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viernes, 30 de diciembre de 2011

Y usted ¿duerme bien?


Quizás no lo sabía…Las personas que duermen menos de seis horas por noche son propensas a tener niveles anormales de azúcar en sangre.
Participantes de un estudio que dormían menos de seis horas diarias eran 4.5 veces más proclives a tener mediciones de glucosa anormales en seis años, comparado con aquellas personas que descansaban más.
De acuerdo con los investigadores de la Universidad de Búffalo en Nueva york ese estudio respalda la creciente evidencia de la asociación entre el mal dormir y los problemas de salud.
Diversos estudios demostraron que hay consecuencias negativas para la salud relacionadas con la falta de horas de sueño.

Los peligros de no dormir bien

En el caso de los niños el dormir poco eleva el riesgo de obesidad, depresión e hipertensión. En adultos, incrementa el riesgo de caídas. Y en personas de mediana edad, el de infecciones, problemas cardíacos, accidentes cerebrovasculares y cáncer.
Las personas adultas suelen necesitar entre siete y nueve horas de sueño por noche.
En un amplio estudio, de seis años de duración, los investigadores identificaron a 91 personas cuya cantidad de azúcar en sangre había aumentado durante el período de investigación y las compararon con 273 personas cuyos niveles de glucosa se mantenían en un rango normal.
Los participantes que dormían menos eran mucho más propensos a desarrollar problemas de glucosa en ayuno -una condición que puede conducir a la diabetes tipo 2- durante el período del estudio, en relación con los que descansaban entre seis y ocho horas por noche.
Aún después de ajustar los datos según la edad, la obesidad, la tasa cardíaca, la presión arterial elevada, los antecedentes familiares de diabetes y los síntomas de depresión las diferencias se mantuvieron.

Ref: Psic. Cristina Núñez Justo y Dr. Ricardo Torres Torrijos (psiquiatra)


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los Minerales en los alimentos

Minerales hay muchos pero sinceramente es necesario conocer las funciones y dosis de cada uno ya que sus indicaciones son realmente muy diferentes.
¿Qué son los minerales?
Los minerales son micronutrientes inorgánicos que el cuerpo necesita en cantidades o dosis muy pequeñas; entre todos los minerales suman unos pocos gramos pero son tan importantes como las vitaminas, y sin ellos nuestro organismo no podría realizar las amplias funciones metabólicas que realizamos a diario, la síntesis de hormonas o elaboración de los tejidos.

Constituyen sólo el cinco por ciento de la masa corporal y de los 28 existentes sólo una docena es considerada esencial, según su cantidad o dosis necesaria se dividen en dos grupos:

  • Los macroelementos: cuyas necesidades superan los 100 mg diarios: calcio, magnesio, potasio, sodio, cloro, azufre y fósforo. Las funciones de estos minerales están ligadas a la constitución del hueso, regulación de los líquidos del cuerpo y secreciones digestivas.
  • Los microelementos o elementos traza: cuyas necesidades son menores a los 100 mg diarios. Dentro de este grupo de minerales, los más destacados son el hierro, en cinc, el selenio, el cobre, el yodo el manganeso y el cromo. Sus funciones están relacionadas con las reacciones bioquímicas, nos protegen contra enfermedades, ayudan a reducir la fatiga y lograr un mejor estado físico y mental.
La deficiencia de minerales puede ser el principio de un sinfín de enfermedades; por ejemplo la falta de calcio durante la etapa de crecimiento puede derivar en una osteoporosis en edad adulta, así como la de cinc a problemas en el sistema inmunitario y la falta de magnesio y selenio pueden conducirnos a enfermedades cardíacas.

Equilibrio dietético de los minerales
Los alimentos que componen nuestra dieta, es importante que respeten la proporción de cada uno de los minerales puesto que en el organismo funcionan de manera interdependiente, esto quiere decir que elevadas dosis o concentraciones de algunos pueden inhibir la absorción de otros porque compiten entre sí. Así la ingesta de potasio debe ser de cuatro a siete veces superior a la de sodio para que el transporte hasta las células sea el óptimo.

¿Es necesario tomar suplementos de minerales?
En general no; no es necesario si nuestra dieta es completa y variada, principalmente abundante en algunos alimentos como: frutas, verduras y cereales integrales. De esta forma todos nuestros requerimientos minerales estarán cubiertos; sin embargo pueden darse casos especiales de deficiencia que deriven en una suplementación o dosis extra (recomendada por un especialista) como es el caso de la anemia por falta de hierro, osteoporosis por deficiencia de calcio y magnesio, yodo en enfermedades de tiroides, cromo en diabéticos o cinc en problemas inmunológicos.

Funciones generales de los minerales
  • Estructura ósea y dental.
  • Regulación del balance hídrico, ácido-base y de la presión osmótica.
  • Excitabilidad nerviosa, contracción muscular, transporte...
  • Sistema inmunológico, crecimiento celular.
Alimentos ricos en minerales

Calcio: las algas, productos lácteos, sardinas, sésamo, almendras y espinacas nos aportan una buena dosis de este mineral.
Magnesio: mijo, arroz, trigo y avena integral, soja y judías. Espinacas, maíz y plátano
Fósforo: pescado, cereales integrales, carne, soja.
Potasio: legumbres, frutas secas, papas, champiñones, col, plátanos y verduras en general.
Sodio: alimentos BAJOS en sodio son frutas, hortalizas, cereales, legumbres y semillas, por el contrario son ricos en sodio los embutidos, fiambres curados, encurtidos, enlatados, los alimentos preparados y la sal común.
Hierro: una dosis o aporte importante de este mineral lo podemos encontrar en la carne, soja, lentejas, garbanzos, pan integral, algas, espinacas, mijo y avena
Cinc: ostras, carnes, semillas de sésamo y calabaza, pan integral.
Selenio: nueces, mariscos en general, leche y huevos.
Flúor: pescados, té, espinaca, soja, pan integral.
Yodo: sal marina, pescado, mariscos y algas.
Manganeso: té negro, cereales integrales, plátano, soja, judía y remolacha
Cobre: alimentos como el cacao, cereales integrales, legumbres, quesos y setas nos aportarán una buena dosis.

María Suriguez
Licenciada en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Postgrado en Nutrición y Dietética
Colaborador de enbuenasmanos.com

martes, 27 de diciembre de 2011

¿Puede ver el progreso?

La reducción del dolor es una medida de mejora.

Pero los cambios que usted tiene más probabilidades de ver primero incluyen la capacidad para trabajar más y hacer más tareas, más períodos de confort, mejor ánimo, y un sentimiento de mayor resistencia y condición física.

Un plan de acción puede ayudar a volver más visibles los progresos para la persona con dolor. Se debe incluir objetivos simples (como ser capaz de lavar los platos o ir al cine) y las actividades que pueden dar alivio (como escuchar música y caminar).


Referencia: Gordon Waddell, The Back Pain Revolution, Churchill Livingstone 2004

lunes, 26 de diciembre de 2011

Consejos para llevar la mochila escolar

Las mochilas son uno de los puntos desencadenantes de dolor y tensión en los niños. La vuelta al colegio en nuestro centro significa que empezamos a ver más niños por dolores y molestias problemáticos. A menudo, los niños tienen que llevar mochilas que pesan el 10% de su peso corporal. Esto es malo! No solo causan dolores de espalda, dolores articulares, incluso tensión en los músculos y dolores de cabeza; pero algunos niños empiezan toda una vida con estos problemas.

Demasiado a menudo, los padres atribuyen el dolor de sus hijos a “dolores del crecimiento”. Investigaciones han demostrado que los niños que se ajustan no experimentan estos síntomas. Cada vez es más conocido que llegar a la causa del dolor en los niños es más beneficioso que acostumbrarles a toda una vida de tomar medicamentos. ¿Dónde nos hemos equivocado? Un buen modo de comenzar es mirando el problema de la mochila. Las mochilas provocan una distribución desigual del peso y, como resultado, pueden aparecer subluxaciones y desalineamientos de vértebras, los ligamentos que sostienen la columna se pueden debilitar, y los músculos pueden irritarse como resultado de la interferencia del nervio.

La próxima vez que vea a su hijo o hija, hágale mirar su postura en un espejo. Marque los desequilibrios como que un hombro está más alto que el otro, o que un omóplato está hacia delante y el otro hacia atrás para mantener cómoda la mochila. Una cadera puede estar más alta que la otra para compensar una carga pesada en un lado del cuerpo. Esto puede contribuir a desequilibrios y malas posturas a largo plazo, así que use estos consejos y enseñe a sus hijos antes de empezar el año escolar!

Ayudar a sus hijos evita el mal uso y la tensión de la mochila….

Consejo # 1 – Llevar solo lo que necesiten. Ponga lo que su hijo realmente necesita para llevar al colegio cada día. Muchas veces, hay libros o cuadernos que pueden dejarse, y el niño no se ocupa de dejar lo que es innecesario. Trabaje con su hijo para que solo lleven lo justo.

Consejo #2 – Ponerla en una pesa. Pesa la mochila para ver si sobrepasa el 10% del peso de su hijo. Sin embargo, puede no ser aconsejable que un niño con un desequilibrio postural, escoliosis, o debilidad espinal lleve un peso incluso del 5% de su peso corporal. Consulte con su quiropráctico para un chequeo de la columna de su hijo.

Consejo #3 – Tener abierta la comunicación sobre buenas posturas y formas de llevar las mochilas, preguntar si su hijo está experimentando algún dolor y tener comprobado por un quiropráctico si tiene interferencias en su sistema nervioso. Muchas veces, llevar una mochila puede irritar un área de la columna ya debilitada, así que es mejor que los niños se hagan un chequeo temprano.


Dr. Sam Tocco
Michigan Chiropractor

viernes, 23 de diciembre de 2011

Modifica tu salud con afirmaciones


La ciencia actualmente esta descubriendo la poderosa conexión entre la salud mental y corporal. Estudio tras estudio ha probado que la conexión cuerpo/mente es extremadamente fuerte. Tu nivel de creencia y fe en tu salud es una de las llaves para una mejor recuperación.


Usando afirmaciones positivas pueden ayudarte a transformar tu cuerpo desde el interior al exterior. ¿Cómo puede afectar exactamente algo que piensas y dices? Todo eso tiene que ver con la composición de tu cuerpo. Todo a tu alrededor, incluyendo tu cuerpo, es solo energía acomodada en diferentes formas. Todo esta hecho con células, las cuales están hechas de átomos y por ende los átomos son energía.


Psiquiatras han observado durante años que los pensamientos y emociones humanas pueden tener consecuencias inmediatas. La energía cambia dependiendo de que la rodea. Tus pensamientos, sentimientos, actitudes y conductas pueden cambiar la energía que te rodea y la energía que te envuelve es tu mejor maquillaje. Sabiendo esto, es posible influir a tu cuerpo con pensamientos y afirmaciones.


Las afirmaciones pueden cambiar tus pensamientos, sentimientos, actitudes y conductas para llevar una vida saludable y hasta sanar desde adentro. Muchos pacientes con enfermedades crónicas han tenido cambios dramáticos usando el poder de los pensamientos positivos. Las afirmaciones te ayudan a pensar positivamente y cambiar el nivel de energía en tu cuerpo y la energía que te rodea.
Usando afirmaciones para cambiar tu salud es un proceso relativamente simple. Esto no significa que pasa de la noche a la mañana, pero es muy fácil empezarlo.


Cuando usas afirmaciones para modificar tu salud, debes concentrarte en como quieres que sea, y no en los problemas que tienes. La afirmación ideal para la salud se dice en tiempo presente:
“Estoy fuerte y saludable”
y no esperanzado en esto:
“Yo quiero estar fuerte y saludable”


Si tienes un estado de salud con el que estas luchando, tomate un tiempo para escribir unas citas para una mejor salud. No te concentres en tu condición, concéntrate en tu recuperación. Una frase simple y efectiva para sanar es “Gracias por mi salud”. Cuando usas una afirmación como esta, no solo estas reconociendo tu condición. Estas conciente de que estas mejorando y en verdad sucede. Tienes fe que tu cuerpo esta sanando y la enfermedad se esta yendo.


No te frustres si no te sientes mejor de la noche a la mañana. Las afirmaciones no surten efecto instantáneamente. Tomará algún tiempo cambiar tu nivel de energía a través de las afirmaciones.
Considera esto: estamos diseñados para resistir y “pelear” contra los problemas de salud.
Las afirmaciones requieren un tipo diferente de acercamiento. En lugar de luchar, tu estas cambiando tu energía y pensamientos por mejoras. Puede tomar cierto tiempo superar percepciones pasadas de la enfermedad y salud.


Con el tiempo y aplicación de tus afirmaciones saludables empezaras a cambiar tu energía a todos los niveles. Conforme empieces a mejorar tu salud a través de afirmaciones positivas, no te olvides de ser agradecido por la recuperación… así puedes atraer mas salud a tu vida.

Por: Angel R. de Liz