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miércoles, 7 de marzo de 2012

Desmontar el mito de la manzana y la caries


Comer una manzana de postre o entre horas no sustituye al cepillo de dientes ni previene la caries
Una reciente investigación publicada en el número de septiembre de la revista médica 'Journal of Dentistry' desmonta un mito: comer manzana es bueno para prevenir la caries. Todo lo contrario. En la investigación, se comprobó el efecto favorecedor de la erosión dental tras el consumo de manzana, no por la fruta en concreto, sino por ser un alimento que contiene azúcares y ácidos. Por tanto, comer manzana de postre o entre horas con la idea de prevenir la caries no sustituye el cepillo de dientes.
Los investigadores también reportaron que la probabilidad de sufrir erosión del esmalte en la parte superior de los dientes cerca de las encías aumentó en tres y cuatro veces al beber cerveza y jugo de fruta, respectivamente, más que otros alimentos no ácidos. Según los investigadores, manzanas, zumos de frutas y cervezas deben su capacidad de erosionar la dentina a su nivel de acidez. No obstante, los autores recalcan que el mensaje debe dirigirse no solo a dar pautas sobre los alimentos que se han de comer o evitar, sino también a cómo y cuándo comerlos. Es menos dañino para la salud dental comer junto con las comidas los alimentos más ácidos y azucarados, o los de naturaleza pegajosa, en lugar de solos entre horas.

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2011/11/30/205151.php

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Comentario Nicholas
¡Esto no quiere decir que sea malo comerse la manzana! mucho mejor que un postre dulce...
Lo mismo para los zumos de frutas, que si son naturales valen mil veces más que un refresco tipo cola (que tiene azúcar, ácido, cafeína, y más...)

martes, 6 de marzo de 2012

Medicamentos para estar saludable

No hay droga ni medicamento que le haga sano. Llegar a estar sano y seguir siéndolo se consigue con el estilo de vida y las elecciones del estilo de vida que hace cada día. Concienciarse es el primer paso. Más allá de la conciencia es deseo y disciplina. Si desea estar sano y aumentar su salud, debería ser disciplinado al decidir lo que verdaderamente es bueno para usted y para sus mejores intereses de salud.

lunes, 5 de marzo de 2012

Hechos sobre la espalda


• La mayoría de los dolores de espalda no se deben a una enfermedad grave.

• El dolor agudo suele mejorar en unos días o unas semanas, por lo menos lo suficiente como para seguir adelante con su vida. El pronóstico a largo plazo es bueno.

• A veces, los dolores pueden durar mucho tiempo. Pero eso no quiere decir que sea grave. Se suele resolver con el tiempo ¡a pesar de que sea frustrante que nadie pueda predecir exactamente cuándo! La mayoría de la gente puede ponerse en marcha muy rápidamente, incluso aunque todavía tengan algo de dolor.

• Aproximadamente la mitad de las personas que tienen dolor de espalda lo tendrá de nuevo dentro de un par de años. Pero eso no quiere decir que sea grave. Entre los ataques la mayoría regresa a sus actividades normales con poco, o ningún dolor.

• Lo que se hace en los primeros momentos es muy importante. Descansar más de un día o dos por lo general no ayuda y puede realmente prolongar el dolor y la discapacidad.

• La espalda está diseñada para el movimiento: necesita movimiento una gran cantidad de movimiento. Cuanto antes se ponga en movimiento y realice sus actividades normales lo más normalmente posible, más pronto se sentirá mejor.

• Las personas que mejor hacen frente al dolor de espalda son las que se mantienen activas y continúan con su vida a pesar del dolor.

viernes, 2 de marzo de 2012

Tener miedo al futuro


Vivimos en un momento tanto social como económico y financiero tremendamente complicado y difícil. Cada cierto tiempo conocemos las terribles cifras del paro, mientras que cada día los medios de comunicación nos bombardean únicamente con noticias negativas.
Todo ello puede llevar a que muchas personas sientan miedo al futuro, especialmente a todo aquello que está por llegar y que, en cierto sentido, no saben con seguridad lo que precisamente ese futuro les puede o no deparar.
Aunque generalmente estas personas suelen ser sobretodo individuos/as con baja autoestima, con cierta predisposición a padecer ansiedad, estrés y depresión (debido especialmente a que son emocionalmente inestables), es cierto que cada vez es mayor el número de sujetos/as que, fruto del presente que viven y el que les rodea, sienten más miedo a qué les puede deparar el futuro.
El momento social en el que nos encontramos actualmente influye muchísimo en este sentido. De hecho, encontrarnos en una situación en la que de alguna u otra forma no vemos la salida –y sentimos que no tenemos el control- incrementa nuestros niveles de estrés.
Algo que aumenta mucho más cuando no podemos expresar aquello que sentimos y pensamos, en especial todo lo que nos puede o no preocupar.

Cómo superar el miedo al futuro
A la hora de superar el miedo al futuro, la persona debe plantearse en un primer momento qué es lo que realmente cree que provoca sentir ese miedo. ¿Se debe tal vez a una situación en concreto? ¿es debido al trabajo, la salud, las relaciones…?.
Lo más importante es identificar qué es lo que puede influir en esos pensamientos para tratar de replantearnos nuestra vida actual y así mejorar lo que pensamos respecto al futuro.
Una de las cuestiones que debemos tener claras es que, el futuro como tal, es algo que aún no ha ocurrido, de forma que todo cuanto pensemos sobre él son únicamente suposiciones. Suposiciones irreales, que pueden suceder o no, pero sobre el cual no tenemos la certeza de que originalmente vayan a ocurrir.
Por ello, tener en primer lugar esto claro ya de por sí es un gran paso a la hora de superar el miedo al futuro, dado que solo lo que tenemos es nuestro propio presente, y más concretamente lo que estamos haciendo en estos momentos.
Es posible que ese miedo pueda ser ocasionado porque tendemos a tener muchos pensamientos negativos. En esta ocasión, lo recomendable es saber cómo controlar los pensamientos negativos. Al igual que conocer determinadas estrategias que te ayudarán:

  • Expresa siempre lo que sientes en todo momento.
  • Comparte aquello que sobre el futuro te preocupa con tu familia o amigos.
  • Plantéate por un momento las siguientes preguntas: ¿qué me preocupa realmente? ¿por qué siento esa preocupación? ¿son preocupaciones o miedos que se basan en algo real o solo suposiciones?.
  • Toma un papel y un bolígrafo en tus manos. Escribe lo que estás haciendo en tu presente (¿cómo es mi vida actualmente?), y finalmente qué es lo que te preocupa del futuro. Una vez lo hayas hecho, responde sinceramente a la siguiente cuestión: ¿de verdad pienso que eso que me preocupa va a ocurrir en el futuro si aún no sé qué pasará de verdad?.

Lo ideal es tener claro que en el futuro puede ocurrir cualquier cosa, y lejos de hacer caso de la Ley de Murphy, por suerte no tenemos la certeza de que originalmente lo que nos preocupa vaya a ocurrir.
Por tanto, lo que sí tenemos es la posibilidad de controlar nuestros pensamientos y controlar nuestro presente, tratando de mejorarlo cada día y de ser cada vez un poco más felices. Tu salud y tu estabilidad emocional te lo agradecerán, sin ninguna duda.

http://www.naturpsico.net/tener-miedo-al-futuro/

jueves, 1 de marzo de 2012

Campos de Diamantes


“Hace algún tiempo no lejos del Río Indo, vivió un viejo persa de nombre Ali Hafed. Ali Hafed era propietario de una hermosa finca con huertos, campos de trigo y jardines. Era un hombre rico y satisfecho. Estaba satisfecho porque era rico y era rico porque estaba satisfecho.

Un día visitó al viejo granjero persa un sabio sacerdote budista. Se sentó junto al fuego y le contó al granjero cómo se había formado este mundo nuestro. Dijo que en un tiempo, nuestro mundo había sido solamente un banco de niebla y el Todopoderoso metió su dedo en el banco de niebla y lo hizo girar hasta convertirlo en una bola de fuego. La bola comenzó a rodar por el universo, abriéndose camino como su fuego. El fuego interno estalló atravesando la corteza y formando las montañas, las colinas, los valles… Después se enfrió y se convirtió en granito, la que se enfrió menos rápidamente se transformó en plata; la masa que se enfrió todavía más lentamente en oro, y después del oro se formaron los diamantes.

El budista dijo: “Un diamante es la gota congelada de un rayo de sol”, es la última y más grande de las creaciones minerales de Dios, así como la mujer es la última y más grande las creaciones animales de Dios… Si tuvieras un diamante del tamaño de un dedo pulgar, podrías comprar el condado entero y si tuvieras una mina de diamantes podrías colocar a cada uno de tus hijos en el trono, gracias al poder de tu enorme riqueza.

Ali Hafed escuchó todo lo que dijo el sacerdote acerca de los diamantes, acerca de su valor, y aquella noche se fue a la cama sintiéndose un hombre pobre. No había perdido nada, pero se sentía pobre porque estaba descontento y estaba descontento porque temía ser pobre. Hasta que tomó una decisión: ¡Quiero una mina de diamantes!

Muy temprano por la mañana Ali Hafed buscó al viejo sacerdote y le preguntó: ¿dónde puedo encontrar diamantes? Quiero ser inmensamente rico. El sacerdote pensó durante un momento y dijo: “Busca un río que corra entre arenas blancas y altas montañas. Puedes encontrar diamantes en la arena blanca”.

Así que Ali Hafed vendió su granja, recogió su dinero, dejó su familia a cargo de un vecino y se marchó en busca de diamantes. Comenzó por los montes de la Luna. Después buscó por los alrededores de Palestina, luego vagó por Europa. Pasaron los años. Perdió todo su dinero, vestía harapos, y se hallaba en la miseria más absoluta… Dicen que se lo llevó el mar.

Mientras Ali Hafed recorría su calvario, el hombre que le había comprado la granja llevó un día su camello a beber al jardín y, al introducir la bestia la nariz en el agua poco profunda del arroyo percibió un destello proveniente de las blancas arenas. Introdujo la mano en ellas, y extrajo una piedra negra que reflejaba todos los colores del arco iris. Se llevó este curioso guijarro a su casa, lo dejó sobre una repisa y se olvidó por completo de él. Algunos días después volvió el viejo sacerdote budista y al entrar en la casa vio el rayo de luz que reflejaba aquella piedra, corrió hacia ella y gritó: “¡Un diamante! ¿Ya regresó Al Hafed?”. No, contestó el granjero, Ali Hafed no ha regresado y esto no es un diamante, es una simple piedra que encontré en el jardín. El sacerdote dijo: “Conozco muy bien los diamantes… y éste es un diamante”. Corrieron entonces juntos al jardín, removieron las blancas arenas con las manos, y ¡oh, sorpresa! encontraron gemas más hermosas, más grandes y de mayor valor que la primera.

Fue así como se descubrió la famosa mina de Golconda que llegó a ser la mina de diamantes más fabulosa en toda la historia de la humanidad. El Kohinoor y el Orloff, brillantes que pertenecen a los tesoros de Inglaterra y Rusia, proceden de esa mina.

Si Ali Hafed se hubiera quedado en su casa, si hubiera cavado en su propio jardín, hubiera encontrado diamantes y no hubiera sufrido hambre ni encontrado la muerte en tierras extrañas”.