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viernes, 11 de julio de 2014
Música para la demencia
La música podría ayudar a los enfermos de demencia a recuperar recuerdos asociados a experiencias positivas
La música utilizada como terapia aporta muchos beneficios, ya sea a recién nacidos prematuros, niños o mayores. En entornos educativos o médicos, en una persona o en un grupo, los distintos elementos musicales de los que se compone esta terapia contribuyen a la mejora de la esfera física, psicoemocional y social y mejoran la calidad de vida de las personas. Los expertos en geriatría señalan, como se apunta en el siguiente artículo, que la musicoterapia puede ayudar a personas con demencia a recobrar las sensaciones de experiencias positivas, a conservar las habilidades cognitivas y a reencontrarse con su propia identidad a través de los recuerdos.
La música para enfermos de demencia
La terapia musical utiliza el sonido, la melodía, el ritmo y la armonía de los elementos musicales para promover la comunicación, el aprendizaje o la expresión, entre otros, y así conseguir cubrir las necesidades físicas, psicológico-emocionales y sociales de una persona. La World Federation of Music Therapy añade que procura desarrollar potenciales o restaurar las funciones de la persona para que logre una mejor integración intrapersonal y/o interpersonal y, en consecuencia, una mejor calidad de vida, mediante la prevención, la rehabilitación o el tratamiento.
Así, algunos expertos en el ámbito de la geriatría certifican que, en las fases precoces de demencia, la musicoterapia ayuda a conservar las habilidades cognitivas y a demorar la dependencia. En fases adelantadas, puede hacer que el paciente recupere recuerdos asociados a vivencias positivas.
¿Cómo beneficia la terapia musical a las personas con demencia?
La musicoterapia puede contribuir a mejorar la calidad de vida de la persona con demencia. En las fases iniciales y moderadas, puede ayudar a conservar durante más tiempo y en mejor estado las capacidades y habilidades que la persona preserva, logrando retrasar su nivel de dependencia. "Se consiguen buenos resultados en aspectos como la orientación, la memoria, el lenguaje, la atención y las habilidades relacionales. En estas fases, si la persona es consciente de los cambios que está experimentando, el trabajo que se puede hacer para mantener el equilibrio psicoemocional y evitar la depresión es destacable", explica Mónica de Castro, músicoterapeuta especializada en geriatría y demencias.
El estímulo musical se gestiona, entre otras áreas del cerebro, en el sistema límbico, donde se procesan las emociones
No obstante, a medida que la enfermedad progresa, las necesidades cambian. "Cuando el lenguaje va desapareciendo, la musicoterapia ofrece una vía no verbal de comunicación y de reencuentro de la persona con su propia identidad a través de los recuerdos de su vida que la música es capaz de ayudarle a evocar", añade esta experta que colabora con diversas asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer, centros geriátricos y universidades. Así, la música es un estímulo que sigue teniendo sentido y que el afectado puede comprender. En estas fases, también puede ser un recurso para mejorar la calidad de vida de sus cuidadores que, bien orientados por un musicoterapeuta, pueden aplicar "cuidados musicales" para favorecer que la persona contribuya a actividades como el aseo, la alimentación o el vestido.
En la Guía de Implantación de terapias no farmacológicas, publicado por Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y Otras Demencias de Salamanca (del IMSERSO), abordan el tema de la musicoterapia como una herramienta para recobrar recuerdos asociados a experiencias positivas, de vivencias importantes en la vida de estas personas, que podrían hacer creer que han desaparecido. Según los autores, la música puede "devolverles" a su conciencia. Además, para los afectados por la enfermedad de Alzheimer, si la música es de su agrado, les puede proporcionar tranquilidad, bienestar y sentimientos positivos. Pero, en concreto, ¿qué es lo que se recupera: el recuerdo o la sensación vivida?
Según esta especialista, lo que da sentido y puede confortar y dar seguridad al afectado cuando ya está por completo desorientado son las emociones asociadas a sus vivencias, pues persisten hasta el último momento. El estímulo musical se gestiona, entre otras áreas del cerebro, en el sistema límbico, donde se procesan las emociones. Y ese estímulo es tan potente que queda grabado y después se recupera.
Programas de musicoterapia
Los programas de musicoterapia en fases iniciales y moderadas utilizan muchas técnicas, tanto activas como receptivas que incluyen la audición, el canto, la composición, la improvisación, tocar instrumentos, los juegos musicales y el movimiento con música. Se pueden trabajar en grupos de seis a ocho personas y deben tener una duración no menor de 12 sesiones para ser efectivos.
En fases de demencia avanzada, "la intervención puede hacerse individual o en grupos muy reducidos, de cuatro o cinco personas máximo. En estas fases los elementos musicales más importantes para trabajar son ritmo, que por ser intrínseco a la persona sigue teniendo efectividad para organizar, orientar y activar a la persona, y la melodía, que incide sobre las emociones", describe De Castro.
La música más efectiva es la que ha sido significativa para cada persona, es decir, que ha formado parte de sus vivencias, de su identidad musical. Por eso, en el trabajo previo al inicio de un programa de musicoterapia es muy importante la colaboración de la persona, si está al principio de la enfermedad, pero sobre todo de la familia para ayudar a hacer un inventario de la música que le ha gustado a la persona durante su vida, antes de la enfermedad.
¿Dónde se puede hacer musicoterapia? La especialista señala que los centros de día, residencias geriátricas y asociaciones de familiares de enfermos suelen ofrecer programas de musicoterapia. "Son llevados a cabo por un musicoterapeuta profesional y especializado, en los que antes de empezar se estudia cada caso de manera individual, se diseña la estrategia más conveniente para la persona y se hace un seguimiento continuo de su evolución, en colaboración con el resto del equipo de profesionales", puntualiza.
Los beneficios de escuchar música agradable
Estudios anteriores ya señalaban que escuchar la música que a uno le agrada aporta beneficios al organismo ya que provoca que se libere más cantidad de dopamina, que proporciona bienestar. Incluso hay trabajos que relacionan el hecho de escuchar música con una mejor salud cardiovascular y alivio del dolor crónico. Otras investigaciones apuntan que mejora las habilidades lingüísticas, fomenta la atención y la concentración, la imaginación y la memoria a corto y largo plazo. Ello favorece el aprendizaje, ya que la percepción musical comparte áreas cerebrales implicadas en el lenguaje y en la lectura.
Las investigaciones en musicoterapia han reportado datos positivos en personas hipertensas, ante estados de ansiedad, depresión y estrés y en alteraciones del sueño. También se emplea en la rehabilitación de trastornos psicóticos, autismo y de adolescentes con trastornos del comportamiento. E, incluso, con los más pequeños: un metaanálisis sobre los efectos médicos y de desarrollo de la musicoterapia en bebés prematuros ingresados en la unidad de cuidados intensivos neonatales destaca que proporciona tranquilidad y refuerza el estímulo de la succión, entre otros.
http://www.consumer.es/web/es/salud/atencion_sanitaria/2014/06/06/220011.php
Foto: http://mexico.cnn.com/media/2013/09/03/demencia-msica.jpg
miércoles, 9 de julio de 2014
Grasas trans, ¿dónde se esconden?
La bollería industrial para niños, las galletas rellenas de chocolate y los cereales chocolateados encabezan la lista de alimentos que pueden contener ácidos grasos trans
El consumo elevado de grasas trans tiene efectos negativos en el organismo. Ninguna entidad implicada en la salud pública lo discute. El incremento que generan este tipo de ácidos grasos (AGT) en el riesgo de padecer cardiopatías se ha observado una y otra vez en estudios clínicos bien diseñados, según ha detallado en enero de 2014 la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos. Si bien es cierto que bajas dosis de ingesta de AGT supondrán un riesgo inferior, cualquier dosis aumenta el riesgo. Aunque algunas empresas han decidido de forma voluntaria eliminarlos de sus productos de marca propia, los AGT aún siguen en el mercado, por lo que es conveniente saber por qué son preocupantes y dónde suelen estar. El siguiente artículo explica qué son las grasas trans, por qué son peligrosas y en qué alimentos es más probable encontrarlas.
¿Qué son los ácidos grasos trans?
Los AGT son un tipo de ácidos grasos con una configuración especial, que pueden producirse tanto de forma natural (fermentación en el rumen de los rumiantes), y que encontramos en cárnicos o lácteos, como mediante determinados procesos de hidrogenación llevados a cabo por la industria alimentaria. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) consideró en 2010 que el efecto negativo de los AGT sobre los lípidos sanguíneos es similar tanto si provienen de alimentos naturales, como si lo hacen de alimentos procesados. No obstante, mientras que está bien establecido que la ingesta de AGT de alimentos transformados se asocia a un incremento en el riesgo cardiovascular, las actuales pruebas científicas no permiten determinar si este efecto se produce con AGT de origen natural.
¿Por qué son peligrosas las grasas trans?
La configuración de los AGT es muy similar a la de los ácidos grasos saturados. Estos últimos, pese a que no es preciso ingerirlos a través de la dieta, son necesarios en el ser humano, ya que, entre otras funciones, protegen a las células de la oxidación, y es por ello que tenemos mecanismos para sintetizarlos. Sin embargo, los AGT no son en absoluto necesarios: nuestro cuerpo no los sintetiza y su ingesta está desaconsejada. ¿Por qué?
En primer lugar, porque aparentan ser algo que no son: la configuración de los AGT es similar a la de los ácidos grasos saturados, y ahí radica uno de los problemas asociados a su consumo. Nuestro organismo los "confunde" y los incorpora en las membranas biológicas de las células, en el lugar donde irían los saturados. Ello altera la permeabilidad de la célula y hace que se oxide con más facilidad (proceso relacionado con el envejecimiento celular). Se podría comparar con utilizar en verano una crema solar que, en vez de proteger de los rayos ultravioleta perjudiciales, hiciera que fuera más fácil que estos quemasen nuestra piel.
Pero además, los AGT, una vez ingeridos, alteran el equilibrio del colesterol sanguíneo: entre otros efectos adversos, disminuyen las concentraciones de colesterol HDL (conocido como "colesterol bueno"). La EFSA considera que una alta ingesta de AGT se relaciona de manera "consistente" con un mayor riesgo de enfermedad coronaria.
¿En qué tipo de alimentos podemos encontrar grasas trans?
La mayoría de los AGT presentes en los alimentos se genera mediante la hidrogenación, un proceso que permite obtener grasas semisólidas con características interesantes para la elaboración de alimentos, pero que a su vez despiertan gran preocupación en el ámbito sanitario. Aunque muchos fabricantes de alimentos han reducido la presencia de AGT, todavía es posible ingerir altas cantidades de estas sustancias, tal y como mostraron Stender y colaboradores en la revista BMJ Open en septiembre de 2012. Salvo excepciones, las etiquetas no suelen declarar su contenido en AGT, lo que dificulta su identificación.
Una pista para detectar los AGT consiste en revisar si la etiqueta del producto detalla que contiene grasas "parcialmente hidrogenadas". En tal caso es casi seguro que tendrá también AGT. La siguiente lista, elaborada en base a datos aportados por la Academia de Nutrición y Dietética y la Asociación Británica de Dietética, apunta dónde es posible que se "escondan" hoy los AGT:
- Bollería industrial.
- Comida para llevar.
- Cremas.
- Comida rápida o fast food.
- Fritos.
- Galletas o pasteles.
- Palomitas de maíz para el microondas.
- Pastelería.
- Patatas fritas de bolsa u otros aperitivos similares.
- Pizza congelada.
- Postres o helados.
- Precocinados (empanadas, croquetas, etc.).
El Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), por su parte, detalló en 2010 que de entre los alimentos más arriesgados por su contenido en AGT destacan las galletas rellenas de chocolate, la bollería infantil y los cereales con chocolate.
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lunes, 7 de julio de 2014
Investigación científica sobre Quiropráctica
Actualmente existen pruebas y evidencia sobre la eficacia y
rentabilidad del tratamiento quiropráctico, y las encuestas indican un alto
grado de satisfacción de los pacientes, como así lo indican estudios como el
realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios en cuatro países de la
Unión Europea (1).
Ahora bien, no ha sido el agrado y satisfacción de los
pacientes el factor desencadenante de cambios en la política sanitaria de
algunos países. Han sido los números, la rentabilidad de estos cuidados frente
a otros tratamientos médicos, los que han convencido de lleno a los
planificadores de los sistemas de salud. La eficiencia económica de la atención
quiropráctica para algunos problemas respalda convenció de forma abrumadora de
la utilización de estos servicios frente a otros más caros, más drásticos y
menos eficientes.
Por otro lado, se ha demostrado la seguridad del ajuste
quiropráctico frente a otros tratamientos más traumáticos y que conllevan más
riesgos para el paciente. No en vano la Quiropráctica ofrece un servicio
diferente que prescinde de la cirugía y la farmacología.
Debido a la íntima relación que existe entre el sistema
nervioso y la columna vertebral que ya hemos explicado, un tratamiento mecánico
como el ajuste vertebral específico tiene efectos sobre órganos internos
también, o podríamos decir que hay efectos tanto locales como centrales.
La experiencia clínica sugiere que la columna vertebral
tiene una importancia no siempre reconocida en problemas orgánicos. El
cardiólogo alemán Kunert habla de ejemplos así, y concluye que lesiones
mecánicas de la columna vertebral son perfectamente capaces de simular,
acentuar, o contribuir en gran medida a enfermedades orgánicas, que no hay
ninguna duda de que la columna vertebral influye en la función de los órganos
internos.
Lewit, neurólogo de Praga, muy conocido en la medicina
manual en Europa, escribe sobre sus experiencias clínicas empleando
manipulación de la columna vertebral para tratar pacientes con problemas
respiratorios, problemas de corazón, de digestión, problemas ginecológicos,
migraña, vértigo y otros.
En el pasado los estudios se centraron en demostrar la
eficiencia del cuidado quiropráctico en problemas relacionados con la espalda:
dolor lumbar, dolor cervical y dolor de cabeza y cuello. Durante la última
década las investigaciones han sondeado otros terrenos, a partir de los
resultados obtenidos en consultas y clínicas quiroprácticas. El interés por los
resultados quiroprácticos abre nuevos horizontes hacia la demostración de su
efectividad en problemas biomecánicos de las extremidades, problemas de la
infancia (asma, micción involuntaria, problemas de audición, resistencia
inmunitaria deficiente, otitis media, amigdalitis o cólicos), trastornos
auditivos, visuales y de equilibrio, hipertensión, trastornos respiratorios,
digestivos y cardiacos, trastornos pélvicos y ginecológicos, dismenorrea y como
tratamiento preventivo y de promoción de la salud. Así lo expone David Chapman
Smith en su obra “The chiropractic profession”, que supone una recopilación de
estudios sobre la Quiropráctica, y que además cuenta con el reconocimiento y la
aprobación del estamento médico internacional (2).
Deberíamos recordar que el plural de “anécdota” es “data”, y
estamos acumulando data sobre condiciones tan dispares como niños con
amigdalitis, disfunción del intestino grueso, pérdida de campo visual. Los
resultados con nuestros pacientes nos obligan a profundizar más sobre todo en
los efectos centrales de nuestros ajustes. Si fuera solo una vez sería una
anécdota, pero una y otra vez pacientes que llegan a la consulta por dolor en
la espalda obtienen mejora en otros aspectos de su organismo, como la
respiración, digestión, circulación, la visión, sexualidad, audición, la piel.
La lista, por supuesto, continúa.
Es obvio que queda por hacer mucha investigación de este
tipo, y seríamos muy poco responsables si insistiésemos en que el único
tratamiento razonable para estos problemas es el tratamiento del ajuste
quiropráctico. Pero también está muy claro, como dice Korr, el neurofisiólogo
que tanto ha estudiado los efectos de la manipulación específica, que el alivio
del dolor de la espalda es sólo la punta del iceberg referente a los efectos
clínicos del ajuste vertebral específico.
(1) OCU Salud: “Quiropráctica. Pacientes satisfechos”. Nº 24, Junio-Julio 1999, pp. 9-13.
(2) Chapman
Smith, D: “The chiropractic profession. Its education, practice, research and
future directions”. Ed. NCMIC Group Inc., West des Moines (EE.UU.),
2000.
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viernes, 4 de julio de 2014
5 cosas que acortan la vida
- Tabaco: Se trata de la sustancia más tóxica y más dañina. El humo del cigarrillo contiene cerca de 4.000 sustancias potencialmente tóxicas. Quienes fuman reducen su esperanza de vida en unos siete años, pero los que están expuestos al humo del tabaco, los llamados fumadores pasivos, también se ven afectados. De hecho, los mutágenos que contiene el humo del cigarrillo, como el monóxido de carbono o la nicotina, producen daños directos en nuestro ADN.
- Sol: Los rayos UV del sol, son de sobra conocidos porestimular el envejecimiento de la piel, pero además, provocan cánceres de piel muy agresivos, como el melanoma. Pero el efecto del sol no queda aquí:los rayos infrarrojos del sol, los que nos ocasionan la sensación de calor, también producen cambios en algunos biomarcadores del envejecimiento que están asociados a un acortamiento de la esperanza de vida y a enfermedades neurodegenerativas.
- Arsénico y benceno: Ambas sustancias son potentes gerontógenos. La primera, disminuye la capacidad del ADN de autorrepararse; la segunda, que se encuentra en las emisiones de los coches o el humo del tabaco, entre otras, limita la producción de telómeros (extremos de los cromosomas ) y por tanto se asocian a una menor longitud de vida.
- Obesidad: Tener exceso de peso está relacionado con enfermedades ligadas al envejecimiento como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer. También la obesidad provoca una disminución en la longitud de los telómeros.
- Estrés: Aunque no se trate de una sustancia, sí que actúa como un poderoso aliado del envejecimiento prematuro. Aunque diversos estudios muestran que un poco de estrés puede ser positivo, mucho provoca una disminución de las defensas, un aumento de enfermedades cardiovasculares, un impacto negativo en la memoria así como una disminución de la encima telomerasa, que es la encargada de reparar los telómeros.
miércoles, 2 de julio de 2014
¿Practicas deporte? Mejor comer bien que tomar suplementos
Algo falla en la elección de la dieta si un deportista aficionado o semiprofesional consume más suplementos nutricionales que alimentos habituales de la cesta de compra
El desgaste energético que resulta de una actividad deportiva habitual condiciona la alimentación, al igual que la alimentación fija el óptimo resultado del ejercicio. Esto se evidencia cuando se logra adquirir y mantener en el tiempo el hábito saludable de practicar deporte. No hay duda de que se mejora la calidad de vida, aunque también aparece la necesidad de adoptar unas nuevas pautas dietéticas que fortalezcan el bienestar logrado. Éstas van mucho más allá de rehidratarse con bebidas isotónicas o aumentar el consumo de hidratos y proteínas. Además, conviene no utilizar atajos que se limitan a llenar la despensa de suplementos nutricionales comerciales en forma de barritas, píldoras o batidos, o alimentos procesados. El siguiente artículo ofrece una buena elección de alimentos y fórmulas gastronómicas que sean útiles para la persona que cumple con el ejercicio físico.
La cesta de la compra del deportista
El frigorífico rebosante de alimentos naturales y la alacena llena de ingredientes básicos es un espejo de una buena elección de alimentos -que no productos- y de nutrientes -que no suplementos-. Cumplido este requisito, toca aprender a optimizar su valor y elegir soluciones domésticas con las que conformar recetas y menús para un deportista.
Cuando hablamos de deportista aficionado o semiprofesional nos referimos a aquel que destina varios días (3-5) a la semana a hacer más de una hora de deporte y que participa de manera ocasional en pruebas atléticas. Estas personas necesitan llevar una dieta rica proteínas para que aumente rápidamente la concentración de aminoácidos en sangre y se dispare la reconstrucción muscular. También debe dotarse de glucógeno (reserva de la glucosa) en el músculo y en el hígado, para estar en predisposición de retrasar la fatiga y proporcionar fondo físico. Y además, el consumo de hidratos debe prevalecer para compensar la exigencia extra de energía. Asimismo, debe atender al aumento de necesidades de algunas vitaminas y minerales que participan en el proceso metabólico de obtención de energía a partir de los macronutrientes (hidratos, proteínas, grasas).
Todo esto no deviene de ingerir una barrita de suplementos proteicos, que puede ser una opción extraordinaria al término de una jornada de practicar esquí de fondo, pero no debe ser un hábito, y mucho menos la pauta dietética. Además, estos comestibles aportan un número nada desdeñable de calorías que son innecesarias y sólo sirven para aumentar el cómputo general. Del mismo modo, no siempre es necesario ingerir un batido de proteínas preparado después de un desgaste físico ni elegir una bebida con sales para hidratar. Hay que tener muy claro que no supone ninguna mejora extra en el rendimiento físico y sí puede conducir a desatender la verdadera fuente de nutrientes a través de una dieta equilibrada.
Alimentos y fórmulas caseras para deportistas
Los alimentos habituales de cualquier cesta de la compra son los ingredientes que definen los menús sanos. Si además se es deportista, no deben faltar nunca yogures desnatados (las grasas retardan la digestión), los huevos (sobre todo la clara), frutos secos, queso fresco o requesón o alternativas vegetales como el tofu, carnes magras, verduras de hoja verde, chocolate puro, arroz y pasta (integral mejor, para lograr un aporte de fibra y asegurar un mejor perfil nutricional).
Si se quiere suplementar la ingesta de proteína, lo más natural es dar una mayor presencia a la clara del huevo frente a la yema. Y así, optar por tortillas de 2 claras y una yema. También se puede añadir clara a las sopas, a caldos desgrasados o incluso a platos de legumbre, como los guisantes. Si un mayor compromiso deportivo indica que convendría optar por cumplimentar la dieta con un batido de proteína, mejor si es casero. A un batido de leche (mejor desnatada para que se digiera antes, o vegetal) se puede añadir unos frutos secos y un poco de chocolate, y una cucharada sopera de leche en polvo, o batir un yogur con trozos de frutas, incluso a un batido de cereales con queso y miel. Si existe intolerancia a la lactosa o a los lácteos, la leche en polvo puede sustituirse por otras bebidas vegetales que conviene alternar (de arroz, avena, soja, almendras...).
La creencia de que faltan alternativas lleva en ocasiones a abusar de las carnes y de los pescados cuando se busca una riqueza proteica en la dieta. No debemos olvidar que las nueces, otros frutos secos, las semillas de calabaza, de girasol o el sésamo son fuentes de proteína vegetal que, combinada con hidratos, refuerzan la acción de los nutrientes.
Precisamente, para que la ingesta de hidratos de carbono sea más eficiente, conviene optar por guarniciones de arroz, pasta o cuscús y limitar las patatas, que tienen la mitad de carbohidratos y más del doble de calorías (si son fritas). Arroz con leche para desayunar, cuscús con verduras o platos diversos de pasta son opciones muy útiles. Con los hidratos hay que vigilar las cantidades. No se trata de saciarse sino de lograr el aporte de energía saludable en cantidad saludable.
¿Qué llevar en la cantimplora?
El agua es el mejor aliado para reponer la pérdida de líquido tras el ejercicio. Pero no se trata sólo de beber agua durante y después del deporte, se trata de hidratar el cuerpo de manera constante a lo largo de todo el día. El litro y medio de agua se estima la cantidad básica para todas las personas, también para los deportistas. A partir de ahí, durante la práctica del ejercicio, si es posible, conviene beber agua, aunque no se tenga sed, y al término, sin duda.
La opción de bebidas isotónicas tiene su razón como prevención de hipoglucemia (descenso de los niveles de glucosa en sangre) o para compensar electrolitos si el esfuerzo es mayor, más intenso, más duradero o el ambiente es caluroso y húmedo. Puede ser también una alternativa para el día en que el deportista realiza una prueba extraordinaria, pero una vez más, no hay que perder de vista que el deportista es quien practica deporte, no quien usa suplementos para deportistas.
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/deporte/2013/11/20/218603.php
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