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lunes, 23 de junio de 2014

Adolescentes con mala condición física


Los jóvenes españoles tienen una peor condición física y son más obesos que los de los países del centro y norte de Europa

Adolescentes menos activos y más obesos

Los adolescentes españoles tienen un peor estado físico, que se traduce en peor capacidad cardiorrespiratoria, peor fuerza y peor velocidad-agilidad, que los jóvenes de los países del centro y norte de Europa. Además, conviven con más obesidad, más porcentaje de grasa total y mayor obesidad abdominal.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado por investigadores del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, junto con la colaboración de otros 25 grupos de investigación europeos, tras comparar las condiciones físicas de los adolescentes de países mediterráneos (España, Italia y Grecia) con los que viven en las regiones del centro y el norte de Europa. Para este trabajo, publicado en la revista Pediatrics, se incluyeron los datos de 3.528 adolescentes de nueve países distintos (de cuatro ciudades de España, Italia y Grecia y de seis del norte-centro de Europa).

Los adolescentes españoles tienen una alta prevalencia de obesidad y de grasa corporal

Otro de los descubrimientos es que los jóvenes de aquí realizan menos ejercicio físico y, por el contrario, dedican más horas a actividades sedentarias. Para el autor principal del estudio, Francisco B. Ortega, el nivel de condición física de los adolescentes es un indicador de su salud presente y futura.
No obstante, la alta prevalencia de obesidad y de grasa corporal no se ha podido asociar ni a la dieta, ni al escaso ejercicio físico, ni a marcadores genéticos estudiados. También se compararon y analizaron los marcadores de riesgo cardiovascular, como los niveles de colesterol y de tensión arterial, pero no se hallaron diferencias entre los adolescentes de los distintos países.

Estado de salud de los adolescentes en el mundo

Una de cada cinco personas en el mundo es adolescente y el 85% reside en países en desarrollo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actitudes y conductas que se inician y establecen en la adolescencia, como fumar o beber alcohol, pasan factura a la salud del adulto. Así, muchas enfermedades que se manifiestan en etapas posteriores (enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes...), que provocan una elevada tasa de enfermedad y mortalidad, son consecuencia de unos hábitos de vida inadecuados adoptados en la juventud.

La OMS divide en siete temáticas los problemas de salud de los adolescentes a nivel mundial:

  • La salud mental. El 20% de los jóvenes padecerá alguna enfermedad mental, como depresión, trastornos del estado de ánimo, abuso de sustancias, comportamientos suicidas o trastornos alimentarios, entre las más frecuentes.
  • El consumo de sustancias. El incremento de adolescentes que consumen tabaco o alcohol es preocupante por los efectos en su salud a corto y a largo plazo. La gran mayoría de fumadores se inicia en este hábito en la adolescencia y se estima que, en la actualidad, hay más de 150 millones de chicos y chicas de esa edad que fuman. El alcohol, además del daño orgánico que provoca, es el segundo origen de traumatismos, violencia y fallecimiento prematuro.
  • La violencia. Entre los 15 y 19 años, el suicidio es la segunda causa de muerte. A esta le siguen la violencia en la comunidad y en la familia (incluida la sexual).
  • Los accidentes. Son una de las principales causa de muerte en los adolescentes y los responsables de una gran morbilidad y de secuelas físicas (deformidades y discapacidades), psicológicas y sociales. Los más frecuentes son los traumatismos por accidente de tráfico, el ahogamiento y las quemaduras.
  • El VIH. El riesgo de que un adolescente resulte infectado por el virus de la inmunodeficiencia humana está directamente relacionado con la edad de inicio de la vida sexual activa. Los datos señalan que las infecciones registradas entre 15 y 24 años suponen cerca de la mitad de todas las nuevas infecciones de los adultos.
  • La salud sexual y reproductiva. Cada año, seis millones de niñas de entre 15 y 19 años dan a luz, la mayoría en los países en desarrollo. Además, el riesgo de morir durante el embarazo o el parto es mucho más alto en las adolescentes que en una mujer de más edad.
  • La malnutrición. Tanto los niños que empiezan la adolescencia desnutridos, como los que se encuentran al otro lado de la balanza y presentan sobrepeso y obesidad -que no deja de ser malnutrición por exceso-, tienen más posibilidades de desarrollar una enfermedad y de sufrir fallecimiento prematuro.
En este escenario, la promoción de prácticas saludables es de vital importancia en los jóvenes inmersos en esta etapa tan vulnerable. Los programas diseñados para protegerlos aseguran unas bases para una buena salud futura.
http://conurbanozonaloeste.blogspot.com.es/2014/05/adolescentes-con-mala-condicion-fisica.html

Foto: http://orientacionsanvicente.files.wordpress.com/2012/04/adolescentes-11.jpg

lunes, 19 de mayo de 2014

El deporte, la rutina más sana


La ciencia ha desarrollado métodos precisos para medir en el laboratorio el ejercicio aeróbico, el tipo de actividad física centrada en la resistencia, más que en la fuerza o la velocidad.

Así se ha visto, por ejemplo, que las ventajas empiezan a acumularse en cuanto la práctica deportiva se convierte en rutina y que no vale lo de ir al gimnasio cada dos meses, porque eso solo produce agujetas. El ejercicio regular también mantiene los resfriados a raya, seguramente porque refuerza el sistema inmune.

Una investigación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte halló que quienes hacen deporte se acatarran un 23 % menos que los que llevan una vida sedentaria, y que, en caso de enfermar, los síntomas les duran menos tiempo.

Según estudios del Centro de Investigación del Cáncer de Seattle, cerca del 35 % de las muertes por esta enfermedad están relacionadas con el sobrepeso y la falta de actividad. En cambio, el ejercicio acelera, por ejemplo, el tránsito de la comida por el colon, de manera que reduce el tiempo en que las toxinas están en contacto con el cuerpo y con ello las posibilidades de desarrollar un tumor en esa parte del intestino.

A su vez, las personas con kilos extra suelen tener más insulina, cuyo exceso aumenta el crecimiento de tumores. En el caso de las mujeres, mover el esqueleto es esencial, ya que reduce los niveles de estrógeno, hormona implicada en el cáncer de mama.

http://www.muyinteresante.es/revista-muy/noticias-muy/articulo/el-deporte-la-rutina-mas-sana-481398325744?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=140428_Newsletter

lunes, 14 de abril de 2014

Consejos para elegir el momento ideal para hacer actividad física.



Médicos, entrenadores y deportistas dicen que por la mañana el metabolismo se activa antes y se queman más calorías, pero ¿qué recomendaría la ciencia?
Para la mayoría de las personas, el mejor momento para hacer ejercicio es el único que tienen, y que encaja -un poco a la fuerza- en una agenda diaria. Pero, si se pudiera elegir la hora más propicia para la actividad física, ¿cuál sería?
"Tenemos ciclos para muchas cosas: para el sueño, para las hormonas y también para el rendimiento físico", dice el doctor Jorge Franchella, director del Programa de Actividad Física y Deporte del Hospital de Clínicas. El ritmo biológico de sueño y de vigilia, determinado por el sol, regula la temperatura corporal, la presión arterial, la atención, las hormonas y el metabolismo, todas funciones que pueden influir en la práctica deportiva. Es el famoso "reloj interno" que se altera cuando viajamos a otro país con una diferencia horaria grande.
"En los deportistas entrenados, este ciclo tiene gran importancia, porque existen picos de rendimiento durante el día, según la capacidad física que se quiera potenciar. Por ejemplo, los récords de velocidad y atletismo se suelen romper entre las 19 y las 21, porque es el momento máximo de capacidad de esfuerzo, resistencia y velocidad", explica Franchella.
En el exclusivo mundo de los deportistas de elite, nada está librado al azar. El resto de los mortales, podemos incorporar algunos trucos para, en la medida de lo posible, encontrar nuestro mejor momento para hacer gimnasia.
Las personas, en general, son "matutinas" o "vespertinas", porque funcionan mejor por la mañana o por la noche. Esto también vale para el ejercicio físico. En estos casos, no hay mucho que pueda hacerse. La recomendación es no "obligar" al cuerpo a despuntar el día con una rutina agotadora, si lo único que pide es seguir descansando. "Una persona que en general se levanta a las 7 y decide arrancar 6:30 para hacer ejercicio, está forzando el reloj biológico y después pasará el resto del día dormido. El primer consejo es que empiece a hacer actividad a partir de la hora en que se levanta normalmente", recomienda el doctor Alberto Intebi, director del Instituto Argentino de Psiconeuroinmunoendocrinología.

- Los mañaneros

Los deportistas mañaneros son los más perseverantes, según estudios científicos. Una de las teorías es que al poner el ejercicio primero de todo, las personas se liberan del estrés y de las presiones laborales que se van sumando con las horas.
Empezar el día con ejercicio tiene más ventajas: "Estamos en mejores condiciones físicas porque el cuerpo está descansado", afirma Franchella y agrega que el "efecto residual", esa energía arrolladora que nos inunda después del gimnasio, dura varias horas. "En tu cuerpo queda una memoria de bienestar", explica.
"El cuerpo genera endorfinas y óxido nítrico que contribuyen con un mejor estado del humor. Las situaciones de estrés impactan menos. Si uno espera a terminar el día para hacer actividad física, se pierde este beneficio sobre el humor", aporta Intebi.
Pero la mañana también tiene sus contraindicaciones. Entre una y tres horas antes de despertarnos, la temperatura corporal está baja. Los músculos estuvieron dormidos durante horas y crece el riesgo de lesiones si no se estira bien. La circulación sanguínea es lenta y muchas veces "cuesta arrancar". Además, bien temprano, la hormona cortisol está en su auge y puede aumentar la fatiga.

- Al atardecer

Muchas investigaciones apuntan que el atardecer como el mejor momento para moverse. La temperatura del cuerpo es alta entre las 16 y las 17, así que los músculos se encuentran mejor preparados para encarar una rutina. La fuerza, la performance anaeróbica y la resistencia también mejoran en este tiempo del día. Un estudio de la universidad finlandesa de Jyväskylä, mostró un leve incremento en el tamaño del músculo en un grupo de personas que se entrenaban entre las 17 y las 19.
Pero -siempre hay un "pero"-, el que sale del trabajo y va al gimnasio después de las 19 lleva encima la carga del estrés y el cansancio. "Si bien el ejercicio te ayuda a desahogarte, después de un día laboral tu cuerpo está más contracturado -advierte Franchella-. He visto muchas lesiones musculares de personas que llegan de trabajar estresadas y tensionadas, que no llegan a relajarse y entonces el ejercicio les suma sobrecarga".

- Actividad física nocturna

Por otro lado, la actividad física nocturna no es apta para desvelados. "El aceleramiento dura un par de horas", asegura el médico. Una clase de spinning a las 20 es una inyección de energía para un cuerpo que se está preparando para dormir. Aumenta el ritmo cardíaco, sube la temperatura corporal y chau sueño. Por eso se aconseja terminar la actividad dos horas antes de acostarse.

- A la hora del almuerzo

Para gran parte de las personas que hacen horario de oficina, el almuerzo es el recreo ideal para darse una vuelta por el gimnasio. La recomendación en este caso es comer después del ejercicio, sobre todo si la vianda es muy pesada, y evitar la actividad al aire libre. "Si se realiza dentro de un lugar cerrado no está mal. El problema es en el exterior, porque de 11 a 16 los rayos son peligrosos y es el pico de calor", avisa Franchella. Cuando el termómetro arde, el cuerpo no puede perder calor. "Aumenta la temperatura del núcleo corporal y si sube a más de 37 grados, el cerebro sufre y se pone en riesgo la salud. Es una locura correr cuando hace 40 grados afuera", advierte el especialista.
Lo cierto es que ni siquiera la ciencia logra ponerse de acuerdo sobre el mejor momento para ejercitarse.

Resta encontrar cuál es la hora óptima para cada uno, de acuerdo con las habilidades que quiera explotar, sus hábitos y su reloj interno. Intebi es más categórico: "Los beneficios del ejercicio son tantos que lo más importante es hacerlo, a la hora que sea, 30 minutos cada día".

http://www.lanacion.com.ar/1536706-cual-es-la-mejor-hora-del-dia-para-hacer-ejercicio
Foto: http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000003895469XSmall_Mark-Evans.jpg

viernes, 28 de marzo de 2014

La actividad física mejora el rendimiento y el estrés laboral.


Las personas que realizan actividad física regular manejan mejor la interacción de su trabajo y su vida doméstica, y disminuyen su riesgo de sufrir estrés laboral. 

Hay por lo menos una decena de motivos válidos para hacer ejercicio físico todos los días: mejora la circulación, la salud del aparato cardio-circulatorio, el manejo del estrés, incentiva una alimentación más sana y, en general, prolonga la duración de la vida.

En suma, el ejercicio físico es uno de los puntos fundamentales para mantener un buen estado de salud psicofísico. Lo importante es hacerlo gradualmente, con moderación, y que nunca sea excesivo; de lo contrario se podría obtener un resultado indeseado.

 Una nueva investigación, sobre la que informa "Sciencedaily", realizada por la Saint Leo University (Estados Unidos) –en colaboración con la Saint Louis University, la Universidad de Houston y la Illinois State University- puso en evidencia el papel que desempeña una actividad física sana como precursora de un mejor equilibrio vida privada/trabajo.

 “Las personas que realizaron actividad física regular eran más confiadas y podían manejar mejor la interacción de su trabajo y su vida doméstica, con menos probabilidades de sentirse estresadas durante el trabajo”, explica Russell Clayton, profesor adjunto en la Saint Leo University y autor principal del estudio.
 Los conflictos que se generan entre casa y trabajo pueden clasificarse de dos maneras. La primera se refiere a las interferencias laborales con la familia, por la cual todas las presiones que se acumularon durante el día se reflejan en el equilibrio de la relación con las personas que comparten la convivencia, ya sea a nivel psicológico o en cuanto al tiempo que una persona nos dedica.

 La segunda manera se da cuando los problemas personales se “trasladan” también al ambiente de trabajo, a menudo rumiando durante horas y sin lograr, por ende, ofrecer lo mejor de sí mismo.
 El equipo de investigación se propuso comprender si el ejercicio podía ayudar en ambos casos.
 Ya estudios anteriores habían demostrado que una actividad física moderada puede reducir el estrés. Entre éstos, figuraba hacer Tai Chi durante tres meses y el ejercicio aeróbico. Sin embargo, todavía no se había evaluado el papel que podía tener en el ámbito del trabajo.

 “La idea parece ir contra toda lógica –subraya Clayton. ¿Cómo es posible que agregar algo distinto a nuestra jornada de trabajo nos ayude a aliviar el estrés y nos responsabilice para afrontar las cuestiones trabajo-familia? Pensamos que el ejercicio físico es una manera de apartarse psicológicamente del trabajo. No estamos allí físicamente y no pensamos en ninguna de las dos cosas –y, además, puede ayudarnos a estar mejor con nosotros mismos”.

Para llegar a estas conclusiones se analizaron las respuestas de 476 adultos. A todos se les pidió que respondieran con una escala de puntos (de uno a cuatro), preguntas relativas al ejercicio físico realizado.
 Las preguntas se referían por ejemplo a: “hago ejercicio más de tres días por semana”, etc. A todos se les pidió luego que respondieran otra serie de preguntas, utilizando una escala de siete puntos que indicaba la eventual falta de armonía con respecto al manejo de los conflictos casa/familia.

 “Nuestros resultados indican que los empleadores pueden ayudar a sus empleados a mejorar su equilibrio vida/trabajo alentándolos a hacer actividad física”.

http://www.proyecto-salud.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=10294
Foto: http://ciudadesactivas.org/wp-content/files_mf/cache/th_b081278f0d7a02edd5c8d1fa16b87371_1359039345CLP0808687_Veer.jpeg

lunes, 17 de febrero de 2014

Nunca es tarde para comenzar a hacer ejercicio


Sin duda usted ha oído hablar de los muchos beneficios documentados de la actividad física: incidencia reducida de la enfermedad y el aumento de la vitalidad y el bienestar. ¿Está participando en una rutina de ejercicio constante? Si no lo está, nunca es demasiado tarde para empezar.

Considere la posibilidad de un estudio que apareció en la revista British Journal of Sports Medicine, que examinó la posible relación entre el déficit de control postural y equilibrio y la incidencia de caídas. En concreto, los autores trataron de determinar si es de valor para las personas de edad comenzar actividades físicas y deportivas (PSA). Sesenta y cinco hombres y mujeres (60-85 años) se dividieron en cuatro grupos en función de los niveles reportados de PSA (siempre practicaban; nunca practicaron; recién iniciados, o se detuvieron a una edad temprana), y una serie de pruebas de postura proporcionaron información sobre el contros de equilibrio general y otras variables.

La participación constante en actividades físicas y deportivas optimiza  el control del equilibrio. Los sujetos que nunca habían practicado PSA tenían el peor control de equilibrio; los sujetos que siempre practicaron PSA tenían el mejor control. Lo más interesante quizás fue la observación de que los sujetos que habían comenzado PSA tarde en la vida tuvieron casi el mismo control postural que aquellos que siempre habían practicado PSA.

Como los autores indican en su conclusión: "... las PSA son muy útiles para las personas mayores, incluso si no ha sido un hábito de toda la vida." Estos hallazgos son particularmente importantes, ya que las caídas accidentales son la causa principal de muerte entre la población de edad avanzada. Sea cual sea su edad, tome ventaja de los muchos beneficios de la actividad física constante. Para obtener más información, póngase en contacto con su quiropráctico.

http://www.chiroweb.com/find/tellmeabout/seniors.html

Reference:
Perrin PP, Gauchard GC, Perrot C. Effects of physical and sporting activities on balance control in elderly people. British Journal of Sports Medicine 1999: Vol. 33, No. 2, pp121-26.

Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiQnK0_YpG2Ek1Mbf7U7GjDCK1XIFumxjse4ZFMGsLo_A0r8NSMNLVxT2gtBGbNbx_MDS84d2mJ74MIEZ6w_CuYUDoCfD4vW6gL1yZYlhKMaUQ_x_l5Pwf0gbPPeh8brpPPpXibJ2ye_RI/s1600/deporte.jpg

lunes, 21 de octubre de 2013

Recomendación de la actividad física como prevención


La actividad física (AF) es fundamental para la salud de los seres humanos. La falta de AF conduce a un aumento de los riesgos en una variedad de enfermedades y se asocia con la mortalidad prematura en general.  A partir de 2009, las tasas de obesidad en los Estados Unidos (EE.UU.) han aumentado un 129% desde 1990. Esto es en parte debido a la falta de AF para muchos estadounidenses. Por desgracia, los EE.UU  se encuentran en medio de una escalada de pandemia de obesidad y los estilos de vida sedentarios conducen a desafíos sin precedentes para los profesionales de la salud que desean ver a los pacientes tratar de alcanzar un nivel estable de una salud mejor. Todos los profesionales de la salud deben hacer lo que puedan para alentar una AF normal en todos los pacientes que tratan y, cuando sea posible, directamente señalar a los pacientes a tomar medidas. Ellos no sólo deben reconocer que están en alto riesgo de enfermedades relacionadas con poco o nada de AF, sino también deben prepararse para evaluar y recomendar una AF regular a todos los pacientes parezca o no que la necesiten.
Entre los niños está bien establecido un vínculo entre la enfermedad crónica y la falta de AF, muchos no son conscientes de que los problemas de columna crónicas y la obesidad / estilos de vida sedentarios son altamente co-mórbidos . Desafortunadamente, tanto los problemas de espalda como la inactividad física son también cada vez más frecuentes en adolescentes. De acuerdo con un estudio, los niveles de AF comienzan a caer en picado en la adolescencia. A pesar de que pueden tener muchos beneficios de la AF, los niveles vigorosos de ejercicio declinan a un ritmo más agudo que los niveles moderados tanto en  niños como en niñas.

Un estudio reciente sobre la aptitud cardio respiratoria analizó a más de 3.400 mujeres y 16.800 hombres. Este estudio encontró que los niveles de AF necesarios para mantener los niveles de aptitud cardio respiratoria sanos comenzaron a disminuir a un ritmo acelerado después de los 45 años de edad. Ser activo físicamente, no fumar y mantener un índice de masa corporal bajo se asoció con las puntuaciones más altas de aptitud cardio respiratoria durante toda la vida adulta. De acuerdo con un estudio de mujeres estadounidenses en 2008, del 47 a 62% de las muertes prematuras en Estados Unidos pueden atribuirse a una combinación de tabaquismo, sobrepeso, falta de AF, y una dieta de baja calidad. Además, se estima que entre el 164,000-222,000 de las muertes se pueden atribuir directamente a la inactividad física.
En un estudio prospectivo de 25 años de más de 2.000 hombres (edad media de 72 años) el ejercicio regular se asoció con un riesgo del 30% menos de mortalidad. Los autores concluyeron que el aumento de esperanza de vida con buena salud durante más edad (después de los 90 años) se asoció específicamente con no fumar, control de la presión arterial, control de peso, y el ejercicio vigoroso regular. Está claro que los niveles de AF deben convertirse en una parte rutinaria de la medicina preventiva para todos los proveedores de atención médica.

Un estudio reciente de graduados encontró que la mayoría de ellos (> 85%) dijeron que planeaban promover la salud como parte de su rutina quiropráctica. Cuando se les preguntó si pensaban en el asesoramiento "a todos los pacientes" en los niveles saludables de ejercicio, el 93% de las mujeres y el 95% de los varones dijeron que planeaban hacerlo. Sin embargo, un estudio de pacientes que habían visto a médicos (MD), quiroprácticos (DC) y fisioterapeutas (PT) para el dolor de espalda crónico o el dolor de cuello encontró que sólo el 48% había prescrito AF. De esos, el 29% de los pacientes que vieron a MD, el 21% de los que vieron DC, y el 46% de los que vieron PT dijeron que recibieron receta para el ejercicio.
Los niveles de AF deben mantenerse durante toda la vida. Todos los proveedores de salud deben hacer todo lo posible para promover el aumento de AF en sus pacientes y las familias de esos pacientes. Las directrices del Departamento de Salud y Servicios Humanos de 2008 sobre el estado de AF exponen que existe una relación lineal directa entre el aumento de los niveles de AF y la longevidad. La mayoría de los beneficios para los adultos llegan a 150 minutos de AF combinado por semana. Esto se puede lograr con una caminata vigorosa varios días a la semana o con actividad aeróbica más sostenida cuando se indique. Deberían incluirse tanto niveles de AF que pongan a prueba la aptitud muscular como niveles de aptitud aeróbica, así como ejercicios que fortalezcan la salud ósea. De acuerdo con las Directrices de 2008 de Actividad física para los estadounidenses (www.health.gov / paguidelines) la AF regular puede reducir de forma significativa, la enfermedad cardiovascular, el accidente cerebrovascular, la hipertensión, los riesgos de la diabetes, los lípidos sanguíneos anormales, el síndrome metabólico, la obesidad, las afecciones musculoesqueléticas, y los riesgos de caídas en los adultos mayores por nombrar algunos.

Para los jóvenes y adolescentes, por lo menos 60 minutos de juego o AF. Tres días de vigorosa  AF aeróbica cada semana puede mejorar la salud y debe ser recomendada. Una mezcla de aeróbicos, fortalecimiento muscular y fortalecimiento de huesos se recomienda para los adultos y los niños. Al menos 60 minutos de AF tres días a la semana. Para los adultos, incluidos los adultos mayores un monto acumulado de ejercicio es importante. Por lo menos 150 minutos por semana es necesario, con beneficios adicionales notados con 300 minutos o más cada semana.
Para adultos mayores el objetivo debe ser conseguir por lo menos 150 minutos de AF por semana y más si es posible. Las personas con discapacidad también deben realizar AF dentro de las limitaciones de su discapacidad. Repartir la AF a lo largo de 3 días de la semana puede reducir el riesgo de dolor y agotamiento. Las actividades como caminar, nadar, aeróbicos acuáticos, baile, ciclismo, tenis o golf son típicamente formas seguras de aumentar la AF para la mayoría de los adultos, incluidos los adultos mayores.

Para más información : http://www.cdc.gov/physicalactivity/everyone/guidelines/adults.html
Foto: http://www.bioero.com/wp-content/uploads/2009/05/actividad-fisica-cardiovascular.jpg

lunes, 19 de agosto de 2013

Lesiones en deportistas aficionados


Según la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT), las lesiones en deportistas son más habituales entre aficionados que entre los que se dedican a ello de forma profesional. El motivo estriba en que la mayoría de los afectados practican distintas disciplinas sin que su organismo esté preparado para ello. La mayoría se producen en fines de semana o vacaciones. En este artículo se describen algunas de las lesiones más frecuentes que sufren los deportistas aficionados, sobre todo corredores, y qué situaciones hay que tener en cuenta para prevenirlas. También se abordan las lesiones provocadas por zambullidas imprudentes y cómo actuar ante un accidente de estas características.

 Lesiones en el deportista aficionado
En España, las actividades deportivas han sufrido un auge en los últimos años, que se incrementa con la llegada del buen tiempo. Según la Encuesta de Hábitos Deportivos en España del año 2010, llevada a cabo por el Centro Superior de Deportes y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), alrededor de 16 millones de personas entre los 15 y los 75 años practican algún deporte.
Pero ello comporta problemas añadidos: contracturas musculares, roturas de fibras musculares, esguinces, lesiones de menisco y de los ligamentos cruzados, tendinitis y calambres.
Así, las imprudencias y los accidentes en el deportista aficionado pueden provocar un sinfín de lesiones de distinta gravedad. Incluso, en algunos casos se hace necesaria una intervención quirúrgica, un largo periodo de recuperación o una baja laboral.

Lesiones en el corredor aficionado
Una de las actividades más populares en los últimos años es correr. Sus adeptos esgrimen que es debido, sobre todo, por su sencillez, por no estar sujeto a un horario fijo y por ser económico. Pero, a pesar de ser un deporte con el que todo el mundo se atreve, no está de más tener en cuenta ciertas consideraciones.
En los últimos años, se ha incrementado la tasa de aficionados que entrenan mucho tiempo sin tener un nivel técnico adecuado
Según el "Estudio Epidemiológico de las Lesiones en el Deporte de Ocio", realizado por el Instituto de Prevención, Salud y Medio Ambiente de la Fundación Mapfre en colaboración con el Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Politécnica de Madrid, cuanto más alto es el nivel del deportista, más horas dedica a entrenar. No obstante, en los últimos años, se ha incrementado la tasa de practicantes aficionados que entrenan mucho tiempo sin tener un nivel técnico adecuado.
Los resultados de este trabajo, con una muestra de más de 400 corredores aficionados, mostraron que son los hombres, de más de 35 años, los que más se lesionan en plena carrera. Por otro lado, el estudio ha demostrado que las mujeres tienen la mitad de riesgo de lesionarse que los hombres. Entre los lesionados, el porcentaje de quienes practican con intención de solo entrenar (27,1%) o para competir (17,7%) es mayor que los del grupo de control -no lesionados- (con un 15,2% y 5,7%, respectivamente), y en el género femenino esta tendencia se mantiene.
Hay otros factores implicados en la probabilidad de sufrir una lesión: el riesgo es mayor (1,9 veces) cuando se corre más de una hora por sesión y cuando la distancia recorrida a la semana supera los 50 km (2,8 veces). También aumenta el peligro si se practica este deporte desde hace más de cinco años (59,7% de los lesionados) y si se hace al aire libre (27%).
Las lesiones se localizan en piernas (30,6%), rodillas (28,2%) y pies (12,6%). Las del pie se producen en mayor proporción en los más mayores de 35 años y las de la rodilla y el tobillo en los menores de esta edad. En cuanto a la frecuencia, son las lesiones tendinosas (32,5%) y las musculares (32%) las que encabezan el ranking, seguidas de los esguinces y las lesiones óseas. Los menores de 35 años sufren esguinces en mayor proporción y los mayores, más lesiones musculares y tendinosas. En cuanto a las consecuencias, cerca del 60% de los lesionados en carrera urbana necesitó recuperación y, de estos, el 29,1% precisó hasta 15 días de rehabilitación, el 10,7% entre 16 y 30 días y alrededor del 20% más de un mes.

Lesiones de columna por zambullidas
El alcohol está presente en casi la mitad de las lesiones medulares ocasionadas por chapuzones
Otro de los accidentes que preocupa a los especialistas es el ocasionado por zambullidas imprudentes. Según la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA), tirarse al agua de forma imprudente provoca el 15% de las lesiones medulares que se registran cada año en España. Afectan sobre todo a chicos de 15 a 30 años, y en un 90% de los casos los resultados son una tetraplejia o una hemiplejia.
El porcentaje de afectados aumenta cada año, debido a la gran afluencia de público en las zonas de baño y también por el incremento incesante de piscinas privadas. También se amplía el número y la gravedad de accidentes cuando a algunas actividades de ocio se le suma el consumo de alcohol. De hecho, está presente en el 30% y el 50% de los ahogamientos de jóvenes y adultos, y en casi la mitad de las lesiones medulares por chapuzones.
Por este motivo, cada año, los expertos insisten en no lanzarse de cabeza al agua en zonas como ríos, lagos, piscinas, acantilados o, incluso, en la playa, sobre todo, si es difícil determinar la profundidad del agua o si esta no está clara.
Aun así, ante un accidente, es vital seguir unos consejos para evitar que la posible lesión sea irreversible:
Si la víctima corre riesgo de ahogarse, sacarla de inmediato del agua, con sumo cuidado. Hay que tratarla como si hubiera una lesión de columna: no doblar el cuello ni levantar la cabeza ni el cuerpo del accidentado. Inmovilizar con las manos a ambos lados de la cabeza y evitar cualquier movimiento del cuello.
Comprobar la respiración y el pulso. Si es preciso, iniciar las maniobras de recuperación cardiopulmonar, pero sin inclinar la cabeza hacia atrás (evitar la hiperextensión). En lugar de esto, para dejar la vía aérea libre, hay que colocar los dedos en la mandíbula a cada lado de la cabeza y levantar la mandíbula hacia adelante, sin mover cabeza ni cuello.
No voltear al accidentado a menos que esté vomitando o ahogado por agua o sangre. En este caso, para girarla son necesarias dos personas: una se ubica en la parte de la cabeza y la otra a un lado, y se gira como si la cabeza, el cuello y la espalda fueran un solo bloque, sin lateralizar el cuello.
Si la persona está consciente pero el traumatismo ha sido aparatoso, es mejor esperar a que llegue la ayuda médica.

http://www.consumer.es/web/es/salud/prevencion/2013/07/15/217248.php
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbNUTXDAnxWgk2wmlweAlqV6MWzpO-Bzz_YfqhkbXC5p8E0vXcVo9KQ9OAE0zLza555uTwTQrq7zVqtGCU6Jx8_PAmM_zl_L6gwEfv51dKDlSllr9JQCpqmsjsERghlvQbDWsFfYOWdtx1/s1600/6-news-lesion.jpg

lunes, 8 de octubre de 2012

Inactividad igual a muerte temprana


Ha habido numerosos estudios sobre los efectos negativos del tabaco. Es bien sabido que fumar puede conducir a una muerte temprana a causa de los numerosos efectos negativos para la salud que tiene en el cuerpo.
En estos días, los investigadores están diciendo que fumar no es el único hábito malo que puede conducir a una muerte temprana, también lo es la falta de actividad.
Los investigadores de Harvard encontraron que la inactividad es la causa de una de cada 10 muertes en el mundo. Los resultados publicados en The Lancet son especialmente alarmantes.
El equipo de investigación incluyó a investigadores de 33 países que analizaron los datos recogidos en 2008 sobre las muertes. Ellos encontraron que el "síndrome del teleadicto", agrega hasta un seis por ciento de los casos de enfermedad coronaria, cerca del 7 por ciento de diabetes tipo 2 y el 10 por ciento de los cánceres de mama y de colon.
  Los investigadores estimaron que si sólo el 10 por ciento de los que se encuentran actualmente inactivos comenzaran a hacer ejercicio, 533.000 vidas se salvarían, y si el 25 por ciento comenzara a moverse, 1´3 millones de muertes podrían ser evitadas.
La cantidad recomendada de ejercicio necesario para mantener una cantidad constante de actividad sobre una base diaria se ha recomendado en unos 30 minutos al día.
Es importante reservar tiempo de su día para empezar a moverse, es esencial para su salud en general. Hable con su quiropráctico acerca de las formas que con seguridad puede comenzar a incorporar más actividad en su vida diaria.

http://www.toyourhealth.com/mpacms/tyh/article.php?id=1611
Foto: http://www.ecured.cu/index.php/Actividad_f%C3%ADsica_y_salud

lunes, 11 de junio de 2012

Cómo luchar contra el sedentarismo


Para combatir el sedentarismo, es tan importante aumentar la actividad física diaria como reducir las horas que cada persona pasa sentada


El sedentarismo es responsable del 6,9% de las muertes ocurridas por cualquier causa, según un nuevo estudio australiano. Para reducir sus efectos negativos, es fundamental tanto limitar el tiempo que una persona pasa sentada, como realizar la actividad física necesaria y, de ese modo, obtener beneficios para la salud. Esto es así porque, aunque se realice ejercicio diario de forma adecuada, los músculos en las personas sedentarias permanecen inactivos alrededor del 70% de la jornada, una situación que afecta al metabolismo de las grasas y puede ser perjudicial para la salud. Además, al menos un 60% de la población mundial no realiza el ejercicio suficiente.
Un estudio reciente indica que el 6,9% de las muertes ocurridas por diversas causas están relacionadas con el sedentarismo. Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sidney (Australia) han realizado este trabajo entre 222.500 personas voluntarias. Todos los participantes, de 45 años o más, rellenaron cuestionarios sobre salud y actividad física entre 2006 y 2010, periodo en el cual se registraron 5.405 muertes.
Los resultados del estudio, publicado en la revista 'Archives of Internal Medicine', muestran que el sedentarismo prolongado está asociado con un mayor riesgo de muerte por cualquier causa, con independencia de la actividad física que se realice. También dedujeron que la relación entre inactividad y mortalidad es muy estrecha: a mayor tiempo de reposo, mayor probabilidad de fallecimiento. Este riesgo aumenta a partir de 4 horas al día en las que se permanezca sentado y se dispara si el tiempo sin actividad supera las 8 horas.
La probabilidad de muerte aumenta mucho más si a esta inactividad se suma el hecho de sufrir una enfermedad cardiovascular, diabetes, sobrepeso u obesidad. Muchas de estas afecciones están provocadas por el sedentarismo. Se ha comprobado que permanecer sentado mucho tiempo altera la función metabólica, que induce al incremento de triglicéridos en sangre, la reducción del colesterol asociado a lipoproteínas de alta densidad (colesterol "bueno") y la disminución de la sensibilidad a la insulina.
En la investigación se ha destacado que el problema principal es pasarse muchas horas al día sentados frente a un escritorio o a la televisión. Los resultados aclaran que es tan importante aumentar la cantidad de ejercicio diario como reducir las horas que uno pasa sentado. Por lo tanto, no es suficiente, con solo realizar 150 minutos de actividad aeróbica moderada o intensa a la semana, como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta organización afirmaba ya en 2010 que el sedentarismo entonces era la cuarta causa de muerte en todo el mundo. Según los expertos, es fundamental reducir las horas diarias que se permanece sentado. Esta recomendación la hacen extensible a todos los grupos de edad.
Al menos, se recomiendan 60 minutos de actividad física moderada a intensa para niños y jóvenes. En esta etapa, el sedentarismo se evita con juegos, deportes, desplazamientos, recreo y educación física, ya sea en el contexto de la familia, la escuela o en las actividades extraescolares. Para los adultos, el manual de la OMS recomienda practicar ejercicio durante el tiempo libre, caminar o andar en bicicleta y realizar actividades físicas en casa, entre otros.
Para el grupo de 65 años o más, esta organización propone realizar el mismo tipo de actividades físicas que el resto de los adultos. Ayuda a mantenerse y a prevenir las caídas a las personas con problemas de movilidad. Para ello, deben practicar ejercicio físico tres o más días a la semana y no olvidar fortalecer los músculos.
Pero según los especialistas, añadir más minutos de los recomendados a la práctica de ejercicio diario aporta más beneficios para la salud. La batalla contra el sedentarismo permite disminuir hasta la mitad el riesgo de sufrir obesidad y desarrollar y mantener sanos los huesos, músculos y articulaciones. Además, previene casi en un 50% la tasa de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer de colon, hipertensión arterial, osteoporosis (y fracturas de cadera) y dolor de espalda. A consecuencia, también reduce el riesgo de muerte prematura, por enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular. Por último, aunque no menos importante, reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, es decir, favorece el bienestar psicológico.


http://www.consumer.es/web/es/salud/prevencion/2012/04/23/208905.php

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Descansar o Mantenerse Activo?

El tratamiento anticuado para el dolor de espalda era descansar. Algunas personas con dolor de espalda eran enviadas a la cama durante semanas o incluso meses, esperando que el dolor desapareciera. Ahora sabemos que el reposo en cama durante más de un día o dos es el peor tratamiento, porque a largo plazo prolonga el dolor:
Los huesos se debilitan.
Usted se vuelve rígido.
Sus músculos se debilitan.
Pierde aptitud física.
Usted se deprime.
El dolor se siente peor.

Es más difícil y más duro ponerse en marcha otra vez.
El reposo en cama es malo para la espalda.
¡No es de extrañar que no funcione! Ya no usamos el reposo en cama para el tratamiento de cualquier enfermedad común y es hora de dejar el reposo en cama para el dolor de espalda.
Usted puede estar limitado en la cantidad de actividad que puede hacer cuando el dolor es fuerte. Usted podría incluso estar obligado a permanecer en cama al principio. Pero sólo por un día o dos. El reposo en cama no es un tratamiento – es simplemente una consecuencia a corto plazo del dolor. Lo más importante es empezar a moverse de nuevo tan pronto como sea posible.

lunes, 8 de agosto de 2011

Beneficios de la Actividad Física y el Deporte

El ejercicio físico y el deporte mejoran nuestra salud y calidad de vida, aportando una serie de beneficios a nivel físico, psíquico y socioafectivo, aunque si se realiza ejercicio físico sin control, con técnicas defectuosas, posiciones inadecuadas, sobrepasando los límites, etc. podríamos causar serios daños y lesiones en nuestro organismo. 
Algunos de estos beneficios son: 
A nivel físico:
  • Elimina grasas y previene la obesidad.
  • Aumenta la resistencia ante el agotamiento.
  • Previene enfermedades coronarias.
  • Mejora la amplitud respiratoria y la eficacia de los músculos respiratorios.
  • Disminuye la frecuencia cardiaca en reposo.
  • Favorece el crecimiento.
  • Mejora el desarrollo muscular.
  • Combate la osteoporosis.
  • Mejora el rendimiento físico en general, aumentando los niveles de fuerza, velocidad, resistencia, etc. 
  • Regula el estreñimiento provocado por los malos hábitos.
  • Aumenta la capacidad vital
  • Disminución de la Resistencia a la Insulina
  • Aumenta el metabolismo.
A nivel psíquico:
  • Tiene efectos tranquilizantes y antidepresivos.
  • Mejora los reflejos y la coordinación.
  • Aporta sensación de bienestar.
  • Elimina el estrés.
  • Previene el insomnio y regula el sueño.
A nivel socioafectivo:
  • Estimula la participación e iniciativa.
  • Estimula el afán de trabajo en grupo.
  • Canaliza la agresividad.
  • Favorece el autocontrol.
  • Nos enseña a aceptar y superar las derrotas.
  • Nos enseña a asumir responsabilidades y a aceptar las normas.
  • Favorece y mejora la autoestima.
  • Mejora la imagen corporal.

Ref: Jose Manuel Paredes. Licenciado en Educación Física


Comentario Nicholas:
Para mi, como para muchos especialistas, el ejercicio no es una opción, sino una necesidad biológica, como comer y dormir... Si Ud. no está haciendo algo de ejercicio físico, no está sano.
Hoy en día existen miles de formas distintas de hacer ejercicio: desde clubes hasta DVD en casa, desde correr en el parque hasta los más sofisticados deportes, hay deporte/ejercicio para todos los gustos, tiempo disponible y bolsillos... así que basta de excusas, y ¡a moverse!