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lunes, 5 de mayo de 2014

Running. Todos podemos correr hasta que el cuerpo pida “basta”, pero ¿Es saludable?


Muchas personas corren porque buscan adelgazar o tonificar el cuerpo, otros lo hacen para socializar pero se olvidan de sus límites y necesidades.

Los vemos en plazas, parques, o en la calle. Hombres y mujeres, jóvenes o mayorcitos, que se ponen las zapatillas y corren hasta que el cuerpo les pide “basta”. Estamos ante un extraño fenómeno. Muchas personas corren porque buscan adelgazar o tonificar el cuerpo. Otros lo hacen para socializar, algo difícil de lograr en las grandes ciudades. Y siempre están los que siguen la moda, y punto. El riesgo es que, ante semejante fanatismo, olvidemos nuestros límites y necesidades.

Hay que entender que todos los excesos son malos y no todas las personas tienen las mismas características biológicas y biomecánicas. Con el boom de las maratones mucha gente corre sin un adecuado control traumatológico (articulaciones, estado muscular, biomecánica) y cardiológico.

Hacen 21 y 42 kilómetros como si fuera un juego y es allí donde comienzan las lesiones y los problemas. No todos podemos salir a correr sin sufrir consecuencias negativas. El running es una actividad extenuante y no hay que exigirle al cuerpo más allá de lo prudente. De lo contrario, pueden sufrir las articulaciones y el corazón.

Primeros pasos


  1.  Para empezar a correr se requiere un mínimo de estado físico. En una primera etapa, se puede alternar entre caminatas y breves lapsos de trote.
  2.  Lo importante es no arrancar de golpe. Que sea de manera gradual, planificada, sumando estímulos y objetivos. Si se empieza con rutinas muy exigentes, se pueden sufrir lesiones.
  3.  En el aspecto ortopédico, se sugiere realizar una evaluación de columna, cadera y desviaciones. También tener en cuenta antecedentes de escoliosis y fracturas, que puedan alterar el patrón de marcha o carrera. “Nunca hay que forzar el organismo”. 

- Los que NO deberían correr

El running no está recomendado para las personas que tienen:

  •  Sobrepeso: las actividades de impacto están contraindicadas para cuerpos en los que las articulaciones deben soportar mucho peso. Es mejor empezar con bicicleta o caminatas y acompañar con una dieta saludable.
  •  Problemas cardiovasculares, de presión y otras complicaciones: en estos casos los médicos no autorizan realizar la actividad.
  •  Osteoporosis o problemas de articulaciones: quienes tienen artrosis pueden sufrir inconvenientes, ya que con cada paso damos un golpe a las rodillas y los tobillos.
  •  Etapa de rehabilitación: tras una lesión articular o una cirugía de rodilla no es apropiado salir a correr. El avance debe ser gradual y es primordial fortalecer las articulaciones en la vuelta a la actividad física. 
  •  La edad es un impedimento: No es un problema en sí mismo, pero hay que tener especial cuidado con los que empiezan a hacer actividad de grandes, deben tener un tiempo prolongado de adaptación antes de realizar esfuerzos importantes. A mayor edad son más recomendables las caminatas.

Fuera de la lista de los “NO”, cualquier otra persona que se lo proponga puede correr.

- Beneficios de correr

Todas las formas de actividad física son beneficiosas para su salud, así que ¿por qué elegir correr de entre otro tipo de ejercicio?

Lo puede hacer cualquiera. Correr es accesible. Prácticamente cualquiera puede ponerse unas zapatillas y convertirse en un corredor habitual, aunque puede que necesite empezar andando y aumentar la velocidad gradualmente.


  •  Es práctico. Correr es barato y fácil. No necesita mucho equipamiento caro (tan sólo un par decente de zapatillas) y puede correr por cualquier lugar que sea seguro para caminar. También le permite aprovechar el tiempo porque puede empezar directamente sin necesidad de desplazarse a ningún lado antes.
  •  Le mantiene en forma. Correr y otras formas de ejercicio cardiovascular son un modo magnífico de mejorar su forma física, porque aumentan la frecuencia cardíaca, proporcionan una sesión de entrenamiento efectiva al músculo del corazón y mejoran la circulación. Una mayor capacidad aeróbica hará que las actividades cotidianas como correr para coger un autobús o subir las escaleras le resulten más sencillas. También reducirá el riesgo de sufrir crisis cardíacas, angina, hipertensión y derrame cerebral.


  •  Le ayuda a mantener la línea. Correr es una forma estupenda de mantenerse en forma. Una persona con un peso de 60 kg quema unas 300 calorías de media al correr durante media hora a una velocidad de 10 minutos por 1,5 km, empleando más energía que en muchas otras formas de ejercicio. Una vez empiece a correr regularmente, su composición corporal cambiará. Perderá grasa y desarrollará el tejido muscular.


  • Es bueno para los huesos. Correr, junto con otro ejercicio en el que cargue con el peso del cuerpo, ayuda a fortalecer los huesos. Correr es especialmente beneficioso para los adolescentes, cuyos huesos están todavía desarrollándose, pero también puede ayudar a ralentizar la pérdida natural de densidad ósea en los adultos que se produce con los años.


  •  Es bueno para la mente. Correr puede ser bueno para la mente al igual que para el cuerpo. El ejercicio es muy beneficioso para la salud mental. Los corredores a veces hablan del "subidón de los corredores", un sentimiento de euforia, energía y armonía durante o después de correr. Independientemente de que se busque o no el "subidón de los corredores", está comprobado que hacer ejercicio mejora el humor y la autoestima, ayuda a dormir y libera estrés. Una única carrera a la hora de almorzar es suficiente para reducir los niveles de estrés.


  •  Le da tiempo para desconectar. Muchos corredores perciben las salidas a correr como un momento para escapar de un estilo de vida frenético. El aire fresco, el paso rítmico y la respiración regular son relajantes y correr solo o con amigos puede darle un sentimiento de libertad y hacerle olvidar sus problemas.

 ¿Algo más? Si con eso no es suficiente, recuerde que correr es un medio de transporte gratis, sin atascos, atrasos de trenes o autobuses llenos.

 ¿Tiene algún inconveniente? Tal vez, si es la única forma de ejercicio que practica. Está comprobado que correr frecuentemente a lo largo de la vida puede aumentar el riesgo de dolores de cadera y posiblemente artritis, así que es importante que se plantee también alternativas a correr. Correr emplea principalmente los músculos de las piernas. Asegúrese de que hace algo de ejercicio con la parte superior del cuerpo como pesas libres para mantener un equilibrio de fuerza entre la parte superior e inferior del cuerpo. Los entrenamientos cruzados también pueden reforzar los músculos de las piernas y ayudarle a evitar lesiones como problemas de rodillas. Tenga cuidado para no convertirse en un fanático de correr. Correr se puede convertir en una actividad obsesiva y, de hecho, algunas personas pueden llegar a centrarse demasiado en la distancia recorrida y en correr para mejorar la forma física. Para cosechar los beneficios para el cuerpo y la mente, practique este ejercicio en su justa medida y disfrútelo como parte de un estilo de vida completo y activo.

- Recuerde: antes de iniciar una actividad física, es aconsejable hacer una consulta y chequeo quiropráctico.

http://www.proyecto-salud.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=8807
Foto: http://blog.carrerascandi.com/wp-content/uploads/2013/12/running_joints_1209.jpg

lunes, 19 de agosto de 2013

Lesiones en deportistas aficionados


Según la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT), las lesiones en deportistas son más habituales entre aficionados que entre los que se dedican a ello de forma profesional. El motivo estriba en que la mayoría de los afectados practican distintas disciplinas sin que su organismo esté preparado para ello. La mayoría se producen en fines de semana o vacaciones. En este artículo se describen algunas de las lesiones más frecuentes que sufren los deportistas aficionados, sobre todo corredores, y qué situaciones hay que tener en cuenta para prevenirlas. También se abordan las lesiones provocadas por zambullidas imprudentes y cómo actuar ante un accidente de estas características.

 Lesiones en el deportista aficionado
En España, las actividades deportivas han sufrido un auge en los últimos años, que se incrementa con la llegada del buen tiempo. Según la Encuesta de Hábitos Deportivos en España del año 2010, llevada a cabo por el Centro Superior de Deportes y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), alrededor de 16 millones de personas entre los 15 y los 75 años practican algún deporte.
Pero ello comporta problemas añadidos: contracturas musculares, roturas de fibras musculares, esguinces, lesiones de menisco y de los ligamentos cruzados, tendinitis y calambres.
Así, las imprudencias y los accidentes en el deportista aficionado pueden provocar un sinfín de lesiones de distinta gravedad. Incluso, en algunos casos se hace necesaria una intervención quirúrgica, un largo periodo de recuperación o una baja laboral.

Lesiones en el corredor aficionado
Una de las actividades más populares en los últimos años es correr. Sus adeptos esgrimen que es debido, sobre todo, por su sencillez, por no estar sujeto a un horario fijo y por ser económico. Pero, a pesar de ser un deporte con el que todo el mundo se atreve, no está de más tener en cuenta ciertas consideraciones.
En los últimos años, se ha incrementado la tasa de aficionados que entrenan mucho tiempo sin tener un nivel técnico adecuado
Según el "Estudio Epidemiológico de las Lesiones en el Deporte de Ocio", realizado por el Instituto de Prevención, Salud y Medio Ambiente de la Fundación Mapfre en colaboración con el Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Politécnica de Madrid, cuanto más alto es el nivel del deportista, más horas dedica a entrenar. No obstante, en los últimos años, se ha incrementado la tasa de practicantes aficionados que entrenan mucho tiempo sin tener un nivel técnico adecuado.
Los resultados de este trabajo, con una muestra de más de 400 corredores aficionados, mostraron que son los hombres, de más de 35 años, los que más se lesionan en plena carrera. Por otro lado, el estudio ha demostrado que las mujeres tienen la mitad de riesgo de lesionarse que los hombres. Entre los lesionados, el porcentaje de quienes practican con intención de solo entrenar (27,1%) o para competir (17,7%) es mayor que los del grupo de control -no lesionados- (con un 15,2% y 5,7%, respectivamente), y en el género femenino esta tendencia se mantiene.
Hay otros factores implicados en la probabilidad de sufrir una lesión: el riesgo es mayor (1,9 veces) cuando se corre más de una hora por sesión y cuando la distancia recorrida a la semana supera los 50 km (2,8 veces). También aumenta el peligro si se practica este deporte desde hace más de cinco años (59,7% de los lesionados) y si se hace al aire libre (27%).
Las lesiones se localizan en piernas (30,6%), rodillas (28,2%) y pies (12,6%). Las del pie se producen en mayor proporción en los más mayores de 35 años y las de la rodilla y el tobillo en los menores de esta edad. En cuanto a la frecuencia, son las lesiones tendinosas (32,5%) y las musculares (32%) las que encabezan el ranking, seguidas de los esguinces y las lesiones óseas. Los menores de 35 años sufren esguinces en mayor proporción y los mayores, más lesiones musculares y tendinosas. En cuanto a las consecuencias, cerca del 60% de los lesionados en carrera urbana necesitó recuperación y, de estos, el 29,1% precisó hasta 15 días de rehabilitación, el 10,7% entre 16 y 30 días y alrededor del 20% más de un mes.

Lesiones de columna por zambullidas
El alcohol está presente en casi la mitad de las lesiones medulares ocasionadas por chapuzones
Otro de los accidentes que preocupa a los especialistas es el ocasionado por zambullidas imprudentes. Según la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA), tirarse al agua de forma imprudente provoca el 15% de las lesiones medulares que se registran cada año en España. Afectan sobre todo a chicos de 15 a 30 años, y en un 90% de los casos los resultados son una tetraplejia o una hemiplejia.
El porcentaje de afectados aumenta cada año, debido a la gran afluencia de público en las zonas de baño y también por el incremento incesante de piscinas privadas. También se amplía el número y la gravedad de accidentes cuando a algunas actividades de ocio se le suma el consumo de alcohol. De hecho, está presente en el 30% y el 50% de los ahogamientos de jóvenes y adultos, y en casi la mitad de las lesiones medulares por chapuzones.
Por este motivo, cada año, los expertos insisten en no lanzarse de cabeza al agua en zonas como ríos, lagos, piscinas, acantilados o, incluso, en la playa, sobre todo, si es difícil determinar la profundidad del agua o si esta no está clara.
Aun así, ante un accidente, es vital seguir unos consejos para evitar que la posible lesión sea irreversible:
Si la víctima corre riesgo de ahogarse, sacarla de inmediato del agua, con sumo cuidado. Hay que tratarla como si hubiera una lesión de columna: no doblar el cuello ni levantar la cabeza ni el cuerpo del accidentado. Inmovilizar con las manos a ambos lados de la cabeza y evitar cualquier movimiento del cuello.
Comprobar la respiración y el pulso. Si es preciso, iniciar las maniobras de recuperación cardiopulmonar, pero sin inclinar la cabeza hacia atrás (evitar la hiperextensión). En lugar de esto, para dejar la vía aérea libre, hay que colocar los dedos en la mandíbula a cada lado de la cabeza y levantar la mandíbula hacia adelante, sin mover cabeza ni cuello.
No voltear al accidentado a menos que esté vomitando o ahogado por agua o sangre. En este caso, para girarla son necesarias dos personas: una se ubica en la parte de la cabeza y la otra a un lado, y se gira como si la cabeza, el cuello y la espalda fueran un solo bloque, sin lateralizar el cuello.
Si la persona está consciente pero el traumatismo ha sido aparatoso, es mejor esperar a que llegue la ayuda médica.

http://www.consumer.es/web/es/salud/prevencion/2013/07/15/217248.php
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbNUTXDAnxWgk2wmlweAlqV6MWzpO-Bzz_YfqhkbXC5p8E0vXcVo9KQ9OAE0zLza555uTwTQrq7zVqtGCU6Jx8_PAmM_zl_L6gwEfv51dKDlSllr9JQCpqmsjsERghlvQbDWsFfYOWdtx1/s1600/6-news-lesion.jpg