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viernes, 31 de enero de 2014

¿Cómo sabe nuestro cerebro si alguien está contento o triste?


Nuestro cerebro detecta emociones en las caras de los demás gracias a la amígdala, una pequeña estructura con forma de almendra localizada en la parte más profunda del cerebro. Compuesta de núcleos de neuronas, su función principal es la de procesar y almacenar los recuerdo de experiencias emocionales que han dejado huella en las conexiones sinápticas. Para deducir que alguien está triste, nuestra memoria influye en mayor medida que los signos visibles en el rostro, según las últimas investigaciones.

Un grupo de neurocientíficos implantó electrodos en la amígdala de siete enfermos de epilepsia que estaban a punto de someterse a cirugía cerebral. Los investigadores registraron la actividad de 200 neuronas individuales y analizaron la forma en que estas respondían al estímulo visual del paciente mientras este observaba una serie de fotografías con rostros felices y tristes. El equipo encontró un subconjunto de células encargadas de discernir ambas emociones, incluso cuando estas eran identificadas de manera errónea.

Los resultados sugieren que las neuronas de la amígdala reconocen las emociones en las expresiones faciales de los demás en base a criterios subjetivos almacenados en nuestra memoria, más que atendiendo a las características visuales de las caras. Por lo tanto, cuando se trata de reconocer lo que sienten los demás a través de su rostro, lo que pensamos que vemos parece ser más importante que lo que vemos.

http://www.newsbcc.com/cuba/tecno-ciencia/%C2%BFc%C3%B3mo_sabe_nuestro_cerebro_si_alguien_est%C3%A1_contento_o_triste/273277/

miércoles, 29 de enero de 2014

Las pastillas efervescentes aumentan el riesgo de sufrir infarto


El consumo excesivo de medicamentos solubles en agua podría tener consecuencias nefastas para nuestra salud cardiovascular, según una investigación de la Universidad de Dundee (Reino Unido). El alto contenido en bicarbonato de sodio de las pastillas efervescentes nos lleva a exceder la cantidad diaria de sal recomendada, lo que se traduce en un aumento del 20% en el riesgo de sufrir un infarto.

El bicarbonato de sodio presente en los fármacos efervescentes ayuda a que se produzca el burbujeo y la disolución, pero su alta concentración en sal es peligrosa para la salud. En este trabajo se analizó el efecto de la ingesta a diario de más de veinte tipos diferentes de medicinas efervescentes, incluyendo los analgésicos comunes como paracetamol y aspirina, así como suplementos.

Los resultados observados en más de un millón de pacientes mostraron un vínculo entre la cantidad de pastillas efervescentes ingeridas y el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. En comparación a los tratamientos sin sal, los pacientes que tomaban pastillas solubles eran siete veces más propensos a desarrollar presión arterial alta o hipertensión, lo que a su vez provocaba un aumento del 20% el riesgo de infarto.

Según los autores del estudio, la mayoría de los consumidores desconoce el contenido de este tipo de fármacos y no tiene en cuenta este añadido en la cantidad de sal ingerida a diario, de forma que pone en peligro la salud de su corazón.

http://www.vanguardia.com.mx/medicamentosefervescentesaumentanriesgodesufririnfarto-1897811.html
Foto: http://p1.trrsf.com/image/fget/cf/301/401/images.terra.com/2013/11/28/108724216.jpg

lunes, 27 de enero de 2014

Cómo alimentar a un niño que practica deporte


Con los niños deportistas, hay que esforzarse más en que la dieta sea equilibrada, utilizar grasas sanas e hidratar muy bien el cuerpo

Para planificar la dieta de los niños que hacen deporte extraescolar debemos considerar dos cuestiones importantes: los peques requieren más energía calórica que los adolescentes y adultos deportistas porque utilizan más grasa, y menos carbohidratos durante una sesión prolongada de ejercicios. A esto se suma que en su dieta deben estar presentes todos los nutrientes de una dieta equilibrada sin excusas (las proteínas, los carbohidratos, los minerales, las vitaminas, las grasas, la fibra y el agua), por lo que habrá que esforzarse en educar en los mejores hábitos dietéticos. En este artículo vamos a repasar la alimentación saludable, ofrecer algunos trucos para ponerla en práctica con mayor rigor y definir cómo han de comer los pequeños deportistas antes de una competición o un partido.

Ofrecer energía con grasas sanas

En el informe 'Nutrition for child and adolescene athletes' de la Universidad de Hamilton, Ontario, se puso en evidencia que los niños utilizan más grasa y menos hidratos que un adulto durante la práctica de ejercicio. El doctor Oded Bar-or, experto en medicina del deporte en pediatría, comenta en dicho informe cómo "un niño de 7 años de edad, podría requerir hasta un 25-30% más de energía por kilo de peso corporal que un adulto joven cuando ambos caminan o corren a la misma velocidad". La primera respuesta a este anuncio teórico fue preguntar por qué.
El doctor explicó que se trata de una cuestión de desgaste. La coordinación -o, para ser más precisos, la falta de coordinación- de los movimientos de un niño le lleva a multiplicar la contracción muscular, con lo que requiere casi un 30% más de energía por kilogramo de masa corporal para realizar ejercicios. De igual modo, durante actividades cortas e intensas los niños parecen depender más del metabolismo aeróbico (la grasa es la fuente más predominante de energía) que del metabolismo energético anaeróbico (en el que el glucógeno muscular, o reserva de hidratos de carbono, es la fuente de energía principal).

¿Cómo poner en práctica este conocimiento? El primer paso es tomar conciencia de que los niños que realizan deporte de manera habitual precisan ingerir más calorías o, lo que es igual, más energía. La mejor fórmula es convertir en aliadas a las grasas. Para ello hay que descartar por completo las grasas trans y elegir las más sanas. En términos generales, es optar a diario por las siguientes sugerencias:

  • Frutos secos en pequeñas dosis (3-4 nueces, 6 avellanas o almendras...) y semillas (como pipas de girasol o de calabaza) machacadas y añadidas a ensaladas, cremas y purés.
  • Aceitunas. El paté de aceitunas negras es delicioso y simple de hacer, al igual que el combinado de aceituna negra y anchoa.
  • Aguacate o guacamole untado en las tostadas, o acompañado de colines para untar a modo de almuerzo o merienda...
  • Pescado azul. Se puede batir con queso fresco o tofu y convertirlo en paté de atún (se prescindiría del tabasco y la nata de la receta), de sardinas o de anchoas...
  • Aceite de oliva virgen extra como condimento y aderezo de las comidas.

En paralelo, olvidar la bollería industrial (mejor sustituir por bocadillos caseros), limitar los embutidos (hay infinidad de alternativas saladas mucho más saludables para rellenar el pan del bocadillo) y los patés más concentrados en grasas saturadas.

Niños deportistas: la hidratación es fundamental

Los niños tienden a ingerir poca agua. Sus ritmos escolares y la falta de costumbre de beber sin sentir sed les lleva a un consumo de agua que casi se limita a la comida y la cena. Si es necesario corregir este hábito en todos los casos, hay que lograrlo con más motivo en los niños que realizan ejercicio. La hidratación saludable indica que un niño ha de ingerir algo más de un litro al día de líquidos, incluyendo el agua. Un niño deportista debe alcanzar el litro y medio: se trata de tener hidratado el cuerpo por dentro. El agua de bebida ha de llegar a músculos, tendones y ligamentos ya que además de ser imprescindible en el proceso de termorregulación, actúa a modo de amortiguador entre las articulaciones del niño en pleno proceso de crecimiento y desarrollo.
Además de buscar la hidratación a través del consumo de agua y de frutas frescas (¡no olvidar una pieza en el desayuno o en el almuerzo!), hay que incluirlo en meriendas, comidas y cenas. Las sugerencias son múltiples, coloridas, sabrosas y fáciles de hacer: zumos naturales, gelatinas sin azucarar -se puede usar el agar-agar como espesante para elaborar una deliciosa macedonia de frutas-, sopas calientes o sopas frías.
Una opción para relacionar hidratación y deporte es incluir en la mochila de deporte una botellita de agua, o agua con un poco de zumo natural y una pizca de sal para que tenga mejor sabor, y que cojan el hábito de tomársela a lo largo de los entrenamientos, durante el ejercicio y después de este. La meta de vaciar la botella ayuda a adquirir el hábito. Lo óptimo es lograr que beban líquido cada 15 o 20 minutos aunque no tengan sed. No se debe caer en la tentación de iniciar a los niños a tomar bebidas para deportistas ni bebidas energéticas, dado que contienen una cantidad desmesurada e innecesaria de azúcares, lo que les induce a los niños a adquirir un mal hábito y un gusto demasiado marcado por el sabor dulce.

De los minerales, calcio y hierro

Los niños están creciendo. Sus huesos y sus músculos necesitan minerales que refuercen su desarrollo. En el caso de los deportistas, someter el cuerpo a esfuerzos habituales exige una atención especial a evitar la falta de hierro y calcio. El déficit del primero supera el 15% de la población infantil y los pediatras advierten de que provoca dificultades de concentración, ansiedad y estrés.

  • Hierro. Ternera, potro, jamón serrano de calidad; en pescado y marisco, mejillones, verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, y frutas (ricas en vitamina C que favorecen el aprovechamiento orgánico del hierro de los vegetales), favorecen la nutrición orgánica de este mineral. No es preciso suplementar, salvo si lo indica el pediatra, pero sí en una dieta se priorizarán estos alimentos saludables.
  • Calcio. Este mineral es el principal alimento para los huesos -junto con otros no menos importantes, como magnesio y fósforo-, y está presente en un grupo amplio de alimentos. Los lácteos (leche yogur, cuajada, queso, etc.) no han de contemplarse como fuente única o exclusiva, por lo que estar atento al calcio no es sinónimo de incurrir en el consumo de mucha leche y derivados. Conviene optar por añadir a las recetas frutos secos y semillas y consumir más integrales (si los niños se inician con el arroz integral y la pasta, no distinguen la diferencia con los refinados, y se están nutriendo mejor). Verduras de hoja verde y legumbres también son buena fuente de calcio.

El día del partido, ¿qué conviene comer?

Lo primero que hay que tener presente es que el niño ha de llegar a la competición bien hidratado. Además de no olvidar la fruta del desayuno o tomada entre horas, hay que beber agua, con más razón que un día normal. Una hora antes del partido es bueno tomar un vaso de agua, o una fruta.
Si la práctica es matinal, el desayuno debe ser rico en hidratos de carbono, siempre que haya tres horas de distancia con el juego. Ese desayuno debe incluir un bocadillo pequeño con jamón, un yogur, una fruta; o muesli con leche semi o desnatada, o tostada con queso fresco o requesón y miel.
Si la práctica es vespertina, un plato de pasta o arroz con carne de pollo picada, un plátano y yogur (puede ser de soja) es una buena comida. Con dos horas de distancia del ejercicio. Y una hora antes: fruta.
Después del ejercicio hay que reponer energía y agua. En los primeros 15 minutos, justo después de terminar el partido o la competición, beber agua, y optar por fruta. Para la comida, hidratos y proteínas, o dicho de otra forma, un buen plato de pasta o arroz, un yogur y un plátano. Y por supuesto, hidratarse bien. Agua, agua y agua.

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/infancia_y_adolescencia/2013/12/11/218835.php

viernes, 24 de enero de 2014

La felicidad y la inteligencia se pueden transmitir a través de una bacteria



En la última década, los científicos han descubierto que el comportamiento, el estado de ánimo e incluso la memoria pueden verse modificados por la acción de microbios externos. Un claro ejemplo son los efectos que nos provoca estar en contacto con Mycobacterium vaccae, una bacteria que vive en el suelo y que inhalamos cuando damos un paseo por el campo, jugamos un rato en el parque o podamos las plantas del jardín. Según un estudio publicado hace unos años en la revista Neuroscience, este microbio estimula a las neuronas de la corteza prefrontal del cerebro humano para que liberen serotonina, el neurotransmisor de la felicidad y el bienestar, lo que nos pone de muy buen humor. Lo que es más, Christopher Lowry, neurocientífico de la Universidad de Bristol (Reino Unido), ha comprobado que inyectando la bacteria en ratones de laboratorio ejercía un efecto antidepresivo muy similar al popular Prozac.

Por si esto fuera poco, Dorothy Matthews, investigadora de The Sages Colleges de Nueva York (EE UU), ha llegado a la sorprendente conclusión de que M. vaccae también puede mejorar la capacidad de aprendizaje. En experimentos con roedores alimentados con la bacteria viva, Matthews y su equipo comprobaron que los animales "infectados" se movían más rápido por los laberintos y sufrían menos ansiedad. "Podemos especular que sería positivo programar en las escuelas un tipo de aprendizaje al aire libre para adquirir nuevas habilidades", sugiere Matthews. A la vista de estos resultados, tampoco parece descabellado imaginar que, en un futuro no muy lejano, podamos tomar un puñado de estas bacterias para convertirnos en personas más felices e inteligentes. De hecho, en 2003 Rook y Lowry ya dieron el primer paso en este sentido al obtener una patente para el uso de M. vaccae y derivados para tratar la ansiedad, los ataques de pánico y los trastornos alimentarios.

http://larutadelailuminacion.blogspot.com.es/2013/01/la-felicidad-y-la-inteligencia-se.html
Fuente: Muy Interesante
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiBakG0XhUlosqvCgaq4W_yET08p2Q5xDX7SO6qmQpRZeSGjX7Q5riYoTSl8dK7GoeULKqBq4_gLrLrEAXYTybzxR0DA8tB9MHlwBNAtvPZ9Ieu9Qu2TyaNfScgcFjLTFiuOEt_YuKly3w/s1600/felicidad.jpg

miércoles, 22 de enero de 2014

Los frutos secos reducen la mortalidad un 20%


Así lo acaba de certificar uno de los estudios más completos realizados hasta el momento sobre la materia. Según las conclusiones, aquellas personas que consumen siete raciones o más de frutos secos a la semana tienen un 20 por ciento menos de posibilidades de morir por afecciones cardiovasculares, cáncer y afecciones respiratorias.
 Exactamente, según los datos recopilados por investigadores de varias instituciones estadounidenses, tomar cierta cantidad de frutos secos disminuye en un 29 por ciento el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular y un 11 por ciento por cáncer.

 Para llegar a esta conclusión el equipo de investigadores analizó los datos de 118.962 personas que no tenían ningún tipo de antecedente de cáncer, enfermedades cardiovasculares  o infartos cuando comenzó el ensayo y se llevó a cabo durante 30 años. Además, para descartar otros factores que pudieran influir en los resultados, analizaron exhaustivamente los datos, observando que aquellos que comían más frutos secos también tomaban más frutas y verduras, bebían menos alcohol, fumaban menos y usaban complementos vitamínicos.
 Los beneficios han sido demostrados independientemente del tipo de fruto consumido. Como explica a la agencia de noticias científicas SINC el autor principal del estudio e investigador en el Hospital Birgham de Boston Ying Bao, “tanto el consumo de los de tierra como de los procedentes de árboles tienen efectos similares en la mortalidad”. Pero ¿qué tienen de especial los frutos secos para conferirles estas propiedades protectoras?

 Según los investigadores el secreto de las bondades de los frutos secos reside en la gran cantidad de nutrientes que aportan. "Los ácidos grasos insaturados, las proteínas de alta calidad, la fibra, las vitaminas, los minerales o los fitoquímicos como los flavonoides, carotenoides…” podrían ser la clave de las propiedades "cardioprotectoras, anticarcinogénicas, antiinflamatorias y antioxidantes" de los frutos secos.

Según el profesor Miguel Ángel Martínez González, investigador de la Universidad de Navarra, “los resultados observacionales confirman los beneficios de los frutos secos que nosotros hemos obtenido durante el ensayo aleatorizado en España”. Apuntando además que “si se ponen en conjunto estos dos hallazgos hay razones definitivas para fomentar el consumo de frutos secos en toda la población”.
El estudio ha sido parcialmente financiado por el Consejo Internacional para el Consumo de Frutos Secos y publicado recientemente en la revista New England Journal of Medicine.

http://clavesdesalud.blogspot.com.es/2013/11/los-frutos-secos-reducen-la-mortalidad.html
Foto: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjePzpIOeQwafktaQbQgPBqne81WXxz6wfr_lweohI4cIFwTtU9Vb4FkOAwVol3jDBLKAnsNfh1TXjLk0x-cT00Eae8CVfIL1b-CcfWVUONlcLKrU4LTzGi6nZqgv2jMPDVQjQ5w_Mt-DQ/s1600/frutos-secos-2.jpg