, nos hemos sentido tristones o sin ganas en función de las demandas que nos llegan del entorno, por falta de sueño, por motivos físicos… Pero ¿cómo saber si esto es algo normal o empieza a tratarse de algo más…?
Algunas pistas nos pueden ayudar a distinguir las reacciones emocionales adaptativas de las que no lo son pueden ser:


  • Cuando no es algo meramente puntual, que se va tal como vino, sino que la tristeza y la desgana son excesivamente intensas y prolongadas. No es normal que estemos dos semanas seguidas con el mismo estado de ánimo.
  • Cuando es muy recurrente.
  • Cuando afecta seriamente a nuestro día a día o a nuestras relaciones interpersonales o incluso a nuestra vida sexual.
  • Cuando se acompaña de cambios de personalidad (irascibilidad, impaciencia, dispersión…).
  • Cuando nos impide concentrarnos, memorizar o tomar decisiones.
  • Cuando perdemos interés en las actividades que antes nos hacían disfrutar.
  • Cuando afecta al sueño, la higiene, el vestido o a la alimentación (por exceso o por defecto).
  • Cuando se acompaña de ideas de muerte o autolesiones o conlleva a amenazas con hacer daño a otras personas.
  • Cuando sentimos exagerada vergüenza, culpa, indefensión, o desvalorización de nuestra persona.
  • Cuando tenemos síntomas inespecíficos: dolores de cabeza, retortijones, problemas digestivos crónicos, dolor crónico, fatiga… sin causa física aparente o éstos persisten sin responder al tratamiento pautado.

Ante cualquiera de estas situaciones hay que buscar ayuda profesional para evitar consecuencias graves. Cuanto antes mejor para favorecer la recuperación.
Hay cosas que ayudan a prevenir la depresión, como el hacer ejercicio regularmente, llevar una dieta saludable, el descanso adecuado, las actividades recreativas , las relaciones interpersonales satisfactorias, trabajar nuestras ideas erróneas, tener expectativas realistas, no abusar del alcohol, abstenerse de ingerir drogas…..

http://www.serviciodepromociondelasalud.es/articulos/681-animo-bajo-cuando-empezar-a-preocuparse
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viernes, 12 de julio de 2013

Resistencias mentales al cambio personal


A la mente, le han enseñado a "etiquetar" unos conceptos de cierta manera, y le cuesta y se resiste a aceptar que sean de otra.
El desarrollo o crecimiento personal requiere, evidentemente, de una disposición inicial por parte de quien se lo plantea. Muchas veces, tras leer u oír hablar de esa temática, las personas quieren comenzar su propio cambio interno a mejor pero, o no saben cómo hacerlo, o no saben los obstáculos que, de seguro, aparecerán para disuadirles.
Uno de los principales, si no el más importante, será la propia e inconsciente resistencia a cambiar de forma de pensar y ver las cosas.

¿Por qué la mente no quiere cambiar?

Para que lo entendieran más fácilmente, debería comenzar formulando otra pregunta: ¿han conocido alguna vez a algún integrante de una secta o una religión radical? Si así ha sido, sabrán que estas personas no aceptan más argumentos que los que les permiten seguir creyendo en su dogma o doctrina. Cuando alguien les pone difícil rebatir los argumentos en contra, suelen centrarse en el “no es así”, “no puedo creerlo”, o “no lo entiendes” y, los más integristas o convencidos, recurren a figuras como la influencia del diablo en su interlocutor, o la ignorancia del lego, para explicar los razonamientos que no admitirían otra réplica por su parte. La cuestión, para ellos, es demostrar y demostrarse que “el otro” es el equivocado, y no sus creencias.
Pues, en realidad, todos actuamos así, cuando se trata de contemplar una visión de la vida que trastocaría la que hemos tenido hasta ese momento. ¿Cómo admitir, si no, que dramatizamos demasiado las situaciones, añadiendo más dolor emocional a las circunstancias dolorosas? ¿Cómo asumir que nuestros padres, enseñados a su vez por la sociedad que les tocó vivir, nos educaron en una severidad y una rigidez de formas innecesarias y que nos reprime? ¿Cómo entender, de buenas a primeras, que el amor verdadero no ata, no pertenece más que a uno mismo, no tiene propiedad sobre el otro? Complicado, ¿verdad? Eso piensa nuestra propia mente, y por eso se resiste a entenderlo y, menos aún, a aceptar que ha estado equivocada.

Cambiar para crecer en bienestar

Y, dirá el lector, ¿en qué consisten esos cambios? Simplemente, en plantearse que la vida es mucho más sencilla de lo que nos han enseñado y la mayoría hemos creído. Estimular esa sencillez es lo que nos permite crecer como personas; ir con la vida y no “contra” la vida, o a pesar de ella.
En las cuestiones anteriores, por ejemplo, vivimos tan pendientes de nuestras emociones que, ante una pérdida o un mal momento, añadimos mayor dramatismo a los trances difíciles de llevar, intentando huir, precisamente, de las emociones negativas que nos provocan. Nos negamos el llanto, y lo llamamos “recomponernos”. Nos negamos expresar nuestro dolor, nuestra ira o nuestro miedo, para que no nos vean en ese estado alterado, y los dejamos encerrados en nuestro interior, hasta que podamos desfogarlos en la intimidad, o ni siquiera eso. Cuando lo ideal sería poder sentir la serenidad y la paz a través de la natural tristeza o confusión, y superar así la etapa de la conmoción de mejor forma y con mayor rapidez. Pero no sabemos, y dejamos que las emociones nos inunden, mientras intentamos reprimirlas cara al exterior. ¡Miren si lo complicamos!

Cómo disolver la resistencia de la mente

Ante todo, deberíamos aprender a escuchar sin prejuzgar. Solo atender a cualquier explicación, absorbiendo la información lo más claramente que nos sea posible, para desmenuzarla si hace falta después, ponerla a prueba, y emitir nuestra valoración con cierto criterio.
Informarse sobre cualquier método, teoría o técnica de desarrollo personal, es vital para avanzar. No intente poner etiquetas antes de tiempo; su mente querrá hacerlo, de inmediato, en cuanto empiece a escuchar algo que no le cuadre con sus propias ideas. No decida si aquello es cierto o incierto, escúchelo; intente entenderlo, sin analizarlo, sin catalogarlo; ya tendrá tiempo de contrastarlo y decidir si lo cree posible o no. No deje que su mente le diga que usted no puede, que es inadmisible porque suena extraño o que es de locos.
Como en toda innovación o experimento, solo la prueba personal y reflexiva le demostrará si puede cambiar su pensamiento o no. Siempre para mejorar su vida.

http://suite101.net/article/resistencias-mentales-al-cambio-personal-a73348#ixzz2Un6pjQy2
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viernes, 5 de julio de 2013

Evita que el enfado te domine, gestiónalo


¿Alguna vez has sentido que tus pulsaciones se aceleran, tu cara se ve colorada, aprietas la mandíbula y los puños, y sientes unas enormes ganas de gritar? Probablemente estabas experimentando un tremendo enfado. Todos hemos sentido rabia hacia algo o alguien en algunos momentos.
La ira es un estado emocional completamente normal en las personas, varía en cuanto a la intensidad en la que se presenta y como ocurre con todas las emociones, está acompañada de cambios fisiológicos como el aumento de la frecuencia cardíaca, de la presión arterial y de los niveles de adrenalina y noradrenalina.
Sentir algún monto de rabia o ira y expresarlo en forma adecuada, es sano; sin embargo cuando escapa a nuestro control y se convierte en un estado de furia intensa y destructiva puede acarrearnos problemas en el trabajo, en nuestras relaciones interpersonales, en nuestra calidad de vida y hasta en la salud física. Es muy importante aprender a gestionar este estado emocional de forma adecuada, te presentamos algunas estrategias que te pueden ayudar:

  •         Expresa tus sentimientos de enfado de una forma asertiva, esto significa que puedas dejar en claro, respetuosamente y sin herir a los demás, qué es lo que te hace enfadar, cuáles son tus necesidades y qué conductas esperas de las personas de tu entorno. 
  •        Emplea métodos breves y sencillos para relajarte en el momento, como respirar profundamente, imaginar durante varios minutos escenas agradables y tranquilizadoras.
  •         Evita hacer generalizaciones o razonamientos determinantes del tipo “todo o nada”. Cuando estamos enfadados, este tipo de pensamientos pueden hacernos ver la situación, peor de lo que es. Remplaza esos pensamientos por otros más racionales y flexibles.
  •         Ante los problemas y situaciones que te producen ira, intenta elaborar un plan de acción en el que cuentes con varias alternativas diferentes de solución, así te centrarás en las acciones concretas que te permitan encarar la situación; en vez de quedarte solo en la queja y el enfado.
  •          Cuando estés en un estado de rabia, no digas lo primero que te viene a la cabeza. Piensa cuidadosamente lo que quieres expresar, al mismo tiempo escucha atentamente lo que la otra persona te está diciendo y tómate todo el tiempo que necesites antes de responder. Recuerda que un estado emocional intenso se convierte en una barrera para la comunicación.
  •          El Humor es una estrategia excelente y sencilla que nos ayuda a aliviar las emociones negativas. Por ejemplo, ante una situación de enfado, intenta recordar algo gracioso o divertido que te haya ocurrido, con lo que hayas reído mucho. Verás como eso te logrará “desconectar” de las emociones negativas.
  •          Regálate un “respiro”, sobre todo cuando tu enfado sea causado por situaciones de estrés. Concédete unos minutos al día para apartarte y relajarte sin que nadie te perturbe.

Recuerda que la rabia no la podemos eliminar, en nuestro día a día siempre ocurrirán cosas que nos enfaden. Lo que sí podemos cambiar es la forma en cómo esas situaciones nos afectan, gestionando mejor nuestras respuestas.

http://www.serviciodepromociondelasalud.es/articulos/300-evita-que-el-enfado-te-domine-gestionalo
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viernes, 21 de junio de 2013

Beneficios del ejercicio físico en la salud emocional


Según las investigaciones llevadas a cabo, parece que hacer ejercicio puede tener beneficios positivos en la salud mental.
Una hipótesis que intenta explicar la acción del ejercicio sobre nuestro bienestar es la “Hipótesis de la Distracción” (Bahrke y Morgan, 1978). Consiste en la creencia de que mientras estamos realizando cierta actividad física, nuestra mente está concentrada en “ese momento” y no en los eventos estresantes que nos preocupan, produciendo alivio durante un tiempo y despejando la mente.
Según los estudios de base biológica o neuroquímica, se intenta relacionar el ejercicio con el aumento de endorfinas, que están asociadas a la reducción de la sensación de dolor y la facilidad de producir cierto estado de euforia. Pero una de esas líneas de investigación apunta más bien a la norepinefrina neuromoduladora, encargada de ayudar al cerebro a manejar el estrés de manera más eficaz. De hecho, algunos antidepresivos actúan aumentando la concentración de esta sustancia química en el cerebro.
Podríamos deducir que, el ejercicio no necesariamente reduce la depresión automáticamente sino que, más bien, el ejercicio regular ayuda a aumentar nuestra capacidad de lidiar con el estrés de manera más eficaz, ayuda a despejar la mente y descargarla de tanto trabajo que le damos normalmente, y además, ayuda a mejorar nuestra apariencia y condición física. Todo esto, indudablemente, repercute positivamente en nuestro estado de ánimo. Cuanto más sedentarios somos, menos eficiente es nuestro cuerpo para hacer frente a los problemas y responder al estrés.
Puestos a elegir, ¿quién no prefiere afrontar la vida con mayor facilidad?

http://www.serviciodepromociondelasalud.es/articulos/113-beneficios-del-ejercicio-fisico-en-la-salud-emocional
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lunes, 17 de junio de 2013

La práctica deportiva en la infancia favorece el crecimiento y la salud emocional de los niños



El deporte favorece el desarrollo del sistema pulmonar y cardiovascular, contribuye al bienestar emocional y a la integración social de los menores.
Nuevos estudios e investigaciones corroboran lo que no se cansan de decir los médicos: el deporte es beneficioso para la salud, protege contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, hipertensión e, incluso, diversos tipos de cáncer. Entonces, ¿por qué -a pesar de tener esta información- muchos adultos siguen padeciendo obesidad y dejan a un lado los hábitos de vida saludables?
Una buena parte de la respuesta a esta pregunta está relacionada con los hábitos adquiridos durante la infancia. Así, niños que nunca practicaron con disciplina una actividad física tienen más probabilidades de convertirse en adultos sedentarios. El deporte es un hábito que, como cualquier otro, hay que inculcar desde edades tempranas; eso sí, con los estímulos y la supervisión adecuada.

Te presentamos una serie de recomendaciones con las que fomentar la práctica deportiva en la infancia:


  •  Es fundamental potenciar la función lúdica del deporte para los niños. No debe imponerse y la actividad escogida debe ser de su agrado y estar adaptada a su edad y estado físico. Más adelante, y en función de los logros alcanzados, se podrá ir avanzando, siempre de forma gradual y supervisada.
  •  No existe, en principio, contraindicación alguna para que un niño practique cualquier deporte. Sin embargo, un control médico exhaustivo y periódico determinará como proceder en cada caso. 
  •  El sueño reparador es fundamental para el correcto crecimiento y el desarrollo de niños y adolescentes: “se recomiendan al menos 7-8 horas de sueño en estas edades”.
  •  Algunos deportes requieren su inicio a edades muy tempranas, “es el caso de la gimnasia deportiva, el patinaje artístico, los saltos de trampolín, y -en general- todos aquellos que requieran una gran destreza técnica además de buenas cualidades físicas”.
  •  Se debe tener en cuenta que, como normal general, se calcula que son necesarios 10 años de práctica constante, para lograr la excelencia en muchos deportes. 
  •  Los niños que mantienen una actividad física regular, tienen mejor integración social y menos riesgo de adquirir hábitos poco saludables -como el consumo de alcohol y tabaco-.
  •  El deporte en los niños y adolescentes favorece el correcto desarrollo de sistemas fisiológicos como el cardiovascular y el pulmonar- así como el fortalecimiento del sistema músculo esquelético.


http://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/ejercicio-deporte/Consejos-para-correr/deporte-benesificios-infancia.html

viernes, 24 de mayo de 2013

Estrategias para afrontar el estrés



Según las investigaciones más recientes de la American Psychological Association (APA), el 69% de los adultos en Estados Unidos experimentaron síntomas físicos de estrés durante el año previo al estudio.
Desgraciadamente, el estrés forma parte de la vida de muchas personas, no solo de manera esporádica, sino de forma habitual, y en la actualidad, debido al uso de teléfonos inteligentes, redes sociales y otros medios de comunicación que mantienen a las personas conectadas con todas las áreas de su vida en todo momento, resulta más difícil dejar el estrés del trabajo en la oficina al salir de ella, o dejar en casa el estrés producido por problemas familiares al salir a trabajar.
Aún así, las personas afrontan ahora mejor el estrés que en el pasado; recurren menos a la bebida o la comida como forma de aliviar el estrés y hacen más ejercicio físico. Es decir, la gente empieza a tomarse en serio el estrés que padecen y a intentar combatirlo de modos más sanos. Si estás entre este grupo de personas, estas son algunas de las cosas que puedes hacer para aliviar tu estrés (a nivel físico, emocional, mental y comportamental):

1. A nivel físico
Haz ejercicio de manera habitual. Descubrirás que es uno de los mejores modos de reducir tus niveles de estrés, tener más energía y mejorar tu estado de ánimo. Haz una alimentación sana y nutritiva y evita o reduce todo lo que puedas la comida basura y el azúcar.

2. A nivel emocional
La depresión puede ser "contagiosa", rodearte de personas negativas, malhumoradas, hipercríticas o pesimistas no te hará ningún bien. Rodéate, preferentemente, de personas positivas y alegres que te transmitan emociones positivas.
Busca también otras formas de experimentar emociones positivas, ya sea dar paseos por la naturaleza, recurrir a masajes o saunas, ver películas cómicas, acariciar a un animal, etc.

3. A nivel mental
Tus pensamientos ejercen un efecto muy importante en lo que sientes y en cómo te comportas. Por ejemplo, en función de lo que pienses de un suceso determinado, lo interpretarás como una catástrofe o como un simple problema a solucionar. Por tanto, vigila tu pensamiento y procura que sea constructivo.

4. A nivel comportamental
Con frecuencia, el modo como nos tratan los demás es un reflejo de cómo los tratamos nosotros. Y las cosas que nos suceden (como los acontecimientos estresantes) son también a menudo consecuencias de nuestros propios comportamientos. Si tratas a los demás con amabilidad, les ofreces tu ayuda en la medida de lo posible y eres tolerante, tus relaciones con ellos serán mucho más positivas. Por desgracia, cuando una persona está estresada, puede tender a comportarse de manera brusca con los demás. Por este motivo, es importante que vigiles tu comportamiento.

http://motivacion.about.com/od/superacion-ansiedad/ss/Estrategias-Para-Afrontar-El-Estres.htm
Foto: http://www.elartedelaestrategia.com/images/consejos_para_evitar_el_estres_1.jpg

viernes, 17 de mayo de 2013

Cómo mejorar la memoria



Se trata de una importantísima función de nuestro cerebro, y un fenómeno de nuestra propia mente que nos permite codificar, almacenar y evocar la información del pasado. Surge como resultado de las diferentes conexiones sinápticas repetitivas entre neuronas, creando lo que se conoce como redes neuronales (o potenciación a largo plazo). Efectivamente, te estamos hablando de la memoria.
Gracias a ella podemos retener experiencias pasadas, y recordar aquello que nos ha ocurrido en un determinado momento. Es difícil diferenciarla del aprendizaje, ya que la memoria es precisamente la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje.
Aunque olvidar es algo absolutamente normal (incluso positivo si tenemos en cuenta que nos evita una acumulación excesiva de datos inútiles), lo cierto es que la edad influye en la pérdida de memoria.
No obstante, determinadas patologías o trastornos pueden afectar negativamente a la memoria. Una de las más conocidas es la enfermedad del Alzheimer (demencia progresiva causada por la aparición de nudos neurofibrilares o placas en diferentes regiones de la corteza cerebral y el hipocampo).

 ¿Cómo mejorar la memoria?
Ejercicios para mejorar la memoria:

  • Pon a prueba tu memoria: coge un folio y un bolígrafo y haz un listado de cosas que tengan relación entre ellas, por ejemplo números de teléfono, comidas que te gustan, tareas… Trata de memorizarlas por orden, y cuando pase una hora haz una prueba con aquellas palabras que te acuerdas. Lo ideal es hacer lo mismo cada día, dos o tres veces, y luego cambiar de listados.
  • Dibuja un mapa: si por ejemplo has llegado a casa después de ir a algún sitio, dibuja en un folio un mapa de esa zona (reforzarás la memoria si lo haces con sitios nuevos que antes no conocías).
  • Resuelve problemas matemáticos: con la mente y sin utilizar calculadora, resolver problemas matemáticos es siempre un ejercicio saludable para mejorar la memoria. Eso sí, tampoco vale hacer el cálculo con ayuda de lápiz y papel.
  • ¿Qué estás comiendo?: cuando comas algo trata de identificar los elementos que conforman el producto o receta, aunque éstos sean sutiles. Es un ejercicio útil, y además te lo pasarás bien.

 Realiza actividades manuales:
Determinadas actividades manuales, además de ayudarte a pasártelo bien, son especialmente útiles para mejorar y reforzar la memoria, incluso de forma sumamente sencilla y fácil.
¿Las mejores? Armar rompecabezas o puzzles, pero también pintar o tejer serán adecuados.

Cuida tu alimentación
La alimentación no solo es fundamental para disfrutar de una buena salud, también incide directamente en tener o no una buena memoria. De ahí que sea imprescindible seguir una dieta sana, variada y lo más equilibrada posible.
Destacan principalmente los siguientes grupos de alimentos:

  • Alimentos ricos en vitaminas del grupo B: es fundamental para la salud mental, y especialmente útil para mejorar y conservar la memoria. Destacan:

                 - Alimentos de origen animal: carnes, pescado, huevos, hígado y vísceras, lácteos y derivados, huevos y levadura de cerveza.
                 - Alimentos de origen vegetal: cereales integrales, frutas, frutas secas, legumbres, verduras y semillas.

  • Alimentos ricos en ácidos grasos omega 3: los omega 3 son ácidos grasos esenciales para la conservación y mantenimiento de capilares y arterias. Destacan el salmón, almendras, nueces, espinacas, pepino y lechuga.

http://www.naturpsico.net/como-mejorar-la-memoria/
Foto: http://www.bootheando.com/wp-content/uploads/2010/10/20080418142433-memoria-1-.gif

viernes, 3 de mayo de 2013

Cómo ser feliz en la tercera edad



Un reciente estudio español concluye que uno es más feliz de mayor cuando también lo ha sido de joven
La felicidad es uno de los grandes objetivos vitales de todas las personas. Según un estudio reciente llevado a cabo por científicos de la Universidad de Granada, publicado en 'Journal of Happiness Studies', es más probable llegar a ser un anciano feliz si se ha gozado de una vida feliz. Pero, ¿cuáles son las claves para lograr la ansiada felicidad? El artículo explica la importancia de contar con el apoyo de amigos y familiares y de poder disfrutar de las actividades cotidianas.

Feliz de joven, feliz de mayor

Cada vez más científicos estudian qué es la felicidad y qué factores son los que acercan a ella. En fechas recientes, investigadores de la Universidad de Granada entrevistaron a 154 personas de entre 65 y 96 años para saber cuál era su grado de felicidad en la actualidad y cuál había sido en el pasado. Una de las principales conclusiones que obtuvieron es que las personas mayores son más felices cuando lo han sido de jóvenes.
Como explica Débora Godoy, del Grupo de Investigación de Psicología de la Salud y Medicina Conductual de la Universidad de Granada y una de las autoras del estudio, "la felicidad es bastante estable en el tiempo, no es una emoción pasajera que viene y va. Creemos, con los hallazgos previos de otros investigadores, que las personas que han sido felices a lo largo de su vida han ido construyendo recursos para ser feliz". Así, cuando son mayores, pueden beneficiarse de esa magnífica inversión que han hecho a lo largo de su vida.
Gozar de familia y amigos, no sufrir depresión y poder realizar las tareas cotidianas son factores que acercan a la felicidad
Aunque, por otro lado, las personas mayores que participaron en la investigación señalaron que eran menos felices en el presente que en el pasado. "De todos modos, los mayores del estudio son bastante felices en la actualidad, pues obtienen una puntuación de 6,6 sobre 10", añade Godoy. Una calificación que, como comenta esta científica, es similar a la que dan las personas de la tercera edad de otros países europeos en estudios parecidos. Por otro lado, según los resultados del sondeo, "muy poca gente señala que es infeliz (puntuaciones por debajo de cinco puntos) o muy feliz (por encima de ocho puntos)".

Factores para ser feliz en la tercera edad

En la encuesta, se incluían personas que vivían en sus hogares y en residencias. A pesar de que estas últimas se declaraban igual de felices que las personas que estaban en sus casas, había diferencias en aspectos relacionados con la calidad de vida. Quienes vivían en residencias eran más dependientes, no podían realizar tantas actividades relacionadas con el ocio y sentían menos el apoyo de sus familiares.
Aparte de haber gozado de una vida feliz, los mayores que se declaraban más felices coincidían en que gozaban de una red familiar que los apoyaba, no sufrían depresión y podían hacer sus tareas cotidianas con normalidad. Y es que los factores que acercan a estas personas a este estado de bienestar son, como señala Godoy, que "tengan un buen balance afectivo (más emociones positivas que negativas), que se sientan satisfechas en general con su vida, que se sientan capaces de realizar sus tareas cotidianas y que tengan amigos y familiares con quienes compartir las cosas buenas de la vida".
También es de gran ayuda gozar de buena salud o, por lo menos, de una salud medianamente buena. "Aunque es importante decir que la mayoría de las personas con enfermedades crónicas o incluso graves son también felices o incluso muy felices", apunta la investigadora. Y asegura, además, que la situación económica, aunque es importante para la felicidad, "lo es mucho menos de lo que mucha gente piensa".
Y si, llegados a cierta edad, no se ha alcanzado un nivel satisfactorio, no hay que caer en la desesperanza. "A los autores de este estudio, lo que más nos interesa resaltar es que la felicidad es modificable. Cada uno puede construir su estado de ánimo. Las personas podemos hacer mucho por sentirnos satisfechos", insiste la experta.

Felicidad: la importancia de pasarlo bien

El ocio es uno de los factores que parece tener un peso importante en la felicidad de las personas mayores. Entretenerse en compañía de otras personas proporciona emociones positivas.
No obstante, este ocio puede ser de cualquier tipo, incluso electrónico, es decir, el que se lleva a cabo con ordenadores, teléfonos móviles, tabletas, etc. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), publicado en 'Computers in Human Behavior', las personas de la tercera edad que practican ocio electrónico son más felices que las que no lo hacen. Y, además, corren menos riesgo de sufrir una depresión.

http://www.consumer.es/web/es/salud/psicologia/2013/04/22/216455.php
Foto: http://www.tugentelatina.com/m/photos/get_image/file/4af50649cbd2ea091110fa6e282bbb8f.jpg

lunes, 1 de abril de 2013

Cómo el ejercicio alivia el estrés y la ansiedad



Controlar el estrés y aliviar los síntomas de estrés en el trabajo puede realizarse con una rutina de ejercicio regular. El ejercicio regular y consistente no sólo alivia el estrés, sino que también contribuye a la salud general y a una sensación de bienestar.

Causas de estrés 
El estrés es un hecho de cada día para la mayoría de la gente. Hay exámenes, fechas límite para cumplir, apresurarse en el  tráfico y así sucesivamente. La mayoría de estos llamados factores "externos" que causan estrés no se pueden evitar. Si no se pueden evitar, la exposición al estrés necesita ser controlada para evitar situaciones estresantes tanto como sea posible. Limitar el riesgo, por así decirlo. Si esto no se puede hacer, entonces habrá que controlar la reacción del cuerpo al estrés para controlarlo mejor.
Lidiar con el estrés y los efectos del estrés no tiene por qué ser complicado o costoso. Un simple programa de ejercicio regular es todo lo que se necesita para reducir los problemas relacionados con el estrés de la salud. El ejercicio puede incluso eliminar algunos de las llamadas causas "internas" de estrés, que se relacionan con la propia estructura de la mente y la actitud ante la vida.

Como el ejercicio alivia el estrés y la ansiedad 
El ejercicio quema esencialmente los productos químicos como el cortisol y la norepinefrina que causan el estrés. Al mismo tiempo, el ejercicio vigoroso libera endorfinas en el sistema. Las endorfinas son similares a la morfina que son responsables de la sensación de euforia o bienestar que los corredores de fondo consiguen cuando corren. Otras sustancias químicas como la dopamina y la serotonina también se liberan en el cerebro durante el ejercicio. Juntos, dan una sensación de seguridad y protección que contribuye a desajustar algunas de las causas "internas"  de estrés, tales como incertidumbre, pesimismo y el diálogo interno negativo.
Para beneficiarse del ejercicio,  este tiene que ser regular. El ejercicio tiene que ser parte de una rutina diaria. En lugar de trabajar durante el almuerzo, ¿por qué no toma tiempo para ir a dar un paseo a paso ligero, a correr o hacer ejercicio en un gimnasio? El ejercicio reduce el estrés y reducir el estrés puede aumentar la productividad.
Dado que el ejercicio reduce el estrés químicamente, también puede tener un efecto meditativo durante el trabajo cardiovascular. Correr rítmicamente o en cinta puede relajar y despejar la mente. La claridad de mente permite un nuevo enfoque en los problemas desconcertantes y estresantes.
El ejercicio regular también tiene un impacto en la manera en que se siente acerca de si mismo. Por ejemplo, si se pone ropa cómoda y su cuerpo está tonificado por el ejercicio regular, se siente bien contigo mismo. Si se siente bien consigo mismo, su confianza le da un impulso y el estrés debido a sentimientos de inadecuación se reduce como consecuencia de ello. No sólo le hará más saludable, sino que el ejercicio regular también va a reducir el estrés y la ansiedad y sus síntomas asociados.

Autor: Fleur Hupston
Fuentes:
http://www.stress-and-relaxation.com/causes-of-stress.html
http://www.thebody.com/content/living/art32701.html
http://www.stress-and-relaxation.com/relieving-stress-by-exercise.htm...
Foto: http://psyciencia.com/wp-content/uploads/2012/09/ejercicio-y-estres.jpg

viernes, 29 de marzo de 2013

Enemigos de la felicidad


   Los enemigos de la felicidad amenazan constantemente a todos aquellos que la han logrado. Conózcalos bien porque el disfrute de la vida merece evitarlos.
La felicidad, la alegría, el gozo, la paz y la tranquilidad son fundamentales para disfrutar la vida al máximo y todos merecemos alcanzarlos; sin embargo, son muchos los enemigos que amenazan el placer de vivir. Pero ¿qué es la felicidad? La felicidad es un estado mental partiendo de una paz interior que nos permite lograr una interacción armónica con el mundo exterior pero sin depender de él, porque la verdadera felicidad es interna y jamás depende del entorno en el cual nos desenvolvemos. Esta clase de felicidad es tal que nos permite disfrutar de cada momento de la existencia, a pesar de las circunstancias en las que nos veamos involucrados.

Enemigos de la felicidad
Sin embargo existen varios enemigos que afectan la felicidad y es importante reconocerlos y por supuesto evitarlos y ellos son:

  • Las comparaciones: Las comparaciones son odiosas porque al compararnos siempre encontraremos personas que se encuentran en una mejor posición que la nuestra y nos puede generar envidia; y personas que se encuentran en condiciones mucho peor que la nuestra y nos puede generar mucho dolor. Como lo dijo Max Ehrmann, en su famoso poema ‘Desiderata’ y que dice en uno de sus apartes así: “Si te comparas con otros te volverás vano y amargado, porque siempre habrán personas más grandes y más pequeñas que tu”.Al compararnos competimos y al competir con otros nos amargamos y perdemos la paz. El rumbo a la excelencia consiste en competir siempre con nosotros mismos, buscando superar nuestras propias capacidades, pero jamás con otros.
  • La envidia: Es un sentimiento muy vil y destructivo que busca siempre satisfacer su propio beneficio aun a costa de quien sea. Las personas envidiosas son seres egoístas que observan al prójimo, solamente con el fin de compararse y querer superarlo en todo, por el placer de sentirse ganador en una competencia constante y sin tregua. Bien dijo el filósofo Epicteto acerca de ella: "La envidia es el adversario de los más afortunados".
  • La ingratitud: Las personas desagradecidas suelen ser inconformes, egoístas y con mala actitud, quejándose constantemente por lo que no tienen, sin valorar ni reconocer todas las cosas y beneficios que la vida les brinda a diario. La ingratitud es si se quiere, el más grande enemigo de la felicidad porque nos hace perder el enfoque de nuestro propósito, porque nos impide reconocer y disfrutar de las grandes bendiciones que ya tenemos, por concentrar toda nuestra atención en lo que nos falta. La vida es demasiado corta y si no aprendemos a valorar y disfrutar lo que tenemos, jamás recibiremos lo que queremos.
  • La mala actitud: La mala actitud es la combinación de los tres anteriores. Quien se compara, es envidioso y desagradecido, suele tener muy malas actitudes frente a la vida y con relación a los demás. ¿Cómo podría alguien ser feliz de esta manera?

Las personas infelices suelen ser una gran carga para la sociedad, pues todos las evitan y nadie quiere tener nada que ver con ellas, de tal manera que si queremos ser felices realmente debemos huir a como dé lugar de los enemigos de la felicidad.

 http://suite101.net/article/enemigos-de-la-felicidad-a86472#ixzz2Mg3U1xzA 

viernes, 22 de marzo de 2013

Aprende a decir no




¿Te has encontrado alguna vez haciendo algo que no querías hacer por no ser capaz de negarte? ¿Te cuesta trabajo decir no? ¿Tienes problemas para hacer valer tus derechos?

Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, es probable que tengas problemas de asertividad. La asertividad es la habilidad para hacer valer tus propios derechos de un modo adecuado y no agresivo: tu derecho a decir no, a impedir que los demás se aprovechen de ti, a negarte ante una petición injusta o a negarte a hacer algo que no deseas hacer incluso aunque no tengas ninguna excusa para ello, así como expresar tus deseos, opiniones, necesidades y sentimientos, sin ignorar los de los demás.

Los problemas para ser asertivo aparecen a veces cuando temes que la otra persona reaccione mal ante tu negativa. Por ejemplo, podría rechazarte, pensar mal de ti, enfadarse contigo o no volver a hablarte nunca más. Pero lo cierto es que la mayoría de las personas respetan más a aquellos que son asertivos y saben decir no, que a las personas que son fáciles de dominar y que están siempre dispuestas a hacer todo lo que se les pidan que hagan. Saber ser asertivo no solo te ayudará a sentirte mejor contigo mismo y mejorar tu autoestima, sino también a ganarte el respeto de los demás y rodearte de personas más positivas.

Ten en cuenta que la persona que se enfada si no te atienes a sus demandas no está respetando tus propios deseos, está siendo egoísta y está intentando manipularte para lograr sus objetivos. Una persona así probablemente no merece la pena.

Conductas asertivas

La asertividad se ve reflejada en una serie de conductas como las siguientes:


  • Expresar opiniones, sentimientos, deseos y necesidades.
  • Iniciar o terminar conversaciones o cambiar de tema.
  • Pedir algo a los demás o pedir un favor.
  • Cuestionar normas o tradiciones que consideras injustas o absurdas.
  • Decir no, o negarte a hacer algo que te han pedido.
  • Hacer que se respeten tus derechos.
  • Expresar tus emociones tanto positivas como negativas.

Cuándo ser asertivo

A veces, cuando alguien te pide que hagas algo que no deseas hacer, puedes sentir dudas: "¿Debería ceder y hacer esto por esta persona que me importa, o debería negarme?" "¿Estoy siendo egoísta si me niego, o tan solo estoy haciendo valer mis derechos?"

En ocasiones es bueno hacer sacrificios por los demás, y con frecuencia los hacemos de buena gana porque la otra persona nos importa. Cuando es así, no lo sientes realmente como un sacrifico, sino que lo haces fácilmente y no te importa, por ejemplo, dormir tan solo cuatro horas una noche si es por alguien a quien quieres y que lo merece. Por este motivo, tu propia intuición o emociones pueden ser una buena guía a la hora de determinar si deberías negarte o no.

En cambio, a veces, tras hacer ese sacrifico te sientes de un modo muy diferente al descrito anteriormente: te enfadas contigo mismo, te sientes utilizado, te sientes débil. Esas emociones son la mejor guía de autoayuda que puedes tener en estos casos, y si las observas y las tienes en cuenta, tendrás mucho más claro cuándo debes decir no.

También puedes preguntarte hasta qué punto es justa esa petición. Si una persona te pide que dejes de hacer algo que es importante para ti para hacer algo que es importante para esa persona, es muy posible que se trate de una petición injusta, en la que la otra persona antepone sus propias necesidades a las tuyas, como si fueran más importantes. Eso sería aceptable si la otra persona fuera un niño pequeño, pero no si se trata de un adulto. Si alguien te pide que hagas algo que consideras injusto, estás en tu derecho a negarte.

http://motivacion.about.com/od/superacion/a/Aprende-A-Decir-No.htm
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